Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ascensión del Señor (2011)
Textos de un Laico
3 junio 2011
Sección: Sección: Asuntos, Y TEXTOS DE UN LAICO
Catalogado en:


• La primera lectura (Hechos 1, 1-11), habla de Jesús quien a los apóstoles “Se les presentó después de su pasión, Duda de Santo Tomásdándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, y, apareciéndoseles durante cuarenta días, les habló del reino de Dios.”

En una ocasión, “lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: ‘Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse’”.

Fue la última vez que le vieron, en la que les dijo, “Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo.”

• En la segunda lectura (Efesios 1,17-23), el apóstol pide que “el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemos.”

Es una continuación de la misma idea de la primera lectura, la que habla de la inspiración del Espíritu Santo para ser testigos de Jesús y que en esa segunda lectura habla de también recibir inspiración divina para conocer a Jesús.

• En el evangelio (Mateo 28,16-20), esa idea se perfecciona con las palabras del mismo Jesús.

Dice él a los discípulos, “Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

La misma idea central, la de ser testigos de Dios ante los demás, llevándoles el conocimiento de Jesús a todos. Es un mandato universal, una obligación del creyente y que antes que nada significa que cada uno de nosotros actuemos de acuerdo a ese mandato.

No puede ser testigo ante los demás quien no hace de su vida un ejemplo al resto. Es atraer a la conversión por medio del ejemplo.

Pero hay más. Jesús, como se narra, asciende y deja a los apóstoles solos. Es un panorama desconsolador, al menos en apariencia. La imagen de los apóstoles viendo al cielo es muy ilustrativa, especialmente cuando les interrumpen esos hombres vestidos de blanco para consolarlos: Jesús volverá y ahora ellos tienen una tarea que cumplir.

¿Solos? No, no están solos, el Espíritu Santo queda con ellos para ayudarles en su tarea.

Para el creyente actual el mensaje sigue vigente. No ha cambiado. La inspiración divina está sin duda con nosotros para ayudarnos a ser testigos de Dios ante los demás.

Y, más aún, Jesucristo que asciende y se va, regresará sin duda también. Ese aparente abandono es en realidad una presencia también, la del Espíritu Santo.

No estamos solos y para cumplir con nuestro mandato acudimos al Espíritu Santo, llamándolo para que nos ayude a realizarlo, primero, con el ejemplo mismo que damos al resto.

La idea de Textos de un Laico nació en 2004: el intentar encontrar los comumes denominadores de las tres lecturas de la misa católica de cada domingo.

Del LAVALLE NACIONAL para uso del católico MEXICANO Compuesto por el Presbítero D. Julián G. Villaláin Edición Especial Herrero Hnos. Sucs. S.A. México, D.F. 1956

Devoción muy útil al acostarse.

Al acostarse escribe con el dedo pulgar en tu frente estas cuatro letras: J.N.R.J. diciendo entre tanto: Jesús Nazareno Rey de los Judíos, me preserve de mala muerte repentina.

El mismo Cristo dijo a San Edmundo que los que esto hiciesen no morirán en esa noche de muerte súbita. (Surius, Vida de San Edmundo. Devoción aprobada por la Santa Iglesia.).

Gregorio XIII (10 de abril de 1580) concede perpetuamente a los fieles un año de indulgencia por cada vez que al son de la campana en señal de elevación del Santísimo Sacramento, adoren al Divinísimo, en donde quiera que se hallen, hincados de rodillas; y dos años, si esto mismo se practica en la iglesia donde se hace la elevación. Asistiendo a la misa y diciendo al tiempo de alzar la siguiente jaculatoria: Sea alabado y dense gracias a cada instante y momento, al Santísimo y Divinísimo Sacramento; se ganan también 200 días de indulgencias, aplicables también a las almas del purgatorio (Pío VII, decreto de la S.C. de Indulgencias, 7 de diciembre de 1819).



1 comentario en “Ascensión del Señor (2011)”
  1. Dr. Eduardo Sousa Dijo:

    Sería bueno escribir una comparativa entre las enseñanzas de Jesús y Buda, o mejor Buda y Jesús (por orden de aparición), ya que el mundo cristiano ha producido múltiples organizaciones, como la de los Legionarios de Cristo y otras más, en la sus altos representantes evidencian tendencias proclives; quizá sería bueno en estos tiempos líquidos, regresar y revisar las indicaciones iniciales de aquellos maestros que pisaron el mundo… estamos platicando. NOTA DEL EDITOR: gracias por su comentario. Existen estudios comparativos entre religiones y una de las más grandes entre Jesús y Buda es su diferencia: Jesús es Dios mismo, Buda un humano.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras