Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Tema Serio, Lenguaje Vulgar
Eduardo García Gaspar
23 agosto 2010
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Estos temas suelen ser mejor tratados cuando se dejan en un cajón varios días y las cosas se calman algo más. Las reacciones inmediatas suelen estar demasiado afectadas por las emociones y los impulsos imprudentes. Me refiero a expresiones de un cardenal.

El cardenal mexicano, de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez y sus declaraciones a la prensa. El origen de sus palabras fue una decisión de la Suprema Corte en México sobre el tema de la adopción de hijos por parte de matrimonios de personas del mismo sexo. Sabemos sin duda que el cardenal se opone a esa decisión.

Para llegar a mi punto necesito citar lo que dijo el cardenal según se reportó en la prensa. Dijo, “A lo mejor salen otra vez con su batea de babas estos señores [de la Corte], y… aprueban la adopción… no lo dudo. También no lo dudo que estén muy maiceados, desde luego por Ebrard, están muy maiceados por organismos internacionales.”

El verbo maicear tiene connotaciones de soborno. Dijo que, “… creo que no llegan a esas conclusiones, tan absurdas y tan en contra del sentimiento del pueblo de México, si no es por motivos muy grandes, y el motivo muy grande pueden ser los dineros que les dan.”

Sobre esa posibilidad de adopción comentó, “No es natural… Imagínate la pobre criatura que esté ahí, a quién le dice papá y a quién le dice mamá, y cuando los vea en sus prácticas pues él también se va a pervertir, va a seguir este camino… No sé si alguno de ustedes les gustaría que lo adoptaran un par de lesbianas o un par de maricones. Creo que no.”

Por supuesto, como una reacción inevitable, al día siguiente fueron reportadas declaraciones en contra del cardenal y que no necesariamente fueron menos pedestres y coloquiales. Todo esto me lleva a algo que creo que bien vale una segunda opinión, y que tiene que ver con el nivel que merece la discusión del tema.

Creo que existen conversaciones de dos tipos básicos sobre temas serios (y éste lo es). Uno de esos tipos es la conversación a la que podemos bautizar como de cantina o bar. En esos lugares, cuando se tratan temas graves y de consecuencias, suele hablarse con vulgaridad y emoción, con palabras impropias sin definición y se usan los argumentos y las pruebas más descabelladas y con menos lógica. No hay en ellas evidencias, ni pruebas, ni razonamientos.

Mucho me temo que el cardenal habló desde ese nivel, con un coloquialismo extremo, argumentos irrelevantes y acusaciones no probadas. Fue un error monumental y que mucho daño hace a la causa que el defiende. Peor aún, ese nivel no corresponde con su investidura ni su supuesto nivel de preparación. De él se espera mucho más, en serio, mucho más, porque al final de cuentas es un sacerdote.

El otro tipo de conversación es el civilizado y educado, donde no se usan expresiones vulgares, ni se hacen acusaciones que ignoran el problema y se salen por la tangente. Es una conversación elevada, compleja, dura y difícil, que requiere prudencia y lógica. Por supuesto entre los dos extremos hay muchas posibles gradaciones, pero se esperaría que un cardenal se inclinara mucho hacia este tipo civilizado de conversación.

Ahora sí puedo explicar mi punto: esas declaraciones del cardenal, de ese tipo y tono, son dañinas a la causa que defiende. Igual error comete quien defiende la causa contraria si comete el mismo error pedestre y vulgar. Y eso es lo preocupante por su efecto en el resto de nosotros. Cuando los que tratan públicamente un tema tan serio, como el de la adopción de hijos por parte de homosexuales, lo hacen con tan baja calidad, enseñan al resto a hacer lo mismo.

Dios nos dio talentos, capacidad de pensar y razonar, habilidad para calcular consecuencias de nuestras acciones, para distinguir lo importante de lo irrelevante. Todas estas cualidades son esperadas en personas que ocupan posiciones importantes, sobre todo, públicas de alta jerarquía y un cardenal es ese tipo de persona, igual que un legislador o un magistrado.

Tenemos, por tanto, una situación mala. Se está examinando y discutiendo un tema grave y de consecuencias desconocidas, uno que es en verdad serio y considerable. Uno que , sin embargo, está siendo tratado como si quienes discuten se encontraran en una cantina gritándose unos a otros. El error del cardenal, desafortunadamente, no es único de él.

Post Scriptum

Poco tiempo después de estas declaraciones a la prensa, el jefe de gobierno de la Ciudad de México demandó por daño moral al cardenal e hizo una contribución importante a la pobreza del tratamiento del tema dejándose fotografiar con un paquete de huevos en la mano en desafío al cardenal. Sí, el tema es serio y se ven dos personajes metidos en un nivel miserable de discusión. De la “maiceada” se pasó a los huevos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



3 Comentarios en “Tema Serio, Lenguaje Vulgar”
  1. Corina Dijo:

    Pues si fue un error del Cardenal expresar su punto de vista sobre estas aberraciones de los matrimonios homosexuales y sobre todo la adopcion de niños, es to ultimo no debe de darse, porque se esta dando que se reconozaca otra clase de familia, pero no como Dios la Instituyo, sino como el Diablo ha querido se haga pues el Señor Creo un hombre y un mujer para el matrimonio sino hubiera creado solamente dos Adanes o dos Evas. Lo que si los Gobiernos Socialistas como los del PRD y Ebrad a la cabeza solo estan haciendo que el Pais caiga una degradacion moral, terrible al aceptar todos estos hechos contra naturaleza.

  2. Rubén Rodríguez Dijo:

    Lo que Corina dice es bastante cierto. La degradación moral que está viviendo este país tiene mucho que ver con que en el centro el partido en el poder es de tendencias "progresistas". No hay nada de progreso si también se dejan atrás los valores de nuestro pueblo. Que tristeza que personas como Ebrard sean a quienes muchos recurran para solucionar sus problemas morales. Lo cual nos lleva a un segundo tema – ya discutido en esta sección – si el gobierno tiene por qué dar juicios morales.

  3. carol Dijo:

    que pasa con esta pagina tan estupida yo busco lenguaje vulgar no es otra cosa pa ra que me salgan con esa boboda





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