Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
PRI en la Presidencia
Eduardo García Gaspar
15 diciembre 2011
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Las elecciones mexicanas en 2011 han difundido la idea de que lo peor que puede pasar en este país es el regreso del PRI a la presidencia.

Se piensa así entre algunos miembros del PAN, pero también entre ciudadanos comunes que he escuchado.

Un par de amigos lo han expresado con claridad: dicen ellos que votarían por cualquiera, menos por el candidato del PRI, votarían aun por el que más odian, el PRD, pero no el PRI.

Es irresistible ver esta idea de más cerca. Examinarla con un poco de detenimiento es un buen ejercicio mental.

Supone esa forma de pensar que el PRI ha sido siempre el mismo. ¿Cierto o no? Muy probablemente no.

Ya ha sido mencionado por otros que no pueden estar en el mismo plato Echeverría y López Portillo, que Salinas y Zedillo, como tampoco Cárdenas y Ruiz Cortines. No hay una identidad única en ese partido, como tampoco las hay en el resto. Los partidos cambian en el tiempo.

También, se ha hablado de circunstancias actuales distintas, muy diferentes. Ahora tenemos una división de poderes real, que no existía antes. El esquema de operación del PRI, autoritario y centralista, no funcionaría bajo las condiciones actuales.

Ya no hay poder excesivo presidencial. Al contrario, ese poder quizá haya disminuido demasiado. Tener al PRI en el presidencia ahora no es igual a como ella se tuvo antes.

Pero lo que no ha sido tratado con frecuencia es la otra inexactitud de la idea de que el regreso del PRI a la presidencia es un peligro.

Me refiero al error en el planteamiento de la situación: su extremo simplismo, el del clásico truco electoral, identificar al opositor político con imágenes odiosas conocidas. Esto es lo que bien vale una segunda opinión.

Primero, ignora que el PRD es un descendiente del PRI, seguramente más puro y claro.

Su candidato presenta con más claridad ese esencia autoritaria, corporativista y estatista del PRI. Si no me cree, recuerde la reacción de Zedillo al perder las elecciones en 2000 y cómo reaccionó el PRD al perder las de 2006. ¿Quién fue más priista?

Segundo, esa manera de pensar ignora la esencia del proceso democrático que es reconocer que nadie tiene la capacidad de gobernar a otros. Nadie. Por eso se eligen gobernantes con poder dividido y por períodos determinados. Ninguno de los tres grandes partidos mexicanos es una opción ideal. Ninguno.

Quienes aún piensan que todo lo bueno y lo malo del país se debe al presidente, cometen un error de consideración. Con cámaras de legisladores independientes, por ejemplo, ya no es posible decir que tal presidente fue el responsable total de un buen período, o que debido absolutamente a él el país está en crisis.

Tercero, se hace un uso selectivo de la historia. Se recuerdan eventos de uno de los partidos, pero se olvidan los eventos de los otros.

En este caso, por ejemplo, he escuchado a gente hablar de la corrupción en el PRI, como causa para no votar por ese partido. Pero se olvidan de la corrupción en el PRD, y en el PAN. No es una evaluación objetiva.

Cuarto, como dice un amigo, la opinión pública suele comportarse como una pluma al viento. Se mueve de un sitio a otro sin razón. Es una manera peculiar de pensar en México: si un partido no da resultados, hay que darle oportunidad a otro, y nada más que eso. No importa cuál sea el otro, ni qué piense. Puede ser mejor, puede ser peor, pero a ciegas se piensa que eso no importa.

En el fondo, esa manera de pensar apunta a la mentalidad que cree en gobernantes milagrosos que todo lo pueden y basta elegirlos para que conviertan al país en una maravilla. Para mucho del electorado mexicano, todo el problema político se resuelve con la elección del presidente. Nada más eso. Y a él se le asigna la responsabilidad total del país.

Reducido el problema político a la elección de un presidente milagroso, el electorado se guía por las ideas más simples posibles.

Una de ellas es la de dar oportunidad al que no la ha tenido, sin importar quién sea, ni qué proponga. Otra es la de pensar en términos de villanos y héroes, según alguna idea que se popularice creyendo que ella define el tema.

Quinto, eso de definición del tema, lo que en inglés llaman framing the issue: la forma de entenderlo, de enmarcarlo comprendiéndolo como “votar por Peña Nieto es votar por el PRI del pasado y por eso es mejor votar por otro, el que sea”. Demasiado simple, demasiado extremo, demasiado ciego.

La decisión de voto, una más o menos prudente, es más profunda, más compleja. Merece algo más de reflexión, de pensamiento y análisis.

Termino con una nota personal. La experiencia de casi tres décadas de columnas de opinión me previene del seguro riesgo de esta columna: que ella sea interpretada como una defensa del PRI, creyendo que opino que no sería lo peor posible para el país tener a Peña Nieto de presidente y que por arte de magia me he convertido en defensor del PRI.

La realidad es que no he defendido a ese partido en ninguna parte de la columna. Lo que he hecho es defender el uso de la razón en contra de un argumento sin fundamento.

Post Scriptum

En ContraPeso.info: Elecciones 2012, están siendo coleccionadas las columnas que tratan sobre las elecciones mexicanas, incluyendo análisis de las ideas de los candidatos.

Una columna de Jaime Sánchez Susarrey, titulada Fraudes (Grupo Reforma, 10 diciembre 2011) señala con mayor profundidad que la usual que,

“… por azares y contradicciones propios de la historia el viejo PRI no ha muerto, pero está encarnado en un líder realmente autoritario, que tiene nombre y apellido: Andrés Manuel López Obrador… Así como la gente recuerda que el PRI perdió y asumió sus derrotas, tiene presente que López Obrador jamás ha reconocido, a lo largo de su vida, una sola derrota.”.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



3 Comentarios en “PRI en la Presidencia”
  1. Corina Dijo:

    Si es de pensar porque la gente tiene tanto temor que vuelva al poder el PRI en la persona de Peña Nieto, pues estos personajes del los Partidos son personajes siniestros, como Lopez Obrador y demas que lo apoyan, que llegando al poder Lopez Obrador se sentara como el proximo dictador de Mexico, con poder absoluto , y el PAN ha hecho de Mexico un Pais de crimen y delincuencia, que parece no tener fin… Ahora si como decia el celebre Chapulin Colorado quien podra ayudarnos?. pues el proximo Presidente o Presidente hereda el Pais en el terrible caos que lo ha sumido Calderon…

  2. droctavio Dijo:

    Me permito ratificar que en efecto, algunas personas opinan que el arribo del PRI a la presidencia de México es un mal mayor al que representaría un presidente del PRD, lo que les haría votar por AMLO antes de por Peña Nieto. Pensar con la expresión de “¿quién podrá salvarnos?’ y pensando que debe buscarse al salvador nacional es parte de la mentalidad que sume al país en su estado actual, creando entre los candidatos personalidades caricaturizadas de riesgo inminente o actos milagroso. Los presidentes en este país tienen ya un poder mucho menor al pasado, cuando sí podía pensarse en extremos. Lo que ustedes han hecho es mostrar que ciudadanos pensando así son el verdadero riesgo nacional. Lo que debe examinarse es el contenido de las propuestas, no las caricaturas creadas. NOTA DEL EDITOR: gracias por su comentario, en esta página se han publicado análisis de esas propuestas.

  3. Marco Antonio Torres Dijo:

    nos estan haciendo la jugada de la historia, una estrategia perpetrada desde el pasado, generaron pobreza mientras el pueblo se distrae con la actualidad del PAN.. para levantarse como los unicos salvadores de la situacion… Lo que no se dan cuenta todos quienes estan volteandose para votar por AMLO,, yo en lo personal, prefiero la continuidad, antes que la desgracia de regresar al verdadero viejo PRI…





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