Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Prefucha, Escritos Dantescos
ContraPedia ContraPedia
4 marzo 2011
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
Catalogado en:


Dante, ¿manuscrito?

Dentro de los valiosos archivos de ContraPedia se encuentra un manuscrito, en extremo viejo y maltratado, cuyo texto ha sido analizado por diferentes expertos.

Entre ellos destaca el distinguido ictiólogo Jupo Vernaccia, quien en sus ratos libres pudo traducir el italiano antiguo ell siguiente texto. Usted decide.

Posibles introducciones, es necesario e imperativo hacer [ilegible] las cosas [ilegible] al principio de la obra [ilegible] una entrada memorable [ilegible] y se recuerde [ilegible] pensado puedo hacer referencia a bosques en los que uno se pierde con gran facilidad, como el otro día con [ilegible] cuando ella me dijo [ilegible] y yo le dije que [ilegible] por lo que me dio una bofetada que aún me duele dos meses hace de eso.

I. Voy por un camino y repentinamente siento que estoy [ilegible] en una especie de selva que está muy oscura, [ilegible] enciendo una luz que muestra a una persona [ilegible] que me lleva y [ilegible] pero yo le dije que la otra ya me había dado una bofetada y que [ilegible] no iba yo a hacerle caso …

II. Al final de este bosque por el que tantas [ilegible] compañías muy agradables hay una [ilegible] por la que ahora no me he [ilegible] pero que mañana pienso [ilegible] más a fondo pero ahora [ilegible] con una protección en la cara para que [ilegible] no me den otra [ilegible]..

III. Desde el principio de mi vida sentí [ilegible] que un bosque y que la vida no es otra cosa que [ilegible] caminos por los que uno va sin esperar grandes sorpresas pero resulta que el otro día [ilegible] yo me recordé de la [ilegible] que ella me arreó…

IV. Por el medio del camino de la vida mía me encontré en medio de un bosque que me parecía conocido excepto [ilegible] por la canasta de [ilegible] que ella olvidó el día del bofetón y que los insectos [ilegible] toda ella vacía…

V. Al final de ese bosque por el que tantas veces he caminado sin [ilegible] sospechar lo que él encierra [ilegible] porque aún siento el dolor de la muela, pero [ilegible] me arriesgaré a otro tortazo…

VI. Nuestra vida es un caminar por un bosque que cada persona [ilegible] de manera diferente y que a mí me alienta que [ilegible] ahora diga que [ilegible] y yo no perderé la [ilegible] aunque el golpe [ilegible] que antes.…

VII. Al principio del bosque fui por una vereda [ilegible] por ese bosque que tantas veces antes había recorrido que ahora [ilegible] tan diferente porque [ilegible] con el ojo cerrado del segundo bofetón en el que [ilegible] una vasija de buen vino que [ilegible] una gran cantidad de…

VIII. En el medio del [tachado] de nuestra vida, recorremos una [tachado] oscura que justamente ese día era un bosque que estaba mal iluminado pues la luna [ilegible] no iluminaba bien y el tercer bofetón [ilegible] no llegó a otra parte de mi anatomía pero [ilegible] es que [ilegible] me dio la impresión de [ilegible] sí…

IX. Al final de la selva oscura, ese camino había llevado a [tachado] diferente, no puedo aún recordar qué era lo que [ilegible] diferente, pero lo que recuerdo es esa preciosa criatura que se me acercó [ilegible] que [ilegible] la misma de siempre [ilegible] yo corrí sin [ilegible] a otro golpe…

X. Estoy perdido en un camino de un bosque, [ilegible] de la vida contemplada como el camino que [ilegible] un bosque que cada quien descubre [ilegible] y que por mí [ilegible] puede pasar [ilegible] porque lo que [ilegible] no más vuelvo a [ilegible] con esa [ilegible] de su madre…

Prefuchas

Dentro de la sociedad moderna es un suceso muy común la presentación de personas, es decir, continuamente los hombres y mujeres de hoy conocen a personas nuevas, a personas que antes eran totales desconocidas.

Dentro de esta situación se acostumbra realizar presentaciones de personas; por ejemplo, la persona A está en un restaurante, comiendo con su amigo, la persona B, cuando llega C un amigo de B que A no conoce, se acerca para saludar y B presenta a A con C.

Para realizar este acto es necesario que B conozca el nombre de A y de C, para mencionarlo en la presentación y decir algo como “Hola, C, mira te presento a A, A, te presento a C”.

Pues bien, dentro de estas presentaciones es común que se den confusiones, pues los nombres son mencionados con extrema rapidez y a veces con voces demasiado bajas para ser escuchadas.

Estas confusiones en las presentaciones reciben el nombre de prefuchas y son las que ocasionan situaciones de nombres mal entendidos, como lo muestran los siguientes ejemplos tomados de un artículo del Review of Social Habits and other Anomalies que edita el Karnal Institute, de la India.

- Mucho gusto, Gilberto… perdón, Alberto, digo Adalberto.

- Encantada, Laurencia. ¿Qué? Encantada, Lorenza.

- Bien, gracias, José Enrique. ¡Uy!, digo, Enrique José.

- Perdón, ¿cuál es tu nombre? ¿Eduardo? Ah, Edgardo…¿no? ¿qué? Está, bien, Gildardo

Más aún, se presentan muchas ocasiones en las que el nombre es totalmente olvidado, pero no la cara de la persona, lo que suele producir una angustia terrible dependiendo del nivel de ansiedad de la persona.

De esta manera es que alguien camina por un centro comercial y se encuentra cara a cara con otra persona, quien brinda su mano saludando de nombre, acción que vuelve ansiosa a la persona que es saludada, pues ella sabe que conoce a esa persona pero no recuerda su nombre ni datos adicionales de ella.

Así resulta que la persona se ve imposibilitada de decir el nombre de la otra, mientras que la otra conoce muy bien el nombre de la persona a la que ha saludado.

Ha sido este fenómeno estudiado en profundidad por Alphonse D’ayeux de Dupont, quien ha adelantado hipótesis que son por demás llamativas, como por ejemplo la que señala que la persona A conoce a la persona B, pero siempre dentro de un mismo medio ambiente; si la persona B sale de ese medio ambiente, la persona A al ver a B bajo condiciones diferentes no la ubica, es decir, sabe que la conoce pero no sabe quién es.

Por ejemplo, el profesor X siempre ve al alumno Y en clases, pero cuando ve a Y en el cine, sabe que es alguien a quien conoce, pero no sabe bien a bien quién es.

Se sabe que Alphonse es el creador de esta hipótesis y que ella fue concebida por la situación en la que paseando él con su esposa por los bosques de su propiedad cerca del lago Assinica, en Quebec, encontró a una hermosa mujer que también paseaba por allí y la presentó a su esposa, aunque sin mencionar el nombre de la hermosa mujer, pues no lo recordaba ni sabía de dónde la conocía.

El asunto fue a parar a las cortes de Canadá, pues esa mujer era una de las más reputadas trabajadoras dentro del mejor de los lupanares de esa localidad y que Alphonse frecuentaba casi todas las noches. Y esto, desde luego, indignó mucho a Madame D’ayeux de Dupont.

ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas de palabras y personajes que no existían. Eran muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada antes, con textos más amplios.





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