Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ingenioso Hidalgo Ciudadano
Eduardo García Gaspar
5 enero 2011
Sección: EFECTOS NO INTENCIONALES, Sección: Una Segunda Opinión
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El caso es espectacular. Pocos hay como él para mostrar la idea de los efectos no intencionales, que es otra manera de decir que los gobernantes son imprudentes y los ciudadanos reaccionan ante los incentivos.

Veamos esto de manera analítica.

Piense usted en dos estados de un país, el estado C y el estado N.

En el primero, su gobierno reduce impuestos a la posesión de automóviles e incluso da incentivos a la compra de ellos. En el otro, el estado N, lejos de reducir esos impuestos, se aumentan.

La predicción es sencilla de hacer: con las cosas más o menos constantes, se producirán incrementos más altos de venta de autos donde los impuestos son bajos o nulos. Lo contrario sucederá en el lugar en el que los impuestos se eleven.

La diferencia entre ambos estados se acrecentará conforme disminuya la distancia entre ellos. Y, más aún, aumentará en los casos de autos caros, donde los ahorros sean significativos.

Puede llegar el punto en el que el estado que cobre los más altos impuestos, el monto de ellos se reduzca a menos de lo recolectado antes, cuando existía menos diferencial de impuestos.

¿Víctimas en todo esto? Sí, las agencias de autos, con menos ventas y creando menos empleos, además de ciudadanos con menos dinero en los bolsillos propios y, por tanto, con menor bienestar.

Le digo, es un caso clásico de efectos colaterales, al que se unirán otros más o menos lógicos.

Las agencias de autos del estado N, el que aumentó los impuestos, idearán maneras de vender sus autos como si fuesen vendidos en el estado C, el que bajó impuestos. Un estado que se beneficiará con más empleos e impuestos por otros conceptos. No es un caso inventado, es real.

El estado C es Coahuila y en estado N es Nuevo León, en México.

Si usted compra un carro de un millón de pesos ahorrará unos 175 mil en cinco años adquiriéndolo en Coahuila. Si el auto es de medio millón ahorrará unos 60 mil. Y si es de un cuarto de millón, unos 24 mil en esos mismos cinco años (El Norte, 17 diciembre 2010).

El tema bien vale una segunda opinión por lo que dije antes.

Los casos de acciones con consecuencias no intencionales suelen mostrar el escaso talento de los gobernantes y la creatividad de la persona común para reaccionar ante incentivos.

En este caso, el gobierno de Nuevo León aparece como un actor bobo. Su afán de poseer más dinero le lleva a cometer actos primitivos, como el de creer que al aumentar impuestos lo único que sucederá es una elevación de la cantidad recolectada y eso nada más. Son casos clásicos del no ver más allá de las narices propias.

Los ciudadanos normales, por su parte, aparecen como lo opuesto, como los actores ingeniosos y creativos, esos que aprovechan las ocasiones que se les presentan.

Dependiendo de los cálculos que hagan, moverán sus compras de un sitio a otro, igual que cuando van de una tienda a otra buscando mejor precio. Y, si la tienda queda cerca, habrá más gente que lo haga.

Cualquiera hubiera podido pensar en estos efectos no intencionales.

¿El monto neto de todo? No lo sabemos, pero producirá una caída en los cálculos de impuestos recolectados si se calcularon sin considerar el efecto lógico en el comprador.

Más aún, los vendedores de autos no se quedarán si hacer nada. También serán ingeniosos y creativos. Crearán alguna alternativa para no perder sus ventas en Nuevo León.

¿Qué exactamente? No lo sé, pero harán algo de seguro porque tienen un incentivo poderoso para hacerlo. Posiblemente se alteren algunas contrataciones de personal, que se trasladarán a Coahuila.

Hay ya algunos indicios de efectos.

En Coahuila, la venta de autos caros aumentó más del 30% hasta octubre de 2010, sin duda por la reducción de impuestos y los incentivos a su compra. La venta de carros de más de medio millón en Nuevo León, en ese mismo período, se redujo 10 por ciento, según la fuente reportada.

Este tipo de sucesos caen bajo el tema de la Teoría de las Consecuencias no Intencionales.

La teoría trata los casos de acciones que persiguen ciertos objetivos, generalmente loables, pero que causan efectos que empeoran la situación que se trató de corregir. Son casos que suelen mostrar a esos dos personajes.

Por un lado, autoridades políticas miopes que no son prudentes y por el otro, ciudadanos creativos que actúan de maneras ingeniosas y lógicas jamás previstas por esas autoridades.

Post Scriptum

Una de las cualidades de este tipo de medidas con consecuencias no intencionales es la emisión de medidas correctivas que la autoridad toma una vez que se da cuenta de esos efectos indeseables. Por ejemplo, en Nuevo León, su gobierno ha hablado de castigar a quienes compren coches en otros estados.

En ContraPeso.info: Efectos no Intencionales existe una buena cantidad de casos que tratan el tema.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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