Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Que el Poder Sea Con Usted
Eduardo García Gaspar
1 diciembre 2010
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es una de las justificaciones del socialismo y del intervencionismo estatal en la economía.

Lo que el socialista intenta es forzar a las empresas a funcionar considerando el bienestar de las personas que consumen los productos producidos. Es una buena meta, pero es una que tiene una solución mejor que la socialista.

Me explico. Las empresas de cualquier tamaño buscan ser exitosas y lo podrán ser en la medida en la que logren ventas redituables que les permitan sobrevivir.

Más exitosas serán conforme más reditúen sus esfuerzos en términos monetarios. Hay en las empresas, por supuesto, una tendencia egoísta, la de buscar su beneficio máximo.

Eso es el mundo real y debe ser aceptado. Al ver esto, el socialista opta por limitar ese deseo de beneficio máximo de las empresas. La idea central es la de evitar abusos por parte de las empresas y proteger a los ciudadanos que compran sus productos.

La clave es entender cómo lo hace el socialista.

Lo hace por medio de leyes, reglamentos y la burocracia que los emite y aplica. Es decir, el socialista con muy buena intención da poder al gobierno para que los gobernantes frenen el egoísmo de las empresas y no abusen de su poder.

No es una buena solución. Y no lo es, porque crea otro problema de egoísmo, el de cómo frenar ahora el egoísmo de los gobernantes mismos.

El egoísmo que daña a otros no es un vicio único de los empresarios, es un rasgo humano común a todos. Y eso incluye a los gobernantes y burócratas.

Es decir, la solución socialista para frenar abusos de empresas y su poder, crea otro problema aún mayor, el de incrementar las posibilidades de abusos de poder del gobierno.

Piense usted en esto: tome a la empresa más poderosa en la que pueda pensar, alguno de esos gigantes internacionales que son sujetos de amplias críticas por su enorme poder, digamos una petrolera, o un banco, o la que a usted se le ocurra. ¿Tiene gran poder? Por supuesto y es muy posible que en muchas ocasiones tienda a ser abusado.

Y ahora tome a la solución socialista, que consiste en dar poder al gobierno para regular el poder de esa empresa gigante. Usted terminará con una suma del poder que ya tiene el gobierno más el poder que tiene la empresa.

Acabará con un gobierno más poderoso que antes y sin garantía de que el nuevo mayor poder no sea abusado, ahora por los mismos gobernantes.

Es decir, la solución socialista que busca evitar el egoísmo dañino de empresas que pueden abusar de su poder, termina creando un problema mayor, el de más grandes abusos por parte del gobierno (los gobernantes no están exentos de ser egoístas y buscar su provecho personal).

Pero el problema es real, el poder siempre tiene una tendencia a ser abusado, así sea el de las empresas o el de los gobiernos. Una vez descartada la solución socialista, el problema se mantiene y merece una propuesta mejor.

¿Qué hacer para evitar los abusos de poder, vengan de quien venga?

Esa mejor propuesta es una relativamente nueva en la historia y tiene el mismo espíritu de la conocida división del poder en política. Se basa en la división del poder económico de las empresas.

¿Cómo ponerle un límite razonable al posible abuso de poder de las empresas? Hay una solución razonable y se basa en trasladar el poder de decisión de compra a la gente como usted y yo.

Si tenemos la posibilidad de seleccionar entre varias marcas de diferentes fabricantes, su egoísmo será dominado: comenzarán a comprender que para ser exitosos deben complacernos. El poder ya no lo tienen tanto las empresas y tampoco el gobierno.

Se ha fragmentado entre la gente común que es la que decidirá qué comprar. Todo lo que se necesita es facilitar la entrada y salida de empresas en el mercado.

El término económico para describir esto es el de competencia: la disponibilidad de varios fabricantes de productos sustitutos entre los que los consumidores eligen el que crean mejor. Pero en el fondo es una solución muy imaginativa de mayores perspectivas.

Es la literal fragmentación del poder económico.

Ya no lo tienen ni las empresas, ni el gobierno. Se encuentra distribuido entre millones de personas que tienen frente a sí una variedad de satisfactores entre los que seleccionan los que ellos piensen que son mejores. Ahora el poder se encuentra repartido entre millones de nosotros.

Post Scriptum

Hay más material sobre el tema en ContraPeso.info: División del Poder. El punto central es reconocer las consecuencias prácticas de la estrategia socialista: todas ellas concentran poder en los gobiernos y por eso en el socialismo es mucho más probable el abuso del poder por parte de los gobernantes. Es irremediable que eso suceda en el socialismo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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