Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Fabricantes de Crisis
Eduardo García Gaspar
5 diciembre 2011
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
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Algunos gobiernos mexicanos han dejado de pagar sus deudas. Eso dijo una noticia reciente.

Hay fallas en los pagos de deuda de entidades federativas, por causa de una deficiente administración financiera de esos gobiernos estatales.

La fuente de la información es el banco central del país: el pasado octubre, por primera vez desde que se tienen registros, se han tenido casos de gobiernos estatales y municipales que han dejado de pagar sus deudas a bancos.

La cifra de esa morosidad es de más de 5,000 millones (Grupo Reforma, 2 diciembre 2011).

No hay más datos, no hay nombres de lugares. Sólo este hecho que, según un amigo, prende una luz amarilla muy intensa.

Hay una cosa adicional: la opinión de un especialista que dijo que no cree que esto sea un “riesgo sistémico”, que no sé exactamente qué significa pero que huele a “nada hay que deba preocuparnos”.

La realidad es que sí hay algo de qué ocuparnos: esas fallas en los pagos de deuda pública no son algo para ignorar. Hay que recordar que el gobierno de Coahuila tiene una deuda de unos 34,000 millones, monto que hace que la luz amarilla se vuelva roja en ese lugar.

No es algo para olvidar diciendo que no es un riego sistémico o cosas por el estilo. No será riesgo sistémico, pero sí es un peligro dramático.

No hace falta mucho para comprender la situación.

  • Los gobiernos necesitan dinero para su funcionamiento en proporción a su tamaño.
  • Los gobiernos crecen en proporción mayor a la economía y necesitan más recursos para crecer.
  • Los gobiernos crecen a más velocidad de lo que podrían hacerlo si sólo cobraran impuestos.
  • Los gobiernos usan el crédito para crecer.
  • Su crecimiento, sin límite, necesita recursos sin límite.

¿No me cree? Vea lo sucedido en Grecia, en Italia, en España. Vea el déficit de los EEUU.

No son cosas irreales, es lo sucedido, real y tangible: incapacidad de pago de deuda, gasto mayor al posible. En otras palabras es el fracaso del estado de bienestar, el colapso del gobierno grande. No hay manera de pagarlo.

Pero lo que bien vale una segunda opinión es que todas esas situaciones de emergencia actual comenzaron en pequeña escala, años antes. Iniciaron con esos pequeños sucesos que no son riegos sistémicos, que sí son avisos de peligros auténticos.

La sabiduría consiste en reconocer esos peligros cuando son pequeños, cuando es posible corregirlos sin gran esfuerzo.

El contexto mexicano empeora ese peligro, lo agrava sustancialmente debido a las elecciones de 2012.

Los tres grandes partidos tienen un gran común denominador en las ideas de sus candidatos. Todos ellos piensan que el gobierno debe ser mayor.

Y ya que un gobierno más grande necesita más recursos, esas son malas noticias para todos. Malas porque elevan las probabilidades de una crisis de deuda pública en México. No exagero.

  • El candidato del PRD es un partidario de gobiernos de bienestar, grandes, poderosos, con funciones adicionales, responsables de todo. Una auténtica réplica de la mentalidad que originó los problemas europeos y el déficit de EEUU.
  • El candidato del PRI tiene la misma mentalidad, la del gobierno que crece sin límites. El senador Beltrones, también basó su plataforma electoral en la misma mentalidad, antes de abandonar la carrera.
  • Lo que conozco de los precandidatos del PAN tiene esas mismas características (por ejemplo, E. Cordero).

No existe en México la visión política alternativa. No hay una opción electoral distinta a la ideología estatista. Esos tres partidos grandes son variaciones sobre el mismo tema del estado de bienestar.

Precisamente el tipo de gobierno que se ha venido abajo en Europa y que en EEUU tiene una deuda pública igual 50 mil dólares per cápita. Este es el camino que los tres partidos plantean para el país. No será un riesgo sistémico, pero sí es un peligro maléfico y real.

Peligro que merece atención inmediata cuando está en aún escalas posibles de corregir, como ahora mismo. Un momento conveniente para actuar. Pero también, un momento adecuado para relegarlo, diciendo que no es sistémico. Por supuesto, no lo es todavía. Cuando sea sistémico, es que ya se está en una crisis.

Y, también, un momento en el que distrae la atención la competencia electoral de las elecciones en 2012, cuando los fans de cada partido no alcanzan a ver que sus candidatos tienen todos propuestas que agravarían ese problema de no pago de deuda.

En ninguno de ellos hay prudencia, en todos hay irresponsabilidad, la de proponer el tipo de gobierno que fabrica crisis.

Post Scriptum

Uno de los conceptos de moda es el del “desarrollo sustentable”, que implica la idea de un crecimiento sobre bases que permitan continuidad en el largo plazo. Mi punto es que un estado de bienestar, por su naturaleza propia, no permite esa continuidad de crecimiento. Tenderá siempre a crear situaciones de riesgo de crisis por deuda impagable.

Hasta ahora, por tanto, las elecciones mexicanas presentan un panorama de elección entre cuál de los candidatos producirá una crisis económica de deuda pública.

Hoy fue reportado (Grupo Reforma) que, “Entre el 2007 y el 2010, los pasivos de 34 de los 38 municipios [en Coahuila] se incrementaron en promedio un 84 por ciento al pasar de 737.8 millones a mil 356.8 millones de pesos, según el Informe de Resultados de la Cuenta Pública 2011 de la Auditoría Superior del Estado”.

Por tanto, puede decirse que en México ya existe una crisis estatal de deuda pública en Coahuila. Conforma la tesis de que existen gobernantes que fabrican crisis económicas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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