Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Asunto de Interés
Eduardo García Gaspar
30 noviembre 2010
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No es un tema del que se hable con frecuencia.

Al contrario, suele ser casi del todo ignorado y se refiere a la asociación que existe entre bajos ingresos y malas decisiones personales, las que se cree pueden evitarse con más información.

Un caso de estos es el del uso de tarjetas de crédito.

Financiarse con ellas es igual a obtener créditos a tasas muy superiores a las que podrían obtenerse de otra manera… pero la tarjeta da crédito inmediato, sin necesidad de hacer solicitudes. Un mal uso de las tarjetas remedia el muy corto plazo, y produce enormes problemas poco después.

Es similar a otra situación, en la que se adquieren compromisos largos de muy bajos pagos mensuales o semanales, por la adquisición de un bien que resulta a la larga más caro que el haberlo comprado de contado.

Sin embargo, los bajos ingresos impiden poder contar con la cantidad necesaria para comprar así, de contado, y obtener un precio menor.

Mi punto es algo que creo que bien vale una segunda opinión: quienes tienen ingresos bajos, me parece, tienen una mayor incidencia de malas decisiones financieras y esto tiene un impacto negativo en su bienestar.

Un caso que conozco, el del uso excesivo de telefonía celular de una persona de muy bajos ingresos. Racionalizando ese uso le permitiría ahorrar una proporción importante de su ingreso.

También, sucede que la poca capacidad de movilización impide a estas personas a comprar alimentos, por ejemplo, en tiendas con descuentos importantes, pero que se encuentran a distancias grandes. Esto les obliga a comprar en comercios cercanos, que venden a precios mayores.

Si quienes tienen ingresos bajos tienden a cometer una mayor cantidad de malas decisiones en la administración de esos ingresos, por supuesto, eso empeora su situación dado el desperdicio de recursos. El problema ha sido tratado de solucionar con campañas informativas que, por ejemplo, intentan incentivar el consumo de frutas en temporada, que son más baratas.

Con esas frutas, por ejemplo, las personas pueden preparar bebidas refrescantes a muy bajo costo, y ahorrar dinero al evitar la compra de refrescos embotellados que son más caros.

El punto a destacar es el de una hipótesis falsa: es demasiado optimista creer que dando información se cambian conductas de la gente.

Usted puede hacer una campaña de información que pruebe que las bebidas de fruta son, quizá, tres veces más baratas que los refrescos embotellas, además de ser más sanas y tener vitaminas… que no por eso la gente cambiará sus conductas de manera significativa.

Quizá lo haga, pero en muy baja proporción.

Esto va en contra del clisé generalizado que asegura que el remedio a los problemas es uno de educación, especialmente el de dar más información y suponer que las personas actuarán en consecuencia con racionalidad.

Quizá sea porque el problema no es uno de educación, sino uno de interés personal.

Por mucha información que se dé a la gente sobre lo irracional que es comprar billetes de lotería y similares y el mejor uso que puede darse a ese dinero, sin interés muy poco se logrará.

Ese interés es una consecuencia de la comprensión de las consecuencias en la vida personal de los actos presentes… consecuencias que no son inmediatas y que por eso tienen escaso atractivo.

En fin, lo que en resumen he tratado de hacer es señalar, primero, que es probable que las personas que tienen bajos ingresos cometan más errores que otros en sus decisiones sobre sus finanzas personales, lo que empeora su situación.

Segundo, que las campañas de información y educación partes de una suposición equivocada: creen que dando información y educación las personas cambiarán sus conductas de la manera esperada y lógica.

Tercero, que es posible que el remedio a las malas decisiones sobre finanzas personales sea más uno de interés personal. Por ejemplo, sin interés personal en las consecuencias lejanas de actos presentes, resultaría preferible abandonar los estudios ahora mismo y tratar de lograr un ingreso por bajo que sea.

Sí, sé que lo anterior es sólo un esbozo crudo, pero examinar estas cuestiones tiene la ventaja de evitar otra mala decisión, la de creer que con mayor educación y más información las personas modificarán sus conductas racionalmente y tendrán una mejor vida. La esperanza es vana.

Post Scriptum

El tema específico de la columna pertenece al de textos agrupados en ContraPeso.info: Razonamiento. Estos textos están enfocados a tratar casos en los que el pensarlos puede arrojar conclusiones distintas y hallazgos soprendentes, como en El Egoísta de Las Ranas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Un Asunto de Interés”
  1. Angel Gerardo Castillo Rocha Dijo:

    Eduardo:

    En esta ocasión difiero de su punto de pensamiento, educación no significa nada mas dar información a la persona y que esta la aprenda, educación implica el que la persona haga suya esa información que la utilice en su provecho y el de los demas.





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