Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿Qué es el Bien Común?
Leonardo Girondella Mora
21 abril 2010
Sección: POLITICA, Sección: Análisis
Catalogado en: ,


Si alguien quisiera erigirse en un gobernante notable, lo primero que haría es usar una expresión y sus variantes —la del “bien común”.

La explicación de este fenómeno es sencilla: es una expresión de tan indefinido significado que todo lo puede incluir.

El gobernante, argumentando causas de bien común, podrá legitimar cualquier acción que decida —podrá nacionalizar empresas que según él no ayuden al bien común, haciendas que obstaculicen su logro; podrá controlar a los medios que subvierten al bien común y poner bajo su mando al banco central que no comprende lo que el bien común es.

En lo que sigue exploro el tema, de modo que se evite ese aprovechamiento totalitario de una frase inocente pero peligrosa.

Lo primero que debe establecerse es un principio inviolable —el bien común se niega a sí mismo cuando para realizarse se daña a uno sólo de los ciudadanos. Jamás el bien común podrá justificar lastimar a nadie, así se trate de una sola persona.

Ninguna minoría puede ser dañada en beneficio de mayorías, así sea un individuo nada más.

Segundo, señalar sin medias tintas que el bien común no hace referencia a una entidad abstracta llamada sociedad, sino que se refiere a las personas que la forman consideradas una por una —de lo que puede derivarse la idea de lo prostituido que es hablar de “bienestar social” cuando de lo que se debe hablar es del bienestar personal de todos.

El bien común significa el bien de todos en lo particular e individual, y no el bien de grupos o de colectividades abstractas.

Lo anterior me permite llegar al tercer punto en mi exploración: los gobiernos no son responsables del bien común, sino  corresponsables del bien de cada ciudadano, por separado hasta un punto que limita sus poderes: el punto en el que sustituyen las decisiones libres de las personas.

Los gobiernos son un instrumento de ayuda a cada ciudadano, sin excepciones, para que él por su cuenta logre su propio bien personal de acuerdo a sus decisiones libres.

Es decir, el bien común se opone severamente al colectivismo porque este último dañaría al ciudadano al retirarle derechos de acción personal —lo que ayuda a definir a la acción gubernamental correcta como la responsabilidad de crear y mantener un régimen en el que las personas puedan realizar sus propios bienestares, según ellas mismas los han definido.

El bien común, por tanto, puede ser definido como un estado de cosas que permiten a las personas realizarse de acuerdo con sus propias ambiciones —es un régimen que facilita la vida del ciudadano para lograr sus propios propósitos personales en libertad.

Por definición, el bien común es un ambiente de libertades personales, iguales para todos, que facilita a cada persona el logro de sus metas propias —libertades que el gobierno no debe anular porque eso sería un atentado al bien común.

Todo lo anterior necesita, sin embargo, algunas aclaraciones.

1. Dije y sostengo que el bien común no puede significar el daño de unos en beneficio a otros, así estos últimos sean mayoría —es decir, el bien común no puede justificar, por ejemplo, acciones de distribución de ingresos o patrimonio realizadas obligatoriamente por el gobierno.

Si llega a hacerlo, dañaría al bien común, el que por definición no acepta daño alguno a nadie.

Sólo de manera excepcional y escasa, un gobierno podrá realizar acciones contra la voluntad de algunos individuos, como la expropiación de terrenos por causa claramente pública y siempre con compensación justa. Bajo esta idea, la expropiación bancaria de López Portillo fue contraria al bien público, igual que las acciones similares de otros gobiernos, como en Venezuela.

2. Las acciones gubernamentales deben limitarse a normar las relaciones entre las personas bajo el principio de garantizar sus libertades de decisión y acción, permitiendo que ellas gocen y sufran las consecuencias de su actos —y sólo puede entrar a limitarlas cuando existan casos que violen esas libertades: fraudes, engaños, daños, asesinatos y similares.

El caso de interferencia gubernamental en, por ejemplo, establecer monopolios es contrario al bien común por impedir libertades legítimas de las personas —como lo es el caso de sindicatos con monopolio de contratación, empresas con protección gubernamental que frena competencia y monopolios de actividades exclusivas del gobierno (el caso del monopolio estatal petrolero en México, por ejemplo, impide la libertad del ciudadano de entrar a esa actividad).

3. Las consideraciones anteriores producen siempre una inquietud que lleva al desacuerdo, entre personas que conciben al gobierno como solucionador de problemas en una comunidad —siendo el problema de la pobreza el más clásico de todos.

Estas personas presuponen un mecanismo único de solución de pobreza que se sostiene en la transferencia de recursos de unos a otros con el gobierno como intermediario: la autoridad quita bienes a unos con la intención de darlos a otros —lo que viola el principio central del bien común, el de no poder sacrificar a nadie en beneficio de otros.

Contra la mentalidad de esas personas se ha esgrimido la idea de la ineficiencia gubernamental y que produce corrupción e desaprovechamiento en el uso de recursos —es una crítica cierta, pero que desaparecería en el caso idealista de un gobierno honesto y eficiente.

Por eso, la crítica debe estar basada no en circunstancias sino en principios.

Y éste es uno sólido: para que el bien común sea realmente común, ni siquiera una sola persona puede ser dañada en beneficio de todo el resto —si eso fuera posible, la persona dañada sufriría una degradación en su dignidad… y el bien ya no sería común, sino sectorial. Los esfuerzos en contra de la pobreza deberán realizarse bajo la condición de no dañar a ninguna persona.

En resumen, puede tenerse una definición de bien común:un estado de cosas o régimen de gobierno que facilite y garantice a todas y cada una de los ciudadanos la posibilidad de realizar sus ambiciones, desarrollar sus talentos, mejorar su posición y proteger sus bienes.

La función estatal es vital en el mantenimiento y vigilancia de ese estado de cosas.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


1 comentario en “¿Qué es el Bien Común?”
  1. José Arvizu Valenzuela Dijo:

    Esta definición del bien común me pareció muy acertada y nos enseña que el mayor de los problemas sociales, políticos y económicos es la poca cultura del bien común. Muchas gracias por compartir esta reflexión. Me gustaría que alguien comentara sobre la subsidiariedad





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