grandes ideas

El ciclo económico según los austriacos. La explicación de cómo inicia el ciclo económico con la expansión económica provocada por una ficción crediticia y por qué termina siempre en una crisis que es el regreso a la realidad.

Introducción

La idea del ciclo económico resumida aquí es la explicada por Mises, por la Escuela Austriaca de Economía, y señala al final de cuentas los grandes peligros que conlleva la manipulación de la economía.

Si la tasa de interés es la que se produce en un mercado libre, la economía no presentará ciclos. Pero si ella es reducida artificialmente, todo el proceso se trastorna produciendo períodos de bonanza y, sin remedio, etapas de ajuste y depresión.

La idea fue encontrada en Ebeling, R. ed. Austrian Theory of the Trade Cycle and Other Essays. Ludwig von Mises Institute, The «“Austrian” Theory of Trade Cycle», Ludwig von Mises (1936), pp 25-35.

Punto de partida

La explicación del ciclo económico según los austriacos parte de una dificultad.

La dificultad de explicación de un fenómeno, desafortunadamente, puede causar el olvido de la realidad y la adopción de una falsedad que es más simple de comprender.

Es más sencillo, por ejemplo, sostener que una mayor cantidad de crédito estimulará a la economía, que explicar que esa mayor cantidad de crédito la dañará.

El efecto inicial que se ve

Es cierto que una tasa baja de interés estimulará a la economía y que por todas partes se verán proyectos nuevos e inversiones adicionales. Pero eso que se ve no es todo.

Las tasas de interés bajas, sin son producidas por medidas artificiales, hacen ver redituable a lo que en realidad no lo es. Y producen al final una elevación de precios de los recursos de producción que sin remedio terminará en una crisis.

Esta explicación del ciclo económico según los austriacos, necesariamente reducida e incompleta, según el mismo Mises, viene de la publicación, en 1936, de «La Theorie Autrichienne de Cycle Économique», en el boletín de la Sociéte Belge d’Etudes et d’Expansion.

La primera aclaración de Mises es apuntar la satisfacción de que la teoría austriaca del ciclo sea conocida, que ella no es el producto de una sola nación, a pesar de su nombre, y que la Currency School inglesa ya había intentado explicar el boom económico por medio de la extensión del crédito, aunque de manera incompleta.

Además, los fundadores de la Escuela Austriaca (Carl Menger, Böhm-Bawerk y Wieser) no se interesaron en el ciclo, cuyo estudio fue la tarea de la segunda generación de tal escuela.

El ciclo económico según los austriacos

El punto de arranque en la exposición es el potencial que tienen los bancos de expandir el crédito. Lo hacen al emitir medios fiduciarios: billetes sin respaldo en oro, o cuentas corrientes sin ese respaldo.

El resultado es una extensión del crédito, ahora hay más medios que pueden prestarse. Los bancos van más allá de los límites de sus activos y de los depósitos de sus clientes.

Hay crédito adicional en el mercado, un crédito creado por los bancos. Como consecuencia de esto, la tasa de interés se reduce por debajo del nivel que hubiera tenido sin esa expansión del crédito.

Con una tasa menor de interés se tiene un incentivo económico, el de solicitar crédito.

Los proyectos de inversión que no hubieran sido redituables bajo la tasa natural, ahora lo son bajo la tasa reducida por la expansión de los medios fiduciarios. Se inician más proyectos y eso causa una demanda mayor de otros recursos: medios de producción y trabajo.

Con más demanda de medios de producción y trabajo, los precios de esos recursos se elevan. La elevación de los sueldos lleva a un aumento de los precios de los bienes de consumo por causa de una demanda mayor.

La explicación de Mises es sencilla de entender. La ampliación de crédito ha justificado la realización artificial de proyectos, que produce elevaciones de demanda y una elevación de precios, incluso de productos de consumo.

Si los bancos suspendieran ahora la expansión del crédito, el boom económico se detendría.

Continúa la expansión

Pero los bancos no detienen la expansión del crédito. La continúan en una escala mayor y, lógicamente los precios siguen al alza.

El movimiento no puede continuar indefinidamente. Los medios de producción, los recursos y el trabajo no han aumentado. Lo único que ha aumentado es el crédito, los medios fiduciarios sin respaldo.

Los recursos de la comunidad están siendo asignados de manera diferente a como hubiera sucedido sin la expansión del crédito.

Los recursos que hubieran estado disponibles para unas empresas, han sido desviados a otros proyectos, los que se justificaron por la baja tasa de interés.

Imposible continuar

Estos sucesos no son percibidos mientras el crédito continúa. Pero la ampliación del crédito no puede ser indefinida, explican los austriacos al ciclo económico.

• Si el crédito fuera suspendido o disminuido, se detendría el boom y los precios bajarían.

• Y si la ampliación del crédito se mantiene, el aumento de precios seguiría solo mientras que las personas piensen que esa inflación es temporal.

Sin embargo, cuando las personas se dan cuenta de que la elevación de los precios no es temporal, inicia el pánico y todos tratan de deshacerse del dinero que reciben adquiriendo lo que sea que se piense que tiene valor. La moneda se destruye.

Otra posbilidad

La de que los bancos decidan poner freno a la expansión de crédito. El propósito de hacer esto es evitar la destrucción de la moneda.

Y entonces saldrá a la luz la realidad: muchos de los proyectos iniciados debido a una baja en la tasa de interés, ya no serán redituables. Algunas empresas se reducen, otras cierran.

Es la consecuencia posterior al boom, el efecto de inversiones injustificadas, que parecieron ser redituables por la expansión del crédito y la consecuente baja tasa de interés y las elevaciones de precios que todo eso produjo.

Mises anota que el capital invertido injustificado se pierde en el sentido de estar atado. Las pérdidas deben aceptarse y la economía se adapta a ellas.

Lo que debe hacerse en este caso es reducir el consumo y dedicar recursos a la creación de capital, para adaptarse a las condiciones reales y no las ficticias.

Aumentar las tasas

Durante el período de expansión, los bancos pueden elevar la tasa de interés, pero de manera aritmética, no de forma suficiente para detener el boom: aún con tasas más elevadas seguirá siendo redituable tener crédito dado el aumento de los precios.

Una vez iniciado el período de contracción, la obtención de crédito se torna difícil. La tasa de interés se eleva sustancialmente como resultado del pánico.

Mises apunta ahora que una baja de interés, desde el punto de vista aritmético, no provoca el estímulo de la economía. Los fondos y reservas de dinero se acumulan, pero la depresión se mantiene.

Sus propietarios tienen temor de perder por causa de devaluaciones y no les atraen tasas más altas de interés.

Los salarios

Otra causa de la prolongación de la depresión que sigue al boom, es la llamada rigidez de los salarios. Ellos subieron durante el boom y deberían bajar durante la depresión.

Si no se reducen, se causa desempleo masivo y persistente. Así se pospone indefinidamente la recuperación.

Cuanto más tiempo dure el período de expansión de crédito, peores serán las consecuencias de la desordenada especulación que es natural al boom. Y así, más largo será el período de depresión.

Algunos han sugerido que la economía puede ser estimulada acudiendo a una nueva ampliación del crédito y así acortar la depresión. Hacer esto es olvidar que a pesar de que pueda resolver algunos problemas de inmediato, se producirá una situación aún peor en el futuro.

Los efectos de una reducción de la tasa de interés solo pueden ser temporales. La recuperación que se tenga en un principio, será el período anterior a una caída importante de la actividad económica.

La explicación del ciclo económico, según los austriacos, indica que la recuperación solo puede darse retirando las situaciones artificiales creadas en los precios, salarios y tasa de interés. Las medidas bancarias no son la solución.

La lección

Mises, en esta sencilla explicación del ciclo económico, hace sencilla la comprensión de los efectos del intervencionismo económico. Sin duda con muy buenas intenciones, la autoridad decreta una expansión del crédito / una reducción de la tasa de interés, algo que altera a la realidad cambiando las circunstancias de las decisiones de inversión.

Con costos artificialmente más baratos, los proyectos que de otra manera no habrían sido económicamente viables, aparecen como redituables en la ficción económica creada por la intervención. El resultado inmediato es un boom que crea una buena impresión inicial.

La explicación de los austriacos muestra que así comienza el ciclo económico en su etapa expansiva y que, esa expansión no puede continuar. Siempre, en algún momento futuro, sin remedio, habrá una crisis que significa el colapso de la ficción creada.

Y algo más…

Sabiendo lo anterior,, se plantea un problema, el de qué hacer con ese conocimientos. Esta faceta del tema se plantea en Las decisiones frente al ciclo económico: el problema moral de tratar de remediar al ciclo económico con medidas que tienen buenas intenciones pero resultados que aumentan el daño del ciclo.

BONUS TRACK: Más sobre crisis económicas, intervencionismo y ciclos económicos.

15 ideas sobre la crisis presente

Por Leonardo Girondella Mora –   12 febrero, 2009

Ocupados a diario con la última de las noticias sobre la recesión económica actual se tiene un riesgo —el de ver un árbol diario y no el bosque, es decir, perder la perspectiva del real suceso que se vive.

Lo que sigue son 14 ideas sobre el panorama general, sin orden de importancia, destinadas a crear oportunidades de mejorar la comprensión de la situación actual.

Ellas están influidas por la explicación del ciclo económico de acuerdo con los austriacos.

1. No otro New Deal

La crisis actual ha ocasionado la intención general de buscar inspiración, para su corrección, en las acciones del New Deal, especialmente en lo que se refiere a crear y defender empleos.

Eso fue precisamente lo que no lo logró el New Deal y en realidad produjo menos tiempo trabajado. Pero el New Deal sí puede inspirar una acción muy obvia, la de no repetirlo.

2. No a los planes temporales

Los remedios a una crisis suelen producir intenciones de planes temporales de gobierno —y los planes temporales de gobierno son los que jamás se retiran.

Es vital entender que lo que haga un gobierno sí sea temporal y tenga una duración obligatoria por ley. Las crisis son la gran oportunidad gubernamental para elevar el intervencionismo y no abandonarlo.

3. Cuidado con las ayudas a empresas

Las ayudas y apoyos a empresas en problemas usan buena cantidad de recursos —esos recursos ya no podrán ser usados por empresas que sí tienen viabilidad y crean empleos duraderos produciendo bienes con demanda sólida.

Las ayudas a empresas por parte del gobierno deben concentrase en mantener funcionando el sistema financiero y de pagos, no en mantener vivas a empresas sin futuro, por grandes que sean.

4. Cuidado con el gasto público

Las crisis son ocasiones propicias para elevar el gasto gubernamental en lo que sea y dar recursos a los proyectos favoritos de los gobernantes —no a los que tienen potencial de recuperación.

El dinero de un plan de gasto de emergencia suele quedarse en manos del mismo gobierno y lo que él hace. Y, por si fuera poco, los planes de rescate o estímulo son imposibles de realizar con efectividad.

5. Detener la causa de la crisis

Entender que la recesión fue provocada por el intervencionismo estatal que tuvo como objetivo reanimar a la economía en pequeñas recesiones anteriores —y que esas reactivaciones provocaron una crisis mayor.

La depresión no puede tener como remedio central la elevación del gasto del mismo que provocó la crisis. Es ilógico.

6. No al keynesianismo

Reconocer que la aplicación de las ideas keynesianas es tomar como base uno de los libros más confusos, vagos y equivocados que se han escrito sobre economía.

La única ventaja que tiene la Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero es para el gobernante, que encuentra a alguien que recomienda gastar sin responsabilidad a los gobiernos creyendo en un milagro inexistente.

7. No limitar a la libertad económica, al contrario

Aceptar que ninguna crisis puede tener una solución lógica limitando la actividad económica, sino lo opuesto —y que adoptar medidas proteccionistas es una limitación de la actividad económica.

Tener impuestos reducidos siempre no es una medida excepcional, sino una que debe ser permanente. El intervencionismo debe retirarse para dar entrada a la libertad económica, lo que producirá un remedio más veloz.

8. Cuidado con la tasa de interés

Ver que el manejo arbitrario de la tasa de interés no es algo que pueda hacerse sin consecuencias potencialmente severas —la baja tasa de interés que se tuvo en la Fed ocasionó un boom, pero también la crisis.

Manipularla de nuevo para remediar la crisis es un riesgo severo.

9. Cuidado con los efectos no intencionales

Reconocer que los programas sociales con buenos objetivos, como facilitar el otorgamiento de créditos hipotecarios deben considerar efectos no intencionales, como el incremento de deudas incobrables.

10. Riesgo moral

Pensar que la invención de valores complejos y poco comprendidos, que cobijan operaciones cuyo riesgo no puede saberse, provocan irresponsabilidad. Un asunto de riesgo moral.

11. La liquidez no es el problema

Dejar de pensar que todo se reduce a problemas de liquidez, porque eso conduce a la manipulación de tasas de interés y aumento de circulante—también hay problemas de confianza, de irrealidad en los precios, de regulaciones equivocadas, de riesgo.

12. No hay conocimiento central suficiente

Aceptar que nadie tiene el conocimiento suficiente, ni los modelos econométricos, como para aceptar la responsabilidad de conducir exitosamente a toda una economía.

Lo mejor que puede hacerse es dejar los recursos en manos de quienes los crean. Ellos resolverán espontáneamente la crisis con más velocidad.

13. Hay explicaciones inaceptables.

Admitir que hay explicaciones que no son aceptables —si se dice que fue la codicia de Wall Street lo que produjo la crisis, deberá explicarse por qué hubo codicia en unos momentos y no en otros.

Por igual deben rechazarse las explicaciones de los culpables usuales.

14. Temporalidad de medidas

Asegurarse que si existe un paquete de estímulo económico, éste sea efectivamente uno de tal naturaleza —es decir, temporal, como antes dije, y destinado a facilitar la creación de empleos en las empresas, no en el gobierno.

15. Cuidado con la deuda pública

Aceptar que las deudas gubernamentales son impuestos futuros. Y los impuestos no son buenos.

En resumen

Las ideas anteriores se sostienen en la concepción del ciclo económico que los austriacos han propuesto. Ha sido la manipulación del crédito y de la tasa de interés lo que produjo una ficción económica que hizo viables a inversiones dudosas bajo circunstancias naturales.

El boom económico siguiente no es sostenible y todo se colapsa provocando una crisis.

[La columna fue actualizada en 2019-10]