Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Tormenta Casi Perfecta
Eduardo García Gaspar
5 noviembre 2010
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: , , ,


Lo acontecido, durante las elecciones en EEU el martes pasado, es fascinante.

Creo que lo es porque muestra algo que es la base de la democracia, muchos ciudadanos vivos y con ideas claras e independientes. Sin eso, la democracia es solamente una herramienta gubernamental expansiva.

La victoria de los Republicanos puede ser vista desde diferentes puntos de vista que enriquecen su comprensión.

Primero, lo obvio, los asuntos económicos. Lo sabemos, ese país pasa por malos momentos causados por la administración de Obama, pero también por las anteriores.

Todas ellas fomentaron sin responsabilidad la existencia de créditos hipotecarios artificiales. Por ejemplo, hace unos días Freddie Mac, la empresa patrocinada por el gobierno perdió 2.5 miles de millones y pidió una inyección de 100 millones para mantenerse a flote. Esta situación fue sembrada mucho tiempo atrás.

Muy bien, ciudadanos descontentos con la economía, sus problemas y la incapacidad de la actual administración para solucionar esto, lo que nos lleva al segundo punto: la expansión de la deuda gubernamental a montos excesivos que se traducirán en impuestos futuros. A nadie lo gusta eso, especialmente cuando el déficit no ha dado resultados.

Hasta aquí, tenemos dos puntos, la mala situación económica y la mala situación financiera del gobierno.

Suficiente como para dar un buen golpe a los Demócratas en las urnas, pero no de esa dimensión: el control republicano de la cámara de representantes con un récord de victorias no logrado en décadas.

Esto debe tener otras explicaciones, como por ejemplo un choque de ideas entre la administración de Obama y buena parte del electorado. Ya no son cuestiones materiales de desempeño económico. La cuestión es más profunda y se refiere al tercer punto: repudio de lo que muchos vieron como opuesto a sus ideas políticas.

Obama, una superestrella de ascenso vertiginoso, llegó al poder con promesas vagas basadas en algo tan resbaloso como una esperanza de cambio. No lo fue, al contrario. Su agenda fue la de la expansión gubernamental, por ejemplo, con la estatización del sistema de salud, lo que resulta anatema para el electorado que ama la libertad.

En resumen, una mala economía, pésimas finanzas gubernamentales y un choque de ideas. Casi una tormenta perfecta para Obama, pero aún eso no bastaba.

Era necesario una especie de canal de manifestación de los descontentos y eso lo proveyó un movimiento que se llama Tea Party: una serie de asociaciones espontáneas bajo un mismo paraguas general. Este es el cuarto punto.

Es casi como un tercer partido, adicional a los dos clásicos, pero que se asoció con los Republicanos que son sus similares ideológicos, apoyó a candidatos y creó los suyos. Esto es lo que bien merece una segunda opinión: lo maravilloso que resulta ver a una sociedad viva que no ha sido convertida en dependiente gubernamental como en Europa.

Cierto que el Tea Party no es exactamente ideal y algunas de sus ideas están lejos de ser deseables, como su cierta tendencia al aislacionismo. Pero del otro lado están esas ideas del ciudadano libre y autónomo que recela del gobierno que lo quiere hacer feliz a cambio de abandonar su independencia.

En muchos círculos, incluso mexicanos, es políticamente correcto descartar al Tea Party acusándolo de ser un cúmulo de gente idiota con ideas poco refinadas y que no entienden la gran bondad de lo que el gobierno está haciendo por los ciudadanos. Es una posibilidad real que los primitivos sean los elitistas que eso piensan.

Finalmente, creo que existe un quinto punto a considerar: el ciclo encanto-desilusión por el que pasan los gobernantes. El caso de Obama es representativo.

En el primer acto, las campañas electorales tienen el efecto neto de crear ilusiones enormes y hasta febriles del desempeño del ganador. De él se esperan cambios, modificaciones, resultados altos. La esperanza es enorme.

En el segundo acto: el tiempo ha pasado y la realidad se ha impuesto. El hacedor de milagros y gran orador ha tenido que hacer cosas y tomar decisiones. No es lo que se esperaba y, dependiendo del monto de la desilusión y de lo vivo de la sociedad, se crea una reacción en sentido opuesto.

La gran esperanza es ahora el gran chasco.

La clave, me parece, fue la existencia de ciudadanos con ideales políticos a los que quisieron defender, algo sin lo que una democracia no puede existir.

Post Scriptum

Ya antes me había referido a ese fenómeno de popularidad cambiante en Ciclo: Ilusión-Desencanto. Véase también Es un Don Juan, un Casanova.

Esta página ha dedicado mucha atención al comportamiento de los votantes y esas columnas pueden verse en ContraPeso.info: Electorado, donde se incluye el tema de opinión pública.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Tormenta Casi Perfecta”
  1. Corina Dijo:

    Lo felicito por est articulo pues tiene la esencia de antes, y si hay grandes difucultades economicas en Estados Unidos agravadas por la Administracion de Obama, pero como el Congresista Barney Frank sigue en el poder siendo este el que apoyó todo el tiempo a Freddy Mac, pues parece ser que era su negocio particular, y Harry Reid sigue en el poder porque el voto Hispano le dio la victoria nuevamente… con promesas de que el Gobierno los va a mantener de por vida los hispanos han ido votando por los Democratas… los Republicanos han sostendio al pueblo Hispano dandoles oportunidades y cuando han llegado a un puesto publico de alta jerarquia como el Sr. Alberto Gonzales Ex Procurador de Justicia del Pais puesto por el Presidente Bush, los Democratas hicieron todo por quitarlo del puesto hasta conseguirlo…





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras