Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sin Libertad Educativa
Leonardo Girondella Mora
3 noviembre 2010
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


En lo que sigue exploro la idea del laicismo aplicado a la educación pública —y con ello demostrar que el laicismo en ese caso viola las libertades humanas.

Comienzo con citas de un libro de texto para secundaria en México, a las que tomo como una muestra representativa de la forma de pensar que usa al laicismo para violar la libertad religiosa y de educación.

El libro asegura que,

“En nuestro país la libertad de culto religioso está garantizada en el artículo 24 constitucional, donde se señala: ‘Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos de culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley’“.

Reafirma lo anterior con una cita del artículo 18 de la Declaración Universal de los derechos Humanos:

“Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencias, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.

Debe quedar claro el punto —el de la libertad de creencia religiosa, que no sólo es el creer en una cierta religión como la verdadera, sino también practicar ceremonias, y en general seguir los preceptos de la religión escogida. Nada hay allí que prohiba la enseñanza religiosa, sino todo lo contrario: es posible manifestar la religión propia.

El libro sigue de inmediato estableciendo que,

“Es importante tener presente que nuestro país promueve un sistema de vida y de gobierno encaminados a la construcción y consolidación de la democracia, por lo que en el artículo 130 de la Constitución se establece la separación del Estado y la Iglesia, y en el 3°, fracción i, se determina que la educación básica obligatoria ‘será laica y, por lo tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa’”.

Y es entonces, con esta idea, cuando surgen problemas muy serios, los que examino a continuación.

• Dice que “nuestro país promueve un sistema de vida y de gobierno encaminados a la construcción y consolidación de la democracia, por lo que en el artículo 130 de la Constitución se establece la separación del Estado y la Iglesia” —y eso es correcto ya que la democracia no es nada más allá que un mecanismo de separación de poderes.

La unión del poder político con el religioso se considera conveniente porque tendería al abuso del poder de cualquiera de sus elementos, el gobierno o la iglesia.

Pero dice también que por la misma razón anterior “se determina que la educación básica obligatoria ‘será laica y, por lo tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa’” —es decir, por razones democráticas la educación básica obligatoria no enseñará concepto religioso alguno.

Esto viola la libertad religiosa defendida antes. El libro añade que “Puede afirmarse que la libertad de creencia está implícita en el carácter laico de nuestra educación”. No, el caracter laico de la educación es opuesto a la libertad religiosa ya que prohibe su manifestación en la educación.

Tomé ese libro como una muestra de un razonamiento fallido que al mismo tiempo que defiende —con toda razón— a la libertad religiosa y de creencia, argumenta que una educación obligatoria laica respeta esa libertad, cuando en realidad la viola. Esto es fácilmente demostrable.

La educación laica es una de las opciones posibles que los padres pueden seleccionar para sus hijos —hay otras opciones posibles que los padres de familia pueden seleccionar, cada una para la religión en la que ellos deseen educar a los hijos. Y esas opciones adicionales no existen en la educación básica obligatoria. Sin esas opciones se viola la libertad religiosa y educativa.

Podrá argumentarse en contra de lo anterior que los padres siguen teniendo la libertad de enviar a sus hijos a escuelas privadas con enseñanza religiosa y que la ley no anula esa posibilidad —lo que es cierto, pero representa casi siempre un costo adicional a los padres y que no todos pueden pagar.

Si optan por la educación pública, por ley se les obliga a renunciar a la libertad de enseñanza religiosa a sus hijos.

También, podrá argumentarse en contra de mi tesis que los padres mantienen la libertad de dar educación religiosa ellos mismos o la de enviar a sus hijos a instrucción religiosa en horarios distintos a los de la escuela pública laica —lo que también es cierto, pero igualmente representa costos y esfuerzos adicionales que quizá no puedan realizar y se da la misma violación.

En la práctica, por tanto, se tiene una situación real muy clara: si los padres optan por la educación pública lo pueden hacer sólo mediante la renuncia a su derecho a educar a los hijos en la religión que ellos desean —y si quieren esa educación religiosa para los hijos, la tendrán que pagar ellos.

La educación laica, en sus efectos reales, es una educación no-religiosa —es decir, sigue sustentándose en una creencia religiosa, la de la negación religiosa. La educación laica, por definición, es una educación sustentada en un concepto religioso: el de hacer a un lado la religión.

Es decir, la idea de que una educación laica es neutral ante las religiones es falsa. La educación laica es otra forma de enseñanza religiosa, una que inculca la vida sin religión y por esta razón viola el supuesto de mantener esa posición neutral ante las religiones.

No puede ser neutral la educación que pide retirar a la religión de las aulas —es para todo propósito real una educación opuesta a las religiones. A todas.

En resumen, he tomado a a la opinión que sostiene que la educación laica, que es ajena a toda religión, y he dado argumentos que prueban que esa educación viola la libertad religiosa de los padres —además de adoptar una posición parcial en contra de toda religión.

Ese mismo libro afirma que,

“Las personas, de acuerdo con su cultura de origen o al adoptar alguna otra, pueden tener creencias religiosas de tipo musulmán, protestante, hinduista, católico, animista, sintoísta, budista, adventista u ortodoxo, sin que ello afecte sus derechos humanos”.

Es una aseveración que resulta falsa donde sea que se tenga educación obligatoria laica —ninguno de esos padres tendrá el derecho a que sus hijos tengan una educación acorde con su religión y, no sólo eso, sus hijos tendrán una educación opuesta a ideas religiosas en general.

Addendum

La causa de la violación de derechos humanos de creencia religiosa probada arriba tiene un origen claro en un problema de propiedad de las escuelas —siendo ellas propiedad gubernamental, un gobierno independiente de cualquier iglesia está obligado a usar el mínimo común aceptable de peticiones, que en este caso encuentra una solución de apariencia salomónica: ninguna religión en las escuelas.

Si la propiedad de las escuelas fuese privada, cada escuela decidiría si dar o no instrucción religiosa y los padres seleccionarían la más conveniente a sus deseos. Pero como la propiedad de las escuelas es mayoritariamente estatal, el que la educación que imparten sea laica apoya solamente a un segmento religioso, que en México es minoritario, el de los ateos. Una gran paradoja.

Las citas son de Carbajal Huerta, E., & Villegas Reyes, R. A. (2008). Formación Civica y Etica II (3o. Secundaria) (1a. ed.). México: Ediciones Castillo, p. 175 —y se han usado sólo como representativas del inclemente error que he apuntado.

Más Material

Este tema general ha sido tratado antes en otras columnas que pueden ser consultadas en:

ContraPeso.info: Libertad Educativa.

ContraPeso.info: Laicismo. Donde resulta útil la columna Laicismo: Una Definición. También ¿Qué es el Laicismo? ayuda a la comprensión del concepto.

• En ContraPeso.info: Libros de Texto hay revisiones y comentarios sobre la enseñanza que reciben los alumnos en los libros autorizados por el gobierno mexicano. Un ejemplo está en Enseñando el Relativismo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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