Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Al Final es Simple
Leonardo Girondella Mora
3 febrero 2011
Sección: ESCUELAS, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Creo que existen unas pocas reglas que cualquiera entiende y que son causa de una mejor vida —un autor menciona reglas simples: termina la preparatoria, cásate antes de tener un hijo y no tengas hijos antes de los 20 años.

Quien sigue esas reglas obtiene resultados: menos del 10% de quien las cumple es pobre y casi el 80% de quien las rompe está en la pobreza (datos para los EEUU, en Heath, J. (2010). Filthy Lucre. HarperCollins Publishers).

¿Son aplicables a otras partes?

Seguramente sí, en buena proporción y dependiendo de circunstancias, pero existe en ese tipo de reglas un buen sumario de experiencias válidas y reales.

Quien más educación tiene, más probabilidades tiene de mejorar su condición presente. Los embarazos entre solteras muy jóvenes tienen efectos en el avance de la madre y del hijo. No son cosas fuera de la comprensión del más primitivo cerebro.

Todo está sustentado en una creencia, la de distinguir entre lo bueno y lo malo.

¿Es bueno tener hijos fuera del matrimonio y a edades tempranas? Las respuesta es natural y debe ser llevada a sus conclusiones lógicas, especialmente entre esos jóvenes casi niños.

Conclusiones lógicas como la de decirles que lo mejor que pueden hacer es abstenerse de tener relaciones sexuales. Así de sencillo.

Es una cuestión de prudencia y lógica —para elevar el nivel de vida de las personas es necesario sembrar en ellas ideas sobre su comportamiento y la mejor idea es la de hacerles distinguir entre lo bueno y lo malo.

En este caso específico, es de sobra sabido que los hijos de madres solteras crean una situación en la que ambos son afectados y sus oportunidades de mejora se reducen.

Sabiendo eso, no hay razón alguna por la que no se siembre en ellos una idea simple: es mejor que permanezcas célibe hasta que te cases —como también es mejor que termines tus estudios hasta el mayor nivel posible y te dediques a ellos en cuerpo y alma.

Si esto es conocido, es sorprendente que en la práctica se haga lo opuesto.

• Existe en la educación de los jóvenes una tendencia muy fuerte a mostrarles que el bien y el mal son relativos a lo que cada persona cree y opina —de aquí que el joven se convenza de que lo que sea que él haga con libertad es bueno.

• Existe en la educación de esos jóvenes una tendencia muy fuerte a hacerlos tener una conducta sexual activa y sin limitaciones —lo que les convence de que hacerlo no tendrá efectos negativos en ellos.

• Existe en la educación de los jóvenes una tendencia muy fuerte a hacerles creer que ellos son merecedores de una larga lista de derechos que puede exigir a otros —lo que les produce hábitos de reclamos y protestas, socavando actitudes de esfuerzo y trabajo.

• Existe en la educación de los jóvenes una fuerte tendencia a enseñarles que el mejor régimen político es el del estado de bienestar, con un gobierno responsable de hacerlos felices desde su nacimiento hasta su muerte —lo que les vuelve sumisos a la autoridad política renunciando a su libertad.

Mi tesis, de la que he mostrado una faceta, es que la educación actual en muchas escuelas, está orientada a contradecir las experiencias y la sabiduría de generaciones anteriores —que esa experiencia está siendo desaprovechada y que eso ocasiona pérdidas en el bienestar de las personas.

Es un caso de educación progresista que produce daños sabidos.

Lo más importante es que no se trata de grandes divagaciones éticas, sino simples principios de conducta que tienen la virtud de distinguir entre lo bueno y lo malo —eso que en la conciencia de todos indica que tener un hijo fuera del matrimonio no es bueno, que a su edad los jóvenes deben dedicarse todo lo posible al estudio y no a las satisfacciones de los instintos.

Saber distinguir entre lo bueno y lo malo es la mejor educación que puede dársele a un joven —si se tiene innata una cierta idea de eso, la educación consiste principalmente en pulir y mejorar esa conciencia, refinándola y haciendo que la conducta la siga.

Negar la existencia del bien y del mal es la peor acción que jamás haya podido ser concebida. Es la destrucción del ser humano.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Vacío Moral. El punto que destaca en la columna es uno de sentido común: el actuar conforme al conocimiento del bien y del mal produce efectos benéficos en la vida de las personas y viceversa.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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