Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Es Usted, No el Gobierno
Eduardo García Gaspar
24 enero 2011
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Lo que dijo fue un clisé más, de esos que se repiten una y otra vez, y se convierten en sabiduría falsa.

Dijo que los recursos naturales de un país determinaban su riqueza.

Hablaba, sobre todo, de China. Y del peligro que para el resto representa un país que lo tiene todo en su suelo y subsuelo.

Es más o menos lo mismo que hace décadas se decía de México, al que se equiparaba con un cuerno de la abundancia, dada su forma geográfica. Tenemos, se afirmaba, petróleo, plata, montañas, tierra.

En fin, lo que importa, según esas opiniones, son las bendiciones que en recursos naturales tiene un país. Con esos recursos, se cree, hay una garantía de riqueza y bienestar. Basta explotarlos, como lo que dijo López Portillo: “administrar la abundancia”.

Tal mentalidad no tiene mucho fundamento. Caso tras caso muestra que los recursos naturales son una variable independiente del avance de un país. Japón no tiene muchos de ellos, tampoco Hong Kong. Pero sí los tiene en mayor cantidad México, por ejemplo, o Sudáfrica. La URSS, por ejemplo, contó con una muy abundante cantidad de recursos naturales… que de nada le sirvieron

Hay otra variable que explica mucho mejor la causa del desarrollo y esa variable somos nosotros mismos.

Le suelen llamar capital humano, una expresión un tanto odiosa, que sería mejor descrita como elemento humano: toda esa serie de capacidades y habilidades que tiene cada ser humano en lo personal y que pueden ser aprovechadas cuando se les deja en libertad.

Un autor lo describe muy bien señalando a

“la educación, la inteligencia, el carisma, la creatividad, la experiencia de trabajo, el vigor emprendedor e incluso la habilidad para lanzar rápido una pelota” (Wheelan, C. J. (2002). Naked economics : undressing the dismal science. New York: Norton).

El elemento humano es lo que le queda a la persona después de dejar de considerar sus propiedades. Imagine usted a Steven Jobs en la calle, con sólo la ropa que lleva puesta como toda propiedad. Ese es el elemento humano bien definido y la causa central del desarrollo. No es difícil de comprender.

Un experimento mental lo ilustra muy bien.

Piense usted en dos países iguales, digamos iguales a México. Los dos con exactamente los mismos recursos naturales. Cada uno de esos países tiene habitantes. En uno de ellos hay dos Steven Jobs. En el otro hay diez personas, todas egresadas del sistema educativo público mexicano.

¿Cuál de las dos naciones progresará más? La respuesta es obvia.

Tener recursos es lo de menos, lo que importa es el talento para aprovecharlos. La cuestión llega a tal punto que incluso con menores recursos naturales se avanza más si se tiene un buen elemento humano.

El punto que bien vale una segunda opinión es lo que de lo anterior se desprende. Tome usted a dos países iguales, exactamente iguales y deje pasar el tiempo, digamos unos veinticinco años. Entre ellos sólo hay una diferencia.

En uno de ellos, se establece un estado de bienestar y es el gobierno el responsable del la felicidad de las personas, a quienes reparte recursos y atiende sus necesidades.

En el otro, se establece un régimen opuesto: allí los responsables de su felicidad son cada una de las personas y son ellas las que se organizan por sí mismas, con escasa interferencia gubernamental. De esta manera usarán sus talentos.

Al cabo del tiempo, se verá que tendrá mucha mayor prosperidad la nación en la que el elemento humano tiene incentivos para superarse y ser mejor. Exactamente lo opuesto sucederá donde la autoridad retire esos incentivos.

Es decir, lo que produce un estado de bienestar es una población que anula el potencial del elemento humano.

Y sin ese elemento humano, la nación progresará menos. No son estas cuestiones ideológicas. Así está construido nuestro mundo. Nuestro bienestar depende de los esfuerzos que hagamos y esos esfuerzos son ese elemento humano que toma recursos naturales y convierte en riqueza.

Un estado de bienestar destruye los estímulos que tenemos los humanos, nos convierte en personas pasivas que todo lo esperan como un favor gubernamental al que se tiene derecho, En personas pasivas reina la indiferencia y domina la inmovilidad.

Por muchos recursos naturales que les rodeen, ellas permanecerán desinteresadas esperando que la autoridad les ayude.

En fin, olvídese usted de buscar en los recursos naturales la explicación del progreso. La prosperidad depende de millones de personas, no de la burocracia.

Post Scriptum

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2 Comentarios en “Es Usted, No el Gobierno”
  1. ARTURO GUTIERREZ Dijo:

    Primero que nada, el articulo es muy engañoso (que no falso) lo que determina el desarrollo de un país no es los recursos naturales, ni mucho menos el talento humano, eso pasa a ser secundario, o que determina el grado de desarrollo de una nación es desarrollo historico, es decir, las condiciones que hicieron posible la creación de loo que se es hoy en día. La importancia del contexto historico en donde se nace, determina en lo subsecuente la naturaleza del desarrollo. ejemplifiquemos, tomando un simil con los ejemplos del autor.

    Pensemos en dos niños, que por asares del destino (o desarrollo historico) confluyeron a la misma universidad, ambos tienen caracteristicas fisicas e intelectuales similares, con la salvedad de que uno es rico y el otro es pobre. Acual de los dos le ira mejor, sinb duda al rico, porque, no porque el otro no sea capaz de hacer lo mismo, sino simplemente porque las condicones en las que viven no son las mismas por mas que tengan caracteristicas similares, En este mismo sentido es probable sque los dos tengan los mismos resultados, la diferencia estriba en el proceso.

    Así, igual en los niños como en las naciones las condiciones determinan las caracteristicas, Aemania, Israel, Italia, Francia, no son potencias por sus recursos, sino por su desarrollo historico, porque sentaron las bases de su desarrollo en etapas tempranas, mientras que nuestro páis asistio en una etapa tardia.

    Por último señor, hay que tener en cuenta que la condiconante de nuestra situacion es el desarrollo historico, pero ademas la educación, esa es la única condicionante que nos permitira acceder a niveles de desarrollo.

  2. droctavio Dijo:

    De nuevo en esta página un buen resumen de una idea sencilla, la de ver la importancia del elemento humano en el desarrollo y bienestar, especialmente comparando los efectos de dos tipos de gobierno. Creo lo que el autor dice y apruebo la forma de decirlo.
    Más interesante, sin embargo, es el comentario del señor Gutiérrez, quien dice que “lo que determina el desarrollo de un país no es los recursos naturales, ni mucho menos el talento humano, eso pasa a ser secundario, o que determina el grado de desarrollo de una nación es desarrollo historico, es decir, las condiciones que hicieron posible la creación de lo que se es hoy en día”.
    Una excelente muestra de decir nada, o mejor dicho, afirmar que lo que se es hoy es producto del pasado. Una perogrullada, que lleva a decir que lo que será mañana es producto de lo de hoy. Más obviedad es difícil de lograr.





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