Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Reemplazo Laico
Eduardo García Gaspar
28 octubre 2011
Sección: ESCUELAS, RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


La idea de la educación laica, como se aplica en México, tiene su fondo. Puede verse muy claramente en dos tipos de opinión al respecto.

De un lado está la visión estándar, la que dice que si la ley lo establece, entonces la educación debe ser laica… lo que tiene un pequeño problema.

Todo depende de cómo se defina eso de “laica”, que es cuando la cosa se pone de verdad interesante.

La visión estándar tiene las cosas claras: dice que lo de laica significa que la educación no debe contener elementos religiosos de ningún tipo. Punto. Nada de religión en las escuelas, al menos en las escuelas públicas controladas por el gobierno.

La otra opinión es algo más compleja. Comienza por aseverar que lo de laico es separar a las iglesias de los gobiernos dejando en libertad a los ciudadanos.

Es decir, laicidad educativa es en realidad libertad religiosa aplicable a la educación. Si los padres de familia quieren que sus hijos se eduquen sin religión, que lo hagan. Pero si quieren lo opuesto, tienen derecho.

La contraposición entre ambas es fascinante.

Educación laica, para unos, significa la prohibición de enseñar religión en las escuelas públicas. Para otros, significa libertad de educación religiosa según deseos de los padres.

Por mi parte, siendo amante de la libertad, prefiero la libertad educativa religiosa que la odiosa prohibición de enseñar algo.

Quienes opinan en favor de la prohibición de enseñanza religiosa piensan que así liberan a la juventud de dogmas y supersticiones, de creencias sobrenaturales injustificadas y de la influencia de las iglesias. Sostienen que esa liberación es de provecho para tener personas mejores, ajenas a pensamientos atrasados e irracionales.

No estoy de acuerdo con eso. Prefiero la libertad a la imposición.

Cuando he expresado mi opinión a esas personas, diciendo que debe haber libertad educativa religiosa y no prohibición, suelo recibir respuestas fuertes.

Me dicen que mi intención es darle poder a las iglesias y religiones, que quiero una teocracia, que quiero una religión oficial, que… en fin, que todas mis intenciones son malas, radicales y extremas.

En realidad, lo único que quisiera tener es libertad educativa, para que los padres de familia decidan si dar educación religiosa o no a sus hijos. Eso es todo. La posición radical y extrema es la del que quiere prohibir la enseñanza religiosa.

La libertad de enseñanza religiosa es algo que no existe en las escuelas públicas, más o menos 8 o 9 de cada 10 escuelas en México. Me parece que es una violación de libertades básicas.

La prohibición de educación religiosa parte del supuesto que dije: se cree que eso es una liberación de creencias, dogmas y supersticiones espirituales y que, libres de todo eso, las personas serán mejores. No lo creo. Me explico.

Es imposible una educación sin dogmas y sin creencias espirituales. Si usted quita de la educación eso, tendrá que poner un sustituto similar.

Retire las ideas judías, católicas, protestantes, las que sean, y eso creará un vacío que se llenará con otras ideas del mismo tipo, pero de otro origen, generalmente las de los expertos educativos que trabajan para el gobierno.

La educación laica, entendida como la prohibición religiosa, es sólo una sustitución de ideas. Las de los expertos gubernamentales sustituyen a las de las religiones.

Para propósitos prácticos es una nueva religión la que se enseña, sin nombre oficial, pero nueva religión. Una que tiene sus sedes en la ONU, organizaciones no gubernamentales y otros organismos generalmente progresistas.

La educación laica tiene también sus textos sagrados. Los alumnos no conocerán los 10 mandamientos, ni el sermón de la montaña, pero rendirán tributo a los derechos humanos de la ONU y los derechos sexuales de los adolescentes que haga promulgado alguna ONG. No celebrarán la Navidad, pero sí el día de la tierra.

Creo que esto es lo que bien vale una segunda opinión.

Sí, la educación laica es una prohibición que viola la libertad educativa de los padres, pero sobre todo es un acto de sustitución religiosa. Las creencias religiosas de las iglesias son reemplazadas por las creencias éticas de moda entre los expertos gubernamentales.

El vacío religioso que crea la educación laica sólo puede llenarse con otra cosa de la misma naturaleza, otra religión, otra serie de dogmas, de valores, de creencias, de mandatos y obligaciones. La educación laica es imposible, porque la laicidad es otra religión.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Laicismo. También en ContraPeso.info: Libertad Religiosa.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “El Reemplazo Laico”
  1. Juanjo Dijo:

    Los cupones educativos que propone Milton Friedman serían la opción perfecta para una Educación Libre, pero para el Estado no es conveniente perder el control de lo que se le enseña a los ciudadanos, además de que hay muchos bolsillos que se llenan con el presupuesto para la “educación”.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras