Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Moralmente Fofos
Eduardo García Gaspar
1 diciembre 2011
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SEXUALIDAD
Catalogado en:


En épocas anteriores, significaba otra cosa. Otra cosa más elevada, menos material.

Cuando se decía que alguien le hacia el amor a otra persona, eso significaba hacer la corte. Tratarla para conquistar su amor, para eventualmente casarse y formar una familia.

Los tiempos cambian y los significados también.

Hacer el amor ahora tiene un significado muy distinto. Demasiado bajo y vulgar para mi gusto.

No significa otra cosa que acostarse con alguien, un simple acto físico, que no necesariamente posee un elemento de amor. Es más un acto de satisfacción propia que usa de herramienta a otra persona.

Es una pena haber perdido el elemento amoroso.

Es una pena porque eso significa haber perdido también otro elemento, el del compromiso serio y respetado. Esto es lo que creo que bien vale una segunda opinión, la pérdida y el quebranto de la seriedad e importancia del amor.

Tener relaciones sexuales es algo que merece prudencia, que necesita mesura, que debe estar rodeado de reverencia y admiración.

La relación sexual es parte de nuestra naturaleza. Si creemos que nuestra naturaleza merece respeto y buen trato, no veo por qué las relaciones sexuales pueden ser realizadas sin atención y con descuido. Si se exige no ser discriminado uno mismo, por la razón que sea, no puedo entender cómo uno mismo se rebaja y discrimina con relaciones sexuales irrespetuosas.

El tema se hace difícil de tratar por el medio ambiente intelectual que le rodea. En nuestros días actuales, demasiadas opiniones fomentan la noción de una liberación basada en el abandono de normas.

Curiosa definición de libertad, ésta de hacerla equivalente a violar normas y principios, cuando en realidad es lo opuesto: libertad es hacer lo que se debe sabiendo que puede hacerse lo opuesto.

La noción se ha invertido en nuestros días, cuando libertad es entendida como hacer lo que no se debe sabiendo que puede hacerse lo debido. Bajo este cambio, resulta liberador ignorar el respeto que el sexo merece, para convertirlo en la simple búsqueda de placer físico.

Un amigo explica esto haciendo una comparación fuerte.

Habla él de “bulimia sexual”. La bulimia es un trastorno severo. Consiste en sufrir dos conductas opuestas. Una es el comer sin consideraciones de salud, con exceso, durante tiempos cortos. La otra es eliminar esa ingestión con acciones que llevan a vómitos, purgas y otras cosas similares.

Según mi amigo, el sexo es tratado igual que la bulimia.

Se tienen esas mismas dos conductas opuestas. Una es la de tener relaciones sexuales sin consideraciones de respeto, sino por el mero placer personal, como el comer en exceso. La otra es la conducta del evitar consecuencias como sea, con pastillas y píldoras, con abortos.

Según él, si se es congruente y se alaba la liberación sexual de este tipo, también debería dejar de ser enfermedad la bulimia… y ser fomentada como un hábito sano en las escuelas como parte de la educación alimentaria.

Mi punto es uno sencillo, la pérdida de respeto hacia las personas, incluyéndose a uno mismo. Eso que se piensa es una conducta liberadora, en realidad lo es, la persona se libera del respeto que debe a otros, del respeto que debe sentir por sí mismo, cuando tiene relaciones sexuales fuera de un contexto de compromiso de largo plazo basado en amor.

En otras palabras, sexo sin ese compromiso es lo que mi amigo llama prostitución sin paga.

El dinero no pasa de unas manos a otras, pero eso no quita la naturaleza de la prostitución, un placer propio, hedonista, al que se le retiran las consecuencias y las condiciones. Y cuando eso puede hacerse, las personas se ablandan y se vuelven fofas, moralmente fofas, bofas, blandas.

Dije que el sexo es tan merecedor de respeto que merece tener un compromiso serio. Ese compromiso reclama exclusividad de largo plazo, para toda la vida. Lo llamamos matrimonio.

Esto nos da una idea de lo seria que es la sexualidad humana. No la podemos tratar casualmente, como una oportunidad de placer sin consecuencias.

Antes, en su significado original, hacer el amor era el intento de iniciar un compromiso serio, que empieza con la atracción y continua en el amor comprometido. Ahora, hacer el amor es estar entre sábanas unos momentos, sin formalidad, por mera atracción y sin amor comprometido.

Un cambio de consideración, para mal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “Moralmente Fofos”
  1. Jesus Dijo:

    Y luego se pregunta uno porque de ello, a partir de la existencia en el mercado musical el realce a estas acciones “Hacer el amor con otro, ¡no! ¡No!”, -Alejandra Guzman.

  2. Medico Dijo:

    si se ve mucho, varios hombres y mujeres que no se respetan y desesperados buscan el amor o por lo menos una compañia, y solo son usados para el sexo, luego adios, la proxima, y quedan peor que antes.





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