Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Bien, Pero Antes de Eso…
Eduardo García Gaspar
8 noviembre 2011
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en: ,


La confusión es peor de lo esperado. Un galimatías que tiene consecuencias.

Casi como un nudo gordiano necesita ser cortado. En esto ayuda ver las cosas de una manera pausada.

Tenemos a dos personajes: el socialista y el liberal. Cada uno propone que su sistema es el mejor y que el sistema del otro es el inferior. Nada nuevo.

Ha sido la confrontación de siglos. Pero la cosa se pone interesante cuando la discusión se realiza, por ejemplo, en México.

El socialista dice que el socialismo y la intervención económica estatal son mejores que el liberalismo para lograr el bienestar. Lo mismo de siempre. Va más allá y dice que una prueba de lo que él dice es el fracaso obvio del liberalismo en México, o del neoliberalismo.

Ahora vayamos como el liberal, quien dice que los mercados libres son mejores que el socialismo para lograr el bienestar. Nada nuevo. Añade que tiene evidencia de lo que dice al constatar que el socialismo o intervencionismo en México ha fracasado.

¿Ve usted la dificultad?

  • Para el socialista, el país vive bajo un régimen liberal que ha fracasado.
  • Para el liberal, el país vive bajo un sistema socialista que ha fallado.

Cada uno percibe al país de manera diferente, muy diferente. Uno cree que la nación es capitalista y el otro que la nación es socialista.

Quien ve un fracaso socialista, por supuesto, va a proponer la vía liberal. Quien ve un fracaso liberal, va a proponer un sistema socialista.

Una razón por la que esto sucede es simple terquedad mental de ambos. El socialista que quiere implantar al socialismo verá en todas partes a su enemigo, el liberalismo. Lo mismo le sucede al liberal.

La maravilla de todo esto es que puede investigarse y medirse para encontrar una respuesta a si el país es liberal o socialista… o lo más probable, una posición intermedia.

Es probable que si la terquedad domina, ninguna evidencia servirá para hacerlos cambiar de opinión. Cada uno seguirá montado en su burro sin mover su opinión.

Esto puede observarse en México muy bien.

El PRD, por ejemplo, afirma que el desempeño mediocre de México es una falla del liberalismo y que por eso el país debe irse al socialismo. Lo mismo afirman los de izquierda en, por ejemplo, círculos académicos.

Ya que no hay un partido liberal en México, los liberales independientes afirman exactamente lo opuesto.

El asunto se complica con otra variable, la mercantilista (otro sistema económico).

Según este sistema, el gobierno debe intervenir en la economía para proteger a la industria local, limitando importaciones y maximizando exportaciones.

Es una especie de nacionalismo económico que produce grandes empresas muy protegidas de la competencia y que pueden ser o no propiedad del gobierno (un ejemplo de esto es Pemex en México). Y también produce grupos de presión fuerte, que viven y progresan gracias a esa protección gubernamental (como el SNTE también en México).

Este sistema mercantilista y corporativista, real y tangible, es lo que el socialista piensa que es liberalismo cuando, por ejemplo, se liberan partes del comercio exterior.

El liberal, cuando ve ese sistema mercantilista y corporativista piensa estar viendo al socialismo, por ejemplo, cuando se protegen empresas o se tienen leyes laborales inflexibles.

Entonces, mi punto, es que en México, por ejemplo, se tiene en la realidad una modalidad autóctona de un sistema económico y político que combina rasgos mercantilistas y corporativistas. En algunos puntos puede verse un liberalismo siquiera tímido y en otros un socialismo claro.

Neto, neto, es mucho más un sistema intervencionista que liberal.

Es decir, la realidad es más compleja que lo imaginado por los liberales y socialistas simples.

Sí, México está más inclinado del lado intervencionista y el socialismo pide aún más intervención.

Sí, México tiene algunos rasgos liberales, no muchos, y el liberalismo pide más libertad económica.

Pero en esa discusión, se tiene un defecto que complica las cosas aún más. Esa discusión ignora fallas del país que no son de naturaleza económica: el estado de derecho, la aplicación de la ley, el servicio de policía, tribunales funcionales.

Si el socialista o el liberal quieren implantar sus sistemas, necesitarán antes de hacerlo, tener todo esto.

Post Scriptum

La discusión sobre si México es o no liberal ha sido tratada en varias columnas.

Creo que México no es un país con una política económica liberal clara y reconocible. Es cierto que en contra de eso puede mencionarse la apertura comercial, pero la “apertura interna” de la economía es nula o pequeña: leyes laborales inflexibles, protección a monopolios, sindicatos protegidos, impuestos elevados y complicados, políticas de estado de bienestar…

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras