Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Hay Limitaciones Naturales
Eduardo García Gaspar
11 marzo 2011
Sección: LIBERTAD GENERAL, SEXUALIDAD
Catalogado en:


La pregunta fue inocente. Quiso saber cómo ha sido que los matrimonios de personas del mismo sexo son vistos como normales por tantas personas.

La persona que preguntó tuvo un punto válido: si hace unos años esos matrimonios habrían sido impensables, ahora ellos tienen sentido para muchos.

La respuesta es directa, ese cambio es uno de ideas. Algo se modificó en las creencias y formas de pensar. Pero hay que ser más concreto que eso.

Una columna de Albert Mohler en LifeSiteNews propuso una explicación interesante, que es la que comento ahora.

Es una explicación en tres campos.

El primero de ellos es la idea de cómo entender a la historia: una trayectoria de liberación, con un ejemplo notable en la prohibición de la esclavitud y otro en las rebeliones contra dictadores. Es como una especie de movimiento en favor de la libertad.

Ahora, si la reprobación de la homosexualidad se hace entender como una opresión, se hace natural que ya no sea prohibida. Al contrario, debe ser reconocida como un hecho justo, como una de las liberaciones históricas.

El segundo de los campos es otra idea. Es el entendimiento de la gran importancia de la persona individual, muy enfatizado en la exaltación de los derechos humanos. Teniendo tanta importancia la persona, a ella se han añadido prerrogativas que llevan a un reclamo absoluto: cada persona debe descubrirse a sí misma sin limitaciones.

Ahora, si la homosexualidad se hace parte de esos descubrimientos sin limitaciones que cada persona puede realizar, se hace natural que sea natural tener matrimonios de personas del mismo sexo. Y no sólo eso, sino que las opiniones opuestas sean vistas como fobias y formas de discriminación.

El tercero es, igualmente, otra idea, la de la afectación de valores morales considerados absolutos. Suele creerse que ya no lo son y que deben ajustarse a nuevas circunstancias, más modernas y actuales.

Ahora, si a la homosexualidad se le asocia con la modernidad, resulta entonces natural que ella sea aprobada, incluso por leyes que hablan de la legitimidad de cualquier preferencia sexual.

En resumen, se muestra una idea principal: si usted quiere tener la aprobación inmediata de cualquier cosa, basta con que la asocie con la idea de que es una liberación en contra de reglas opresoras viejas que limitan la expresión humana.

Es como una aprobación de cualquier conducta con la condición de que ella sea libre, no importa qué sea.

Esta explicación de Mohler tiene una cualidad genial.

Por lo menos a mí me aclara un fenómeno que he encontrado con frecuencia, el de personas que en el fondo están en contra de los matrimonios de personas del mismo sexo, pero que al mismo tiempo los ven como extensiones inevitables de la libertad, la modernidad y los reclamos individuales.

Entonces, si alguien se pregunta cómo es posible que los matrimonios entre personas del mismo sexo sean ahora visto como normales por muchos, cuando antes eran considerados algo inconcebible… aquí tiene una respuesta razonable.

Se trata de un efecto lógico de algunas de las ideas más arraigadas de nuestros tiempos.

Ideas que, en lo general, hacen llegar a la conclusión de que la libertad no tiene límites.

Si en todo límite se ve opresión, si toda conducta es vista como expresión personal válida, y si los impedimentos deben ser modernizados hasta validar toda conducta, entonces, sin remedio se concluirá que los matrimonios homosexuales son valiosos.

El tema es desafortunadamente tratado con poca frialdad y desecha sin más consideración ideas como las anteriores y lo que ellas muestran en su fondo: el peligro de creer que toda conducta humana, si es que ella es libre, debe recibir la aprobación unánime de todos.

Este es el real problema que está detrás de esos matrimonios.

La justificación es mala. No puede darse como bueno todo acto que tenga por condición sea libre. Es libre la conducta de quien come o bebe en exceso y no por eso debe ser visto como algo loable, al contrario.

Quizá sea que en nuestra exaltación por la libertad nos hemos olvidado de que ella tiene limitaciones naturales.

Limitaciones que nacen de nuestra propia naturaleza, del cómo nos entendemos y de lo apegado a la realidad que sea ese entendimiento. Sí, la libertad es una gran valor, pero también lo es nuestra naturaleza.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Matrimonios Homosexuales.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



3 Comentarios en “Hay Limitaciones Naturales”
  1. Corina Dijo:

    Como se ha dicho, una Nacion puede levantarse si su economia esta en bancarrota, pero si su moral esta en bancarrota esa sociedad no puede levantarse… ¿que va a seguir despues de ver con toda
    naturaleza los matrimonios homosexuales?…

  2. Alicia Dijo:

    ¿Cómo va a existir una limitación natural para algo tal cultural como es el matrimonio? Si pueden decir SI, QUIERO, su naturaleza les permite casarse. NOTA DEL EDITOR: la capacidad para decir “sí, quiero” y que eso justifique toda acción mucho me temo es un pésimo argumento de defensa de lo que sea.

  3. droctavio Dijo:

    Buena explicación de creencias en conflicto y producto de la proyección de la libertad sin límites. Muy visible como un aspecto de ideas que son parte de la cultura predominante y, me atrevo a decir, muy bien representado en el comentario de Alicia. Dice ella que (1) el matrimonio es cultural, (2) que no es natural y (3) basta un acto de voluntad para considerar válida una acción. Lo que lleva a apoyar la peregrina idea de que todo acto que sea libre es por definición bueno.





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