Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No es Obesidad el Problema
Eduardo García Gaspar
8 septiembre 2010
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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“Ahora tu padre se llamará ANPRAC y va a hacer su mejor esfuerzo para que no engordes”. Eso es en realidad lo que está sucediendo. “Y tu madre será la burocracia, la que velará por tu bienestar”. No es broma.

ANPRAC son las siglas de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, en México. Hace pocos días anunciaron que retirarán refrescos de las escuelas primarias para favorecer el consumo de agua natural y que en las secundarias, además, colocarán bebidas de bajas calorías.

El origen de esto es una iniciativa del gobierno para prohibir el consumo de alimentos, en escuelas, y que son causa de obesidad y sobrepeso. El asunto es realmente fascinante y muestra lo embrollado de algunas mentes que han perdido la habilidad de pensar con claridad.

En pocas palabras, si el niño está gordo, la responsabilidad es de sus padres y de nadie más. Igual que si el el niño es un caprichoso mal educado, eso es culpa de sus padres y de nadie más. Retirar esas responsabilidades de quienes realmente la tienen es uno de los efectos colaterales más indeseables que puede haber.

Vea el problema de la obesidad infantil poniendo atención en los padres y verá que en la mayoría de los casos hay en ellos desidia y pereza… y que prefieren trasladar sus responsabilidades a otros. En lugar de sentirse responsables, aplauden que el estado-nana establezca prohibiciones y que ellos sigan en ese caldo mediocre de irresponsabilidad.

Del otro lado de un niño obeso hay padres perezosos, que tienen miedo a decir con firmeza “no” a algunas acciones de sus hijos. Y, creo, esa es una pereza común en muchas otras personas de nuestros tiempos de televisión. Holgazanería que termina por trasladar responsabilidades propias a terceros.

Si el niño es obeso, se razona, la culpa la tienen todos menos sus padres. La tienen los fabricantes de alimentos chatarra, de refrescos endulzados, todos, absolutamente todos, menos quienes trajeron al niño al mundo. Y, lo peor, surge la queja: el gobierno debería hacer algo para combatir la obesidad de los hijos.

El reclamo de ayuda gubernamental cae en tierra fértil. Por un lado, en la tierra de los gobernantes, siempre deseosos de tener más poder y sentir que salvan a la sociedad de problemas que nadie más puede resolver. Por el otro, cae en la tierra de personas que quieren deshacerse de responsabilidades y están más que dispuestas a seguir en su cómoda poltrona.

El tema bien vale una segunda opinión para apuntar una idea que no es políticamente correcta: no creo que en realidad exista un problema de obesidad infantil, lo que en verdad existe es una epidemia de irresponsabilidad paterna. La obesidad infantil es un síntoma de la real causa que es esa renuncia a disciplinar a los hijos.

En estos tiempos de televisión, demasiados están muy inclinados a dejar la educación de los hijos en otras manos, en las escuelas, cuando todo lo que en una escuela puede hacerse es instruir. La verdadera educación se da en casa y mucha de ella consiste en la habilidad para decir “no” a los hijos.

Hace pocos días, en un centro comercial, vi a una familia. El padre y la madre, con tres hijos que oscilaban entre los quince y diez años. Los tres hijos eran claramente obesos. No me sorprendió que los padres, los dos, también lo fueran. Quizá exista y puede probarse, una relación positiva entre obesidad paterna y filial… y si ella es real, el problema no se remedia con prohibiciones de refrescos en escuelas.

Más aún, la obesidad infantil no es un problema escolar, es un problema familiar de malos hábitos alimenticios y escasa disciplina. Un niño de diez años o menos no tiene la capacidad monetaria ni física para seguir por sí mismo una dieta desbalanceada. Debe contar con la ayuda y aprobación de sus padres.

Dice un amigo que problemas como éste son mal analizados y por eso surgen estrategias erróneas fallidas. Se cree que es un problema colectivo de obesidad, y no lo es. Es un problema individual de padres de familia que no educan con disciplina suficiente a sus hijos y eso se remedia familia por familia.

El mecanismo es en fondo es uno de traslado de responsabilidades. Cuantas más responsabilidades de trasladen al gobierno, más libertades se pierden

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “No es Obesidad el Problema”
  1. Corina Dijo:

    Pero en nuestro Pais, tambien hay un problema muy grande de desnutricion, que vemos gente con muy recursos obesos, porque solo comen lo que pueden, . El Gobienro no ha pesnado en esto?, o solo quiere imitar a las Sra. Obama, que ahora aparece como benefactora de la humanidad porque dicen que se ha echado a acuestas la tarea de adelgazar a los niños obesos del Pais, cosa que es solo para tener un pretexto mas para… tener un Gobierno enorme como lo acostumbran los Socialistas, en fin que en Mexico, hay demasiada hambre , acaso no se ha dado cuenta el Gobierno Federal? NOTA DEL EDITOR: los obesos no comen lo que pueden sino lo que quieren y la obesidad prueba que debe haber menos hambre de la imaginada, al menos en áreas urbanas.

  1. Contrapeso » Alimentos Chatarra




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