Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No Tan Atractivo
Eduardo García Gaspar
30 marzo 2011
Sección: FAMOSOS, MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Fue una lamentación estándar. Fue la que repitió una persona sobre los medios. Fue la queja de que los medios son amarillistas.

No es infrecuente. El motivo que desató su crítica fue un reportaje a plana completa. Anunciaba que un cierto cantante de pop latino había salido del armario: se declaraba homosexual y hablaba de su querido. Había fotos de los dos, según me dijo, e incluso hablaban de adoptar hijos.

Siendo de naturaleza conservadora, la persona que se quejaba: basaba su crítica en creer que reportajes como esos promocionaban conductas reprobables. Es lo mismo que sucede en las noticias del medio artístico. Los célebres y famosos son más noticia por sus escándalos privados que por sus talentos públicos.

Todos los hemos visto siquiera alguna vez. Reportes sobre bodas que se deshacen al poco tiempo, infidelidades, uso de drogas, divorcios, actos de violencia, arrestos. Es como si la sección de policía y delitos tuviera una especialidad, la de los famosos y célebres y que se reporta en una sección separada.

La pregunta es fascinante. ¿Promocionan conductas reprobables en la gente las noticias de escándalos de las celebridades?

La respuesta estándar es que sí, que la infidelidad conyugal de un actor da un ejemplo malo al resto, especialmente a los fans de la celebridad. Hay, me imagino, algo de cierto en eso.

Pero no es todo. Se me ocurre pensar que visto de cierta manera puede ser lo opuesto. Me explico.

En los medios, usualmente, se reportan noticias como el número de muertos en el combate a la criminalidad, los disparos contra manifestantes en Libia, lo de la planta nuclear en Japón. No es un contexto muy positivo que digamos.

Y es en ese contexto que se reporta que tal o cual celebridad declara ser homosexual, o que se ha operado no sé qué parte de la anatomía, o que ha robado en una tienda. Un contexto de hechos no precisamente positivos, al contrario. Y eso no puede ser visto como promoción de la conducta de las celebridades, todo lo opuesto.

Suponga usted un ejemplo. Un día un diario reporta el problema de gasto excesivo en Portugal, o en Grecia, o en España, además habla de una amenaza de bomba, de un cantante que se declara homosexual, de una protesta que se volvió violenta, de un conflicto con el embajador de un país, de un acto de infidelidad de un actor, de una inundación que ha provocado muertes…

Todo el contexto no es precisamente agradable y dentro de él están los escándalos y las revelaciones íntimas de las celebridades y los famosos: han sido calificadas por extensión como equivalentes al incremento del robo de autos, o a la reducción de la calificación de la deuda soberana de algún gobierno.

Ya no se ve tanto una promoción de escándalos de celebridades. Se ve más al nivel de lo preocupante que puede ser la revelación de un acto de corrupción de un gobernante, o del robo de una joyería.

Al menos, me siento inclinado a pensar que quizá sin quererlo, los mismos medios califican los escándalos artísticos igual que la noticia de un asesino en serie.

Aún dentro del contexto negativo en el que los medios colocan las noticias de los escándalos de los famosos, me imagino que algunos de quienes se enteran de ellos pueden verlos como modelos de conducta. Son esos que no leen el resto de periódico o que se sólo ven programas de televisión de ese tipo, pero no el resto de las noticias.

También, imagino que las noticias sobre la vida privada de los famosos puede parecer interesantes a algunos, incluso a pesar de ser algo de lo menos atractivo que pueda existir. Y en esas mentes, no pienso que realmente maduras, el mundo puede ser reducido a la vida íntima de dos o tres actores o cantantes.

En el caso de esas mentes, poco maduras, sí me imagino que para ellas la conducta de su artista favorito constituye una aspiración o un ideal a seguir. Y que tomarán los reportajes sobre esos famosos como una guía de vida: si se divorcia, entonces nada de malo hay en el divorcio, si destroza un cuarto de hotel, es sólo una diversión… y cosas por el estilo.

Por mi parte, me quedo con la idea de que el reportaje del que hablaba la persona, del cantante declarado homosexual, ha sido colocado por los medios en el mismo plano que lo deseable de un aumento de la criminalidad.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Celebridades.

El caso general es digno de verse algo más analíticamente: una celebridad, por ejemplo, se divorcia al año de casado y vuelve a casarse a las pocas semanas. La persona puede hacer declaraciones sobre esos hechos que lo hagan ver como un experto en dar consejos matrimoniales que pueden ser tomados como buenos por mentes poco maduras.

El fenómeno que sucede es el de un cantante, por ejemplo, convertido en autoridad sobre el tema del divorcio y el matrimonio. Obviamente no lo es, al contrario. Véase por ejemplo el tema de la falacia de Chomsky.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras