Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Tres Advertencias Electorales
Leonardo Girondella Mora
14 septiembre 2010
Sección: POLITICA, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


Basta con ver un programa de televisión, casi cualquiera, para hacer una especulación mental —la de qué piensan de su audiencia quienes producen ese programa. Por poco o mucho que lo hayan pensado, aunque sea en lo más inconsciente de su mente, tienen ellos una idea de la audiencia del programa que realizan.

Me imagino que en muchos casos sería mejor ocultar esa idea que de su audiencia tienen los creadores del programa —sería realmente insultante para esa audiencia el saber realmente qué piensa de ella la gente que hace el programa. Es como tener una idea presupuesta, una noción sostenida de antemano, sobre los otros.

Un ejemplo del espectáculo ayudará a explicarlo —en una campaña electoral, cada candidato se presenta de la manera más atractiva posible a diversas audiencias a las que persigue convencer de una sola cosa, el darle votos cierto día. Eso es todo. Por supuesto, el candidato tiene ideas sobre los votantes y las usa en su campaña.

Pero la idea funciona también en sentido inverso —las personas también tienen sus suposiciones acerca de los candidatos por los que puede votar. Este es el campo sobre el que deseo explorar algunas ideas más especificas.

¿Qué piensan los votantes acerca de los candidatos en campaña? Obviamente muchas cosas —que van desde el odio más puro hasta la fidelidad más incondicional, con muchas otras posibilidades. Unos creerán que la elección de uno de ellos será la salvación del país, otros pensarán que la elección del mismo representará la perdición del país.

Quizá crean muchos electores que los candidatos tienen capacidad para crear empleos, reanimar a la economía, anular a la corrupción y otras cosas más —siempre, todo, sin excepción es una esperanza. El voto del ciudadano se sustenta en una expectativa que, en mi experiencia carece de realismo.

Lo que sigue es una lista parcial de avisos de precaución sobre los candidatos —algo que recuerda lo que se avisa en las puertas de recintos en donde puede leerse: “Peligro, alta tensión”.

Peligro —no suponga que el candidato es honesto y ha sido sincero en sus promesas. Es mejor suponer que sus discursos de campaña han sido una exposición desordenada de promesas exageradas para hacer creer que él merece todos los votos.

Peligro —no suponga que es inteligente y tiene las mejores ideas para el país. Es mejor suponer que es listo, en el sentido de sagaz, para elevar su posición y mejorar su bienestar propio, no necesariamente el ajeno.

Peligro —no suponga que todo lo puede hacer y que sus promesas serán realizadas, lo más probable es que no. Es mejor suponer que se trata de un ser humano como cualquier otro, que no tiene superpoderes, que no puede crear prosperidad por decreto ni encargarse de la felicidad de cada ciudadano.

Si un elector tiene en mente esas tres advertencias, mucho habrá avanzado en su madurez política —son tres hipótesis que el elector debe considerar sobre los candidatos y gobernantes, lo que ilustro en lo que sigue.

Un candidato cualquiera en cualquier lugar habla en su campaña de prometer la creación de empleos —suficientes empleos como para hacer crecer el bienestar del país y crecer hasta convertirse en una potencia económica. Otro candidato habla de tener un proyecto de nación en el que su gobierno será responsable de la felicidad de los ciudadanos desde que nacen hasta que mueren.

Esos dos candidatos tienen una idea sobre los votantes —suponen que ellos son lo suficientemente ingenuos como para creer esas promesas. Esta es la hipótesis que tienen los gobernantes sobre los votantes.

Pero los votantes, a su vez, tienen su hipótesis sobre los gobernantes. Pueden pensar que ellos efectivamente son sinceros, son capaces y son inteligentes como para realizar esas promesas. Pero los votantes pueden pensar de una manera menos cándida, más escéptica y aplicar esas tres advertencias de peligro.

Cuando una buena cantidad de votantes considere esas tres advertencias, el electorado será más maduro y llegará a hacer que el gobernante cambie de opinión —dejará de creer que los electores son los ingenuos, inocentes y crédulos que se creen cualquier promesa.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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