Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Criminal Irracional
Leonardo Girondella Mora
7 junio 2011
Sección: CRIMEN, Sección: Asuntos
Catalogado en:


En el escrito de Carlo M. Cipolla —el que trata sobre la estupidez humana y sus cinco leyes— hay una gráfica que quiero examinar para tratar el tema de la conducta criminal.

Primero, explico con brevedad la gráfica del economista y después hago comentarios personales. El eje de las X representa el beneficio personal de la persona analizada y el eje de las Y el beneficio personal de la persona con quien trata

La gráfica postula cuatro tipos de personas, clasificadas según su patrón primario de conducta:

Cuadrante H: la persona que actúa llamada X tiene un beneficio negativo y la persona Y, con la que trata, tiene un beneficio positivo. A estas personas X, se les llama incautos o inocentes. Benefician a otros, se dañan a si mismos.

Cuadrante I: la persona llamada X tiene un beneficio en su trato con la persona Y, quien también se beneficia. Todos ganan. A estas personas X se les llama inteligentes.

Cuadrante E: la persona llamada X tiene un beneficio negativo en su trato con Y, la que también obtiene un daño en ese trato. Todas pierden. A estas personas X se les llama estúpidos.

Cuadrante M: la persona llamada X tiene un beneficio en su trato con Y, pero Y en ese trato resulta dañada. Gana la persona X, pero pierde la persona Y. A estas personas X se les llama malos.

El cuadrante M es el que quiero explorar. Cipolla menciona que la línea que corta ese cuadrante M en dos partes iguales que va del origen al punto M establece acciones en las que lo perdido por Y es exactamente igual a lo ganado por X.

Simplificando, esa línea representa, por ejemplo, un robo “limpio” de mil pesos —el malo X gana esos mil pesos y Y, la víctima, los pierde. Lo que uno gana el otro pierde (aunque habría que considerar costos no monetarios de pérdida para Y, como el tener que abstenerse de hacer de inmediato lo que haría con ese dinero).

La línea del origen al punto M divide la actuación de los malos en dos tipos claros:

• La subárea Mi es aquella en la que el malo X logra un beneficio mayor al daño causado en la persona Y. Representa al malo racional o compasivo incluso —el que hace daño a otros, pero con ese daño ajeno logra un beneficio personal mayor.

• La subárea Me es lo opuesto, representa la conducta del malo irracional —la conducta que causa un daño mayor a la persona Y que el bien que logra la persona X, la criminal.

Ejemplos extremos ayudan a entender esas dos subáreas.

• En la Mi está la conducta del que roba mil pesos a una persona que en su cartera tiene diez mil y usa ese dinero para comprar medicinas que curan su enfermedad —la pérdida de esos mil pesos, puede especularse, es un daño menor para la persona Y, pero representa un gran beneficio para la persona mala, la X.

• En la Me está la conducta del que secuestra al hijo de una persona pretendiendo cobrar un rescate que usará en la compra de armas y para darse una mejor vida—me parece obvio que el daño causado por el secuestro del hijo de la persona Y es mayor al beneficio que logra el malo X.

Esta clasificación de los malos es digna de ser apuntada enfáticamente —señala la existencia de criminales de dos tipos, los racionales-compasivos y los irracionales-crueles.

• Un criminal racional-compasivo, quizá sin quererlo, es uno que mantiene un cierto sentido moral incluso a pesar de su conducta —si secuestra a alguien, lo tratará bien.

• Un criminal irracional-cruel es el que mata al dependiente de una tienda que ha robado obteniendo un botín de pocos miles —pero un criminal racional-compasivo robará la misma cantidad sin lastimar a los asaltados.

Lo anterior sirve para apuntar algunas ideas sobre el combate a la criminalidad dependiendo de cuál de esos dos tipos de criminal se trate: postulo que ese combate a la criminalidad es diferente dependiendo de qué tipo de criminal se trate.

• De un criminal racional-compasivo puede esperarse un trato comprensible e inteligible —sigue él siendo alguien que emplea la razón, aunque para hacer el mal, y que por eso puede entender razonamientos, leyes, procesos, juicios, pruebas y, por supuesto, reconocer su culpabilidad.

Este tipo de criminal tiene conciencia clara del mal y del bien —sabe que lo que hace es reprobable aunque a pesar de ello lo haga. Tiene conciencia moral y ésta impone un cierto límite al mal que causa.

• De un criminal irracional-cruel no puede esperarse un trato comprensible —la razón significa poco para él pues se mueve por instintos erráticos imposible de anticipar y carece de un sentido desarrollado del bien y del mal.

No entiende razonamientos, leyes, juicios, ni pruebas y el sentido de culpabilidad está poco desarrollado. Apunto que no se trata de un loco trastornado que no puede ser enjuiciado, sino de un criminal estúpido.

Combatir a uno o a otro, creo, necesitará estrategias distintas y modos de pensar diferentes.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Crimen.

El libro consultado para esta columna es el de Cipolla, C. M. (2010). Allegro ma non troppo. Barcelona: Editorial Crítica, un libro con buena dosis de humor.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “El Criminal Irracional”
  1. Luis Dijo:

    El ser humano, como los demás animales, es egoísta y lucha constantemente contra su entorno y sus semejantes por su supervivencia. El egoísmo es una cualidad primitiva que se ha intentado con poco o ningún éxito amortiguar con lo que se conoce como el pensamiento moral, inspirado en unos valores universales. Lamentablemente existen factores genéticos y culturales que no permiten al individuo entender y practicar estos conceptos universales de moral. El ser humano no es altruísta por naturaleza, sino por conveniencia. Nosotros respondemos en función a los estímulos de recompensa y castigo. Es por eso que el miedo a este último, sea de naturaleza leve, dolorosa o mortal, sigue siendo la herramienta más útil a la hora de prevenir el crimen y dar esa certeza de seguridad y justicia a la sociedad. La gráfica en cierta manera explica muy bien los tipos de conducta criminal, pero el ir hacia el sentimiento más primitivo del ser humano, el miedo a una muerte anunciada y quizás dolorosa, es la manera más práctica y eficaz de evitar futuros crímenes viciosos como asesinatos y violaciones.

  2. Marlene Dijo:

    No es nada nuevo el que muchas sociedades traten de meterse en las mentes de los criminales para saber cómo prevenir el crimen. Aún así me parece muy eficaz la gráfica para explicar la conducta de los criminales. De todos modos, comparto la idea de que el temor al castigo, sobre todo a la muerte, es la mejor herramienta contra los crímenes viciosos.





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