Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Egipto: Destrucción Ilusa
Eduardo García Gaspar
1 febrero 2011
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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El reporte decía, “Los ‘revolucionarios’ destrozan el Museo Egipcio en El Cairo”.

En el detalle, “Un número no determinado de antigüedades del Museo Egipcio en El Cairo fueron dañadas y en algunos casos destrozadas en actos vandálicos…”

Pero se agregó algo iluso, que esos desmanes no estaban relacionados con las protestas en Egipto, que

“en plena refriega entre manifestantes y policía, y con el Ejército desplegándose por las calles, civiles y Fuerzas Armadas formaron un cordón humano protegiendo el Museo” (Libertad Digital, 29 enero 2011).

Las marchas de protesta en Egipto piden, en lo general, la renuncia de Mubarak, presidente del país por un largo tiempo, como ha sido costumbre en esa nación.

Se han visto estos eventos como una consecuencia de lo sucedido en Túnez.

El mismo medio reportó días antes,

“El jefe de Estado tunecino, Zine el Abidine Ben Alí, abandonó este viernes el país y el primer ministro, Mohamed Ghanuchi, asumió la presidencia interina, en medio de los mayores disturbios que vive Túnez en su historia, con decenas de muertos”.

Por supuesto, se ha hablado de una especie de efecto dominó: el contagio de esos mismos sentimientos a otras partes de la misma región.

Una parte del mundo que no es precisamente un ejemplo de libertades ciudadanas. Recuérdese a Irak y Saddam, o al régimen en Irán, por no mencionar a los Sauditas y a Libia también.

Viendo la esencia de los eventos, tenemos algunas ideas centrales que merecen una segunda opinión.

Primero, da la impresión de confirmarse eso de que los humanos tenemos ansias de libertad, y que solemos defenderla instintivamente cuando llegan situaciones extremas. Quizá sea que en nuestras mentes tenemos grabado ese valor.

No es democracia en sí misma lo que se busca, sino lo que la democracia defiende, a la libertad. Un sistema democrático lo es de nombre nada más si en su implantación diaria la libertad se pierde. No saber esto lleva a muchos males.

Segundo, también se da la impresión de que esa defensa de la libertad no es gratuita y que se llega a situaciones en las que los sacrificios son realmente enormes para lograrla.

Recuerde usted las protestas en Irán, no hace mucho, en las que se llegó a sacrificios grandes.

Tercero, lo que más llama la atención: en esas protestas extremas hay violencia y, lo peor, anarquía. Los destrozos en el Museo Egipcio de El Cairo son un ejemplo de esto.

No sé cómo describirlo exactamente, pero es como la entrada de algo opuesto a eso por lo que se pelea. Pedir la destitución de Mubarak puede ser loable, pero sin tener idea de eso de lo que lo sustituirá, la lucha será ilusa.

Es común poner toda la atención en eventos que se perciben como positivos. Protestar contra un gobierno eternizado en el poder no es un mala idea, Sí, es la última carta, una vez que evidentemente no hay opciones.

Pero no puede serlo todo. Debe haber más, muy especialmente una idea de lo que viene después.

Poner más atención en la destrucción que en la construcción, eso es a lo que me refiero. Si la idea fija y determinada de algo, como el fin del régimen de Mubarak, es la demolición y en aniquilamiento, eso hace olvidar lo vital.

¿Qué sustituirá lo demolido? Sin respuesta clara, lo que venga será más de lo mismo, quizá peor.

Esto es lo que creo que bien vale una segunda opinión, la posibilidad de que lo que parece una protesta en favor de la libertad termine en su pérdida. Que un mal sistema de gobierno sea sustituido por otro peor. Todo, por estar tan concentrados en la destrucción que desatiende la construcción.

No es un descuido aislado. Vea usted la etapa posterior a la independencia mexicana, un período concentrado en la lucha. O el resultado neto de la revolución en este país, un sistema alejado de lo pretendido. Protestar en contra de algo significa por necesidad lógica favorecer lo opuesto.

Si ello no se hace explícito y claro, la destrucción de torna en objetivo único (con síntomas como lo del museo en El Cairo). Y la destrucción se vuelve ilusa, ingenua y cándida. Tanto que llevará a un estado de cosas copia del anterior, probablemente peor. Los cambios serán para no cambiar.

Al final de cuentas, quienes no entienden que se trata de construir la libertad terminan destruyendo la poca que tienen. El mismo poder perdido por unos será ambicionado por otros.

Post Scriptum

Debe incluirse también la serie de eventos en Yemen y, por supuesto, lo sucedido en Siria: su presidente Bashar al-Assad dijo al WSJ que en tiempo de reformas. CNN reprtó hoy que “King of Jordan appoints new prime minister, a move that comes after protests calling for political reform”.

La historia que bien ilustra el fenómeno al que me refiero es la de La Anciana y el Tirano. Hay muchas más ideas sobre el gran tema de fondo en ContraPeso.info: Libertad Política.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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