Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Padres Censurados
Eduardo García Gaspar
10 mayo 2010
Sección: ESCUELAS, LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
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La situación es por demás interesante porque describe muy bien nuestros tiempos. Varias veces ha sido ilustrada con la comparación que se hace: existen leyes, se dice, que dan penas de cárcel a quien mata animales como delfines y búhos, pero también existen leyes que legalizan la muerte de seres humanos por medio del aborto.

Son contradicciones o paradojas, y existen en todos los tiempos. Durante la república, cuando inicia el nacimiento de la idea de libertad en Grecia, sólo unos pocos podían votar. Los demás eran considerados seres inferiores, incluyendo a las mujeres. Es una buena prueba de la imperfección humana. La idea de dignidad humana no llegó hasta el Cristianismo: todos somos hijos de Dios, sin excepción.

Ahora mismo, por ejemplo, en las escuelas públicas mexicanas como en otras partes del mundo, se padecen también contradicciones. Los alumnos de secundaria, por ejemplo, reciben instrucción sexual que invita a practicar el sexo y la promiscuidad apoyada con obtención de condones y pastillas. Las pruebas son abundantes.

Al mismo tiempo que se hace eso en aras de la libertad, en las mismas escuelas está prohibido rezar y realizar cualquier instrucción religiosa, la que sea. La paradoja es tan grande que corre el riesgo de no verse: libertad sexual sin límites, pero cero libertad de creencia. Una libertad sí, pero la otra no.

Una cosa es incompatible con la otra, pero suceden al mismo tiempo y eso es lo que llama la atención. El tema bien vale una segunda opinión para examinar un tema poco tratado, el de la unidad de la libertad. La libertad es un concepto único que no admite distinciones. Si se tiene libertad de expresión, también debe tenerse libertad para votar y ser propietario.

Todo esto lleva a una situación curiosa que es lo que quiero señalar. Si alguien critica la instrucción sexual en las escuelas mexicanas y señala la falta de instrucción religiosa, algunos le criticarán. Le dirán que tener instrucción religiosa es retrógrado y que la libertad consiste en liberarse de las ataduras morales de cualquier religión.

La verdad es la opuesta. El pedir instrucción religiosa en las escuelas es un acto de libertad que no es diferente a la libertad de dar instrucción sexual. Si un acto libre se prohibe y el otro se autoriza, eso es contradictorio. Pero si se realiza un acto libre no hay razón para prohibir el otro. El querer instrucción religiosa en las escuelas es un acto libre que no puede ser prohibido.

Pero sucede y la causa es una sencilla de apuntar: las escuelas son públicas y están bajo el dominio del gobierno, no bajo el dominio de los padres de familia. Allí se enseña lo que el gobierno quiere, no lo que los padres desearían. Una violación de libertades mayor sería difícil de encontrar.

Los padres de familia que no desean que sus hijos se eduquen en la permisividad sexual ven violados sus derechos. Los padres que desean educación religiosa en sus hijos, también. Es una contradicción enorme en un régimen en el que se puede votar por gobernantes, pero no puede seleccionarse la educación de los hijos.

No es esto una defensa de la educación religiosa. Es una defensa de la libertad y la razón. Quien quiera educar a sus hijos con una muy temprana instrucción sexual, que lo haga. Pero que también puedan seleccionar una instrucción religiosa los padres que así lo quieran. Unos calificarán a la instrucción sexual como indebida, y otros a la educación religiosa como tonta… perfecto, no hay problema, son actos libres.

Pero en las escuelas públicas se violan libertades como las señaladas, porque hay otra violación de libertades que es el origen: no hay libertad de propiedad de escuelas. Alguien dirá que sí hay escuelas privadas en México. Es un poco cierto, pero ellas son insignificantes en número porque las públicas compiten subsidiadas y distorsionan las decisiones familiares.

Se violan así las libertades de las personas de menores ingresos que no pueden pagar escuelas particulares que enseñan lo que los padres quieren. La situación se vuelve aún más llamativa.

La educación pública suele pasar al ingenuo como un enorme logro social que merece aplausos y loas sin fin. Pero poco se nota que esa educación pública viola libertades dañando a los que menos tienen. Una buena muestra de lo que el adjetivo “social” suele ocultar.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.




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