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Cosas Iguales en Todos
Selección de ContraPeso.info
1 noviembre 2011
Sección: Sección: AmaYi, SOCIEDAD
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Es un contenido estándar de lo políticamente correcto, el mencionar la diversidad cultural impresionante y de allí derivar conclusiones sobre nociones exaltadas: la tolerancia y la relatividad cultural.

Una parte del origen de este fenómeno proviene de la desviación de los estudios antropológicos, casi totalmente enfocados a encontrar diferencias culturales que a estudiar a la humanidad.

Brown aporta aquí una idea de largas consecuencias, la de los universales humanos, una serie de comunes denominadores presentes en todas las culturas y que, por sistema han sido ignorados, contagiando a otras ciencias con una visión incompleta de los humanos.

La idea reportada aquí fue encontrada en Brown, D. (1991). Human Universals. McGraw-Hill, pp 1-7.

Es una idea rebelde, que va en contra de una herencia académica que resalta las variaciones culturales creyéndolas arbitrarias e inconexas. Pero, la realidad es innegable, los universales humanos existentes y se encuentran en todas partes, debilitando muchas ideas preconcebidas, como el relativismo cultural.

La introducción a la obra inicia con una anécdota personal del autor. Entre los malayos de Brunei. En la casa que Brown rentaba en esa parte del mundo, conversaba él con tres jóvenes, sin nadie más que los viera, sentados en diferentes lugares del patio.

Brown, por comodidad, cambió de sitio, sentándose ahora en un nivel más bajo que el resto, lo que ocasionó que los tres jóvenes de inmediato se sentaran ahora a un nivel más bajo que su anfitrión.

Éste, como otros rasgos culturales, salta llamando la atención: en esa parte del mundo no se considera de buena educación que una persona esté sentada a un nivel superior de la persona de mayor rango que esté presente.

Los jóvenes de Brunei, a pesar de saber que su anfitrión consideraba informal la reunión y que no se molestaría por violaciones a esa regla, la siguieron. Nadie más los veía.

Otro caso de costumbres que llaman la atención y que capturan la atención de la gente y los antropólogos. Hay libros que son éxitos de ventas por esto, ser catálogos de costumbres distintas y un muestrario de la gran variabilidad de las culturas.

Es el centro y el corazón de la educación de la materia. Fomentan y cultivan el estudio de las diferencias, de la diversidad.

Ahora entra el autor al centro mismo de su idea. ¿Deben ser las diferencias culturales la única preocupación de la Antropología? ¿Es ese énfasis en variabilidad cultural una representación adecuada de la humanidad? La respuesta es negativa.

Dejar de ver las similitudes humanas es un error.

Por ejemplo, en esa historia, los jóvenes mostraban un rasgo cultural propio, pero también similitudes con el resto de la humanidad: preocupación por la opinión ajena, consideraciones de amabilidad con su anfitrión, entendimiento de la idea de rango persona, uso de lenguaje verbal y corporal, comprensión de la idea de preguntas y respuestas, uso de la altura para connotar rango (como en otras culturas, por ejemplo un trono real).

En lo que sigue, Brown describe otras dos situaciones que muestran lo mismo: sí hay variabilidad cultural, pero también hay similitudes humanas.

En una de ellas, nativos con escaso contacto con el exterior en Bali, reaccionan de la misma manera que cualquiera ante la irrupción de la policía ante una pelea ilegal de gallos que celebraban.

Huyen de la policía y la evitan con engaños (pretendiendo que estaban haciendo otras cosas en ese momento) y posteriormente imitando las reacciones graciosas de la gente que huía.

A todos gusta escuchar sobre las diferencias culturales, en parte por sentirse diferentes de otros, en parte por conocer curiosidades culturales. Las diferencias culturales han sido la materia prima de numerosos estudios y libros.

Y las similitudes han sido ignoradas, a pesar de existir. Incluso se ha negado de que existan. Esas similitudes son los universales humanos.

Son una especie de comunes denominadores presentes en todas partes, como el uso de fuego y el empleo de herramientas, o como la división de trabajo por sexo. De estas similitudes o universales humanos trata el libro, una obra importante por la influencia que la Antropología tiene en otros campos.

Son universales los deportes atléticos, el adorno corporal, los calendarios, el trabajo cooperativo, contar chistes, dar obsequios, matrimonio, música, derechos de propiedad, rituales religiosos, juegos, lenguaje simbólico, nombres propios y pronombres, categorías de parentesco, gesticulación facial, nociones lógicas, taxonomía, estructura social, normas sexuales, leyes, compresión de lo bueno y lo malo y otros más (p.69 y 130 y ss).

El autor menciona a la Sociología, la Psicología, la Lingüística, la Historia, la Economía, la Política, la Filosofía y otras más. Ciencias que sufren la influencia de un panorama incompleto de la humanidad: no sólo hay diferencias, también hay universales humanos.

Podría agregarse a la opinión pública que fascinada con la diversidad cultural se olvida de la otra parte.

Menciona ahora el autor, tesis de su obra. La primera es directa: los universales humanos existen, son reales e importantes para la tarea completa de la Antropología. Algunos antropólogos han negado que existen, otros los han ignorado, otros más que los aceptan dicen que no son importantes. Son errores que deben ser corregidos.

La segunda tesis hace del área de los universales humanos un campo complejo de estudio. Los universales forman una serie heterogénea de rasgos comunes en la humanidad. Algunos de ellos pueden ser inherentes a la naturaleza humana, otros pueden ser convenciones culturales comunes a todas las culturas.

La tercera tesis es ir en contra del tabú que el estudio de los universales ha tenido. Los antropólogos estadounidenses, de 1915 a 1934, establecieron tres premisas sobre la naturaleza de la cultura:

  • La cultura es un fenómeno separado del resto, que no puede ser reducido a cuestiones biológicas o psicológicas.
  • La cultura es la determinante de nuestra conducta, no nuestra naturaleza física.
  • La cultura es arbitraria.

Bajo esas tres premisas, la admisión de universales humanos lleva a la Antropología a convertirse en un estudio de las culturas, no de la humanidad, y a presentar una visión incompleta.

Hay otras ciencias que ayudan, como la Biología y la Psicología, para comprender el fenómeno de los universales y que no pueden hacerse de lado.

La idea de considerar a los universales como existentes, reales e importantes, socava ideas como la de que cada cultura sólo puede ser evaluada con sus propios criterios.

Ataca también la exageración dada a la noción de diversidad si ella no es acompañada por los universales. Va en contra también de algunas ideas marxistas que niegan a los universales y hacen a las personas se producto de condiciones histórico-materiales.

Es plantearse una pregunta: dada la tendencia inherente de los pueblos a desarrollar culturas tan distintas, ¿cómo es que hay cosas que son iguales en todas partes?

Cuando se examina una enorme variabilidad cultural y todo se explica como debido a la propia cultura, esa explicación ya no tiene sentido y surge un nuevo tema, el de los universales.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.



1 comentario en “Cosas Iguales en Todos”
  1. Kurayasibux Dijo:

    Hola, me parecio un excelente artículo que viene a dar otra perspectiva de como algunas ciencias sociales y humanidades solo se abocan en las diferencias mas que de las igualdades. Sin embargo, me dejo ud con una duda, citandolo: “La idea de considerar a los universales como existentes, reales e importantes, socava ideas como la de que cada cultura sólo puede ser evaluada con sus propios criterios. Ataca también la exageración dada a la noción de diversidad si ella no es acompañada por los universales. Va en contra también de algunas ideas marxistas que niegan a los universales y hacen a las personas se producto de condiciones histórico-materiales.”

    Quiere decir ¿que debería haber una cultura-patrón que sirve como medida para las demás culturas humanas? Por que de ser así, creo que el relativismo cultural respeta más las formas de pensar que la intención de una “homogenización” cultural. Por parte de un servidor, creo que el relativismo cultural debería cambiar de posición ya que es el individuo como ente pensante el que debería juzgar bajo sus criterios tanto su cultura como las demás en el mundo. La cultura no debería ser superior al ser si no el ser a la cultura. A parte de lo que he dicho, el artículo me dio a tener un punto de vista de algo que de manera discreta no sabemos.

    NOTA DEL EDITOR: buen punto, gracias por su comentario. No creo que se trate de una cultura-patrón, sino de eso que menciona el autor, cosas universales, presentes en todas partes. No tiene intención homogeneizadora, simplemente descubre que hay grandes universales. El relativismo cultural, mucho me temo, muy poco puede aportar en esto, dada su debilidad lógica.





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