Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Al Final, Todos Pagan
Eduardo García Gaspar
8 agosto 2011
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Obama representa muy bien la situación. Suele él decir que los millonarios son los que deben pagar más impuestos (y los define, curiosamente, como los que ganan 200 mil dólares al año o más).

No es el único. En México y en otras partes, esa mentalidad subsiste y tiene su atractivo. Por ejemplo, en Guatemala, R. Menchú propone eso mismo que Obama en EEUU y que López Obrador en México.

El segmento de personas con ingresos muy elevados es pequeño en todas partes e imponerles impuestos significa perder muy pocos votos. Esta es la motivación central que lleva a los gobernantes a imponer impuestos a “quienes más ganan”.

Y con esos ingresos, los políticos podrán hacer lo que mejor hacen: gastar a tontas y a locas.

La mentalidad del político, sin embargo, no comprende lo que hay detrás de esos impuestos a los ingresos mayores. Vayamos paso por paso.

Suponga usted, por ejemplo, que con esa mentalidad, el gobernante cancela la idea de aumentar un impuesto universal, igual para todos, y decide aumentar la tasa de impuesto a las empresas mayores.

Si eso hace, el gobernante tendrá la apariencia de proteger a las mayorías y de hablar de la justicia social al elevar los impuestos a los que más ganan. Es muy atractivo, se ve muy bien, produce aplausos. Pero es sólo apariencia y ella es errónea.

¿Qué pasa en realidad?

Sucede lo mismo que le sucedería a cualquier empresa, grande, mediana, o pequeña. Pagando una tasa mayor de impuestos, sus costos se elevan y la empresa intentará incorporar hasta donde pueda el nuevo costo mayor en el precio final.

El resultado es el natural: ese impuesto que sólo se cobra a los de mayores ingresos terminan pagándolo todos (al menos en alguna proporción).

El ciudadano se da poca cuenta de esto, porque es casi invisible. Su tasa de impuestos permanece sin cambios. Lo único que ha pasado es que el precio de algunos productos ha aumentado por causa del impuesto.

El impuesto mayor a las empresas grandes es pagado directamente por ellas, pero indirectamente por el consumidor.

El gobernante que no quería aumentar impuestos a las mayorías, termina haciéndolo, pero su reputación no se daña porque la gente en general no percibe ese cobro indirecto de impuestos. Esto hace de esta estrategia fiscal algo muy deseable por los resultados de popularidad que le da al gobernante.

Queda por ver lo que sucede en la empresa a la que le han aumentado los impuestos. Los impuestos son un costo de operación de toda empresa, no diferentes a lo que paga a sus empleados o a lo que paga por la compra de materias primas.

Los impuestos son un costo por mantenerse en la legalidad y contribuir a gastos de gobierno. Cuando uno de los costos aumenta su precio, la empresa enfrenta una decisión.

¿Qué tanto del nuevo costo va a poder incorporar al precio de venta de su producto final? Es la misma pregunta que se hace cuando se eleva, por ejemplo, el costo de sus materias primas, de su energía, de sus salarios.

Sea del tamaño que sea, la empresa intentará mantener sus utilidades subiendo el precio de su producto.

En algunos casos lo podrá hacer, aunque quizá en la mayoría no. Si existe un mercado libre con competidores, esa competencia frenará parte de su intención de elevar precios. Quizá sólo se eleven algo y el nuevo impuesto sea pagado en parte por los consumidores y en parte por la empresa.

Pero si no es un mercado competitivo, tratará de repercutir todo el impuesto al consumidor, muy especialmente si su demanda es inelástica.

Hasta aquí, al menos, puede verse que eso de elevar impuestos a las grandes empresas que más ganan significa en realidad que el resto de las personas pagará, al menos en parte, ese aumento de impuestos.

La realidad con la que el político trató de persuadir de lo justo de su impuesto, no existe.

La cosa no se detiene allí. El nuevo impuesto, lo pague quien lo pague, significa más dinero en manos del gobierno, que es el sueño y ambición de todo político. Por supuesto, más dinero en manos del gobierno es menos dinero en manos de las personas, algo innegable.

Es decir, usted tendrá menos para gastar en usted mismo. Lo mismo para las empresas.

El único que gana en todo esto es el gobernante, el resto de nosotros perdemos. Lo curioso de esta situación es que aún existe gente que cree que es de justicia cobrar más impuestos a los que más tienen, sin darse cuenta que también terminan pagando quienes poco tienen.

Post Scriptum

Una nota reciente es un buen ejemplo de lo que he escrito, con los elementos clásicos de esta manera incorrecta de razonar:

“[Rigoberta] Menchú ofreció dentro del programa de gobierno del 2012 al 2016 [en Guatemala] un modelo económico con justicia, equidad y reducción de la pobreza basado en la construcción de un nuevo sistema en el que el mercado no determine las necesidades y la orientación de la sociedad, sino que sea esta la que determine la orientación y el carácter del primero… en su gobierno no darán ningún privilegio y harán una lucha frontal contra la evasión. Tendrán una recaudación justa y efectiva. Esto quiere decir, dijo, “que debe pagar más quien tiene más ingresos…”.

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Impuestos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



4 Comentarios en “Al Final, Todos Pagan”
  1. Corina Dijo:

    Pero tal parece que esta pasa desapercibido para las mayorias, pensando que esta clase de Gobernantes como Obama, son los benefactores de los que menos tienen, siendo todo lo contrario, que se quedan mas en la miseria, por el canto de las sirenas de estos Politicos que solo buscan el voto, sin pensar en el bienestar de la poblacion en general, solo busca su propio beneficio, como ha sucedido en todos estos paises Socialistas, y como esta sucediendo hoy en dia en Estados Unidos, pero sigue pasando de noche toda esta verdad a la mayoria de Hispanos en Estados Unidos, y siguen apostandole a los Democratas y convirtiendo en Demonios a los Republicanos.

  2. Luis Dijo:

    EEUU eligió a un organizador comunitario (quien es un engendro de la izquierda radical) como presidente, y es lo que se merecen por no educarse y votar como los ratones del flautista de Hamelin. “White guilt”, “hollywood coolness”, “celebrity status”, “political correctness”, llamese como quiera llamarse, fue lo que impulso la agenda y carrera politica de ese criminal. Los que lo eligieron lo hicieron por ignorancia, o porque ciertamente querian ver de rodillas a la nación que los ha albergado dentro de su seno, dandole la oportunidad de soñar y prosperar. Quien vota democrata, ciertamente tiene algo de anti-americano. Gracias a Dios que existe un Tea Party que le puso el freno a ese demagogo maquiavelico. NOTA DEL EDITOR: algo exagerado quizá, pero tiene su punto.

  3. droctavio Dijo:

    Fuera de calificativos sonoros, es revelador ver la coincidencia de opiniones entre personas a las que en una primera impresión se considerarán muy dispares. ¿Qué tienen en común Menchú, Obama, López Obrador, Kirchner, Sarzoky, Zapatero…? Todos ellos quieren elevar los impuestos. Todos quieren tener más gasto gubernamental.

  4. Vladimir Valero Dijo:

    El desarrollo del articulo de Garcia Gaspar esta muy bien elaborado, ya las conclusiones no tanto y las opiniones que veo sobre el mismo deforman la realidad. Primero sobre el articulo; Garcia Gaspar explica claramente que: “El resultado es el natural: ese impuesto que sólo se cobra a los de mayores ingresos terminan pagándolo todos (al menos en alguna proporción).”
    Está aqui el meollo del asunto, es precisamente en la diferencia entre el porcentual del aumento del costo (en este ejemplo el aumento de la tasa impositiva) que consigue transferir al precio del producto y la que tiene que absorber que esta politica funciona. Mexico es un país donde los ingresos de la poblacion son muy desiguales gracias a no tener un sistema impositivo progresivo. (cobra tasas mayores a quienes mas ganan), igualmente Brasil fue campeon en crear miserables y millonarios simultaneamente debido al exceso de impuestos indirectos. NOTA DEL EDITOR: México sí tiene un sistema progresivo y la trasferencia de recursos no va a la gente, se queda en el gobierno: todos tienen menos dinero y el gobierno tiene más.





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