Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Es un Asunto de Libertad
Eduardo García Gaspar
27 diciembre 2011
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La persona la repitió otra vez. No era la primera repetición. Ni será la última.

Fue una de esas ideas escuchadas una y otra vez, falsa, pero reiterada hasta la saciedad.

Lo notable de la ocasión fue que la persona era alguien religioso y creyente.

Dijo que el liberalismo, es decir, el sistema de mercados libres, concebía a la persona humana como un buscador de todo placer, un hedonista desenfrenado, alguien que no debía tener frenos en su libertad.

Como consecuencia, la persona rechazaba los mercados libres y aplaudía al intervencionismo estatal.

Esto es lo que creo que bien vale una segunda opinión: el caso de personas con creencias religiosas arraigadas, que se tornan partidarias del intervencionismo estatal por razones morales.

En otras palabras, piensan que los mercados libres son inmorales y el socialismo es moral.

Le sucede a demasiados, desde ministros religiosos hasta creyentes, generalmente cristianos. Algunos de ellos, por esta misma causa, llegan a convertirse en partidarios activos del socialismo, al que consideran superior en un sentido moral.

Veamos esto más de cerca.

Los mercados libres suponen una sola cosa, que la persona es libre y esa libertad merece ser respetada. Eso es todo.

Si se respeta la libertad de expresión, la religiosa, la educativa, la política, no hay razón alguna por la que no se respete también la libertad económica. Y esto es un asunto moral.

No respetar esa libertad sería inmoral. Igual que sería inmoral la imposición de una religión, la violación del voto, o la censura.

Y, también, igual de inmoral sería impedir la libertad para comprar, vender y producir, lo que alguien desee al precio que quiera. Eso es todo.

¿Será abusada esa libertad económica? Por supuesto, habrá casos de conductas reprobables. Como también los habrá en el uso de la libertad de expresión, religiosa, educativa, política.

Los mercados libres no tienen el monopolio del mal uso de la libertad. Eso es parte inevitable de la libertad humana en todos los terrenos, no sólo el económico.

Y si la libertad se respeta en un terreno, debe también respetarse en el resto. Es simple y nos manda a un principio sencillo: la persona debe ser protegida contra agresiones y violencia que impidan esa libertad, que es el papel fundamental del gobierno.

Nada más que eso, razón por la que, por ejemplo, el monopolio estatal petrolero mexicano es inmoral porque ataca la libertad económica de la persona usando la fuerza.

¿Habrá acciones humanas inmorales? Claro que sí, no sólo en los mercados, en todo. Y el tratar de evitarlas no es tarea de esos mercados.

Eso es deber de la moral o la ética. Existirán algunas leyes, basadas en la libertad, que impedirán, por ejemplo, tener monopolios, es decir, falta de competencia. Y existen otros principios morales que prohiban la mentira, lo que en el terreno comercial conocemos como fraude.

El sistema de mercados libres respeta la idea de un ser humano libre, pero no previene los abusos de esa libertad.

Algunos podrán convertirse en seres materialistas caprichosos, pero evitarlo no es una tarea económica, es una tarea moral que no corresponde al gobierno, que es el punto más importante de esa discusión.

Cuando alguien piensa que los mercados libres producen seres humanos egoístas, hedonistas y materialistas, que no ven más allá de su placer personal… propondrá que el gobierno intervenga en la economía por razones morales y con ello comete un error severo: defendiendo a la moral terminará por ponerla en manos del gobernante y la burocracia.

Más miope es difícil ser.

Las faltas a la moral, de las que se acusa al mercado libre, no se corrigen con la intervención del estado y, peor aún, pueden aumentar.

Si se anula a los mercados libres se tendrá menos bienestar. Si se asigna la moral al gobierno, se tendrá menos moral. Esto es lo que provoca la mentalidad que analizo.

Las faltas a la moral se dan en todos los sistemas económicos. No son únicos de los mercados libres. Habrá codicia y hedonismo en el capitalismo, en el socialismo, en el intervencionismo, en todo sistema de izquierda y de derecha.

Buscar soluciones morales en el gobernante y la burocracia es tan iluso como creer que la Tierra es el centro del universo. Como creer que un gobierno es el centro de nuestra vida.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras