Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Clave es no Estorbar
Eduardo García Gaspar
17 enero 2011
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


La idea es común, como muchas otras. El problema es que es una idea errónea.

Demasiados razonan entendiendo a la riqueza de una nación como esa serie de recursos físicos con los que cuenta. Un caso muy mencionado es el del petróleo en Venezuela, suponiendo que eso hace rico al país.

O los diamantes en Sudáfrica, o el oro y el petróleo en Rusia.

Lo mismo va para otra forma de percibir la riqueza, que es la de contemplar las instalaciones y la infraestructura física: cosas como edificios, trenes, aeropuertos, fábricas.

Siento decepcionar a muchos, pero eso no es la riqueza de un país.

Los recursos naturales son casualidades geográficas y geológicas, que muchas veces ayudan y otras, obstaculizan la creación de riqueza, pero no son propiamente riqueza. Las instalaciones y la infraestructura, todo eso es más bien un síntoma de la riqueza y no ella en sí misma.

La riqueza está en otra parte, tan claramente que es difícil verla.

Es como aquella historia de E. Allan Poe, en la que se entiende que el mejor escondite para una carta extremadamente secreta es el colocarla encima de un escritorio, a la vista de todos y revuelta entre papeles poco importantes. La inmensa mayoría de la riqueza de una nación es la gente que tiene.

Es la gente la que aprovecha el petróleo, el oro, el cobre, las tierras, las lluvias, las costas, los ríos. Es la que convierte a los recursos no procesados en bienes de producción y consumo. La riqueza, al final de cuentas, es un intangible que se encuentra dentro de los humanos.

Ella puede verse en sus manifestaciones, como niveles de salud y alimentación, también en habilidades, capacidades, experiencia, razonamiento matemático, competencia en solución de problemas y algo un tanto abstracto que podemos llamar cultura, que es el conjunto de ideas que norman la conducta. Todo eso es la riqueza de un país, la real riqueza.

¿Quiere alguien ver qué tan rico es un país? Lo primero que tiene que mirar es a su gente y las capacidades que ella tiene. El resto, importa mucho menos de lo que se piensa generalmente. Es la gente la que puede lograr lo que más se necesita para elevar la prosperidad, eso que se llama productividad.

Esto tiene algunas consecuencias.

Quien cree que la elevación de los salarios depende de los reclamos sindicales, está equivocado. Los salarios subirán sobre bases sólidas por un sólo medio, el de la productividad.

También se equivoca quien cree que el progreso será logrado con un buen plan económico del gobierno. No, el progreso dependerá de lo que la gente sea capaz de hacer.

Otra de las consecuencias de definir correctamente a la riqueza, es entender el papel de la autoridad política. Para prosperar en un país, nada mejor puede hacer un gobierno que dejar libres a sus ciudadanos para que ellos usen sus talentos y habilidades y así creen riqueza.

Lo mejor que puede hacer ese gobierno es crear y mantener un medio ambiente de orden y seguridad, lo que llaman un estado de derecho, que es lo que crea esas condiciones en las que puede aprovecharse el talento de la gente y sus contribuciones.

La idea tiene aún más consecuencias, algunas de ellas no fáciles de ver.

Por ejemplo, las elecciones presidenciales en México, en 2012, con campañas políticas que ya llevan tiempo de iniciadas, producirán lo que suelen producir toda campaña electoral en todas partes: promesas de mejor vida para el país si es que es elegido el candidato tal o cual. Lo de siempre.

Es falso. Ningún candidato, ningún partido tiene el poder, ni el conocimiento, ni la habilidad para crear progreso. Ninguno de ellos, absolutamente ninguno. Sus promesas en ese sentido son todas exageraciones tan extremas que pueden ser calificadas de mentiras.

La única manera de que un gobierno cree riqueza es indirecta: facilitar que sus ciudadanos la creen.

Esto es lo que bien creo que vale una segunda opinión. El apuntar que buena parte del retraso económico tiene su origen en una idea equivocada, el creer que el progreso depende de los recursos naturales o, mucho peor, que depende de seleccionar al candidato que más promesas irrealizables haga.

El mejor candidato en toda elección es el que prometa y cumpla una sola cosa: la de estorbar lo menos posible el trabajo del resto.

Post Scriptum

Lo anterior lleva a corolarios lógicos. ¿Quiere un gobernante frenar el desarrollo de su país? Que implante cosas como: elevar los impuestos, complicar las leyes fiscales, tener mal servicio de policía, tener abundancia de leyes y reglamentos, no respetar derechos de propiedad…

La lista completa o casi puede encontrarse en las acciones de varios gobiernos en Venezuela, EEUU, la Unión Europea, Bolivia, Cuba…

Hay muchas más ideas al respecto en ContraPeso.info: Prosperidad.

Debe recordarse la idea original de Paul Kennedy en No Estorbar.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “La Clave es no Estorbar”
  1. ARTURO GUTIERREZ Dijo:

    Ante articulos como los anteriores, no sé si reír o llorar, primero que nada, la productividad no depende de la buena voluntad de las personas que quieran producir, por supuesto que no. Lo que dice el autor es que la productividad será solo y unicamente el resultado de las personas que trabajan y en sus términos: producen. Veamos a continuación que implicaciones tiene lo que menciona el autor.

    No basta y creo que ni siquiera es condicion que se de libertad a las personas de explotar su creatividad e ingenio para poder producir. De entrada en nuestra país el mayor iingreso no depende de la producción pensemos en las actividades economicas, por ejemplo los bienes y servicios, sin duda ellos en términos estrictamente economicos no producen nada, y ello no significa que no aporten nada al desarrollo y el crecimiento de nuestro país.

    Por su puesto que necesitamos los polpiticos y el gobierno, se necesita leyes que nos protejan, que regulen los mecanismos y las formas de producción, se necesitas politicas economicas, sociales y economicas, seguramente el autor desconozca que existe un Plan Nacional de Desarrollo.

    No se trata de dejar que el ciudadano heche a andar su iniciativa en aras de la productividad, imaginense, hasta los negocios desleales estarian de acuerdo

  2. droctavio Dijo:

    Buena forma para resumir un punto clave: dejar a las personas en libertad para producir es parecido a un gobierno que no les es un estorbo para trabajar, es decir, una autoridad que no sea obstáculo para la aplicación del talento de las personas. Ese talento creará productividad y eso elevará estándares de vida. Se necesita un estado de derecho, pero un plan de desarrollo posiblemente obstaculice más que otra cosa. Se trata, precisamente, de que las personas echen a andar su imaginación para todos vernos beneficiados de los talentos de otros.





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