¿Qué es bien común? Definición, elementos, componentes, supuestos. Las ideas de bienestar general, bien común y felicidad personal.

Las expresiones usuales

Es experiencia diaria de toda persona escuchar expresiones como “bien común”, “bienestar general¨ y otras similares. Con la desventaja de carecer de una significado concreto, problema que aquí intento ayudar a resolver.

Examino a continuación una definición de bien común, una definición de bienestar general y otra de felicidad personal. Lo hago con el propósito de tratar de dar perspectiva a expresiones vagas y repetidas sin mucho sentido en contextos políticos principalmente.

Para lograr mi objetivo tomo como fuente central un largo ensayo titulado Equilibrio del Poder. Allí se proponen definiciones de esas expresiones y a las que añado observaciones mías.

Bienestar general, bien común y felicidad personal

Se propone en tal ensayo que el bienestar general sea entendido como una noción amplia que comprenda a dos nociones más específicas, el bien común y la felicidad personal.

El bienestar general es el paraguas que cubre al bien común y a la felicidad personal. Como «una especie de suma algebraica de los dos conceptos […] el bien común y la felicidad personal».

No estoy seguro de qué quiere decir eso de suma algebraica y me inquieta la posibilidad de que alguien tome eso e intente medir con números generales el bienestar general y manipule agregados para elevarlo.

Sin embargo, me parece intuitivamente útil la idea de tener un concepto amplio y extenso que cubra otras nociones más concretas.

Acepto, por tanto, la idea de que el bienestar general es una noción extensa y espaciosa que incluye otras más específicas, la del bien común y la de la felicidad personal.

Bien común, definición

El bien común, en el texto que cito, está definido como

«la existencia de satisfactores de necesidades de los miembros de la sociedad, entendiendo por satisfactores a bienes, servicios, leyes, juicios, instituciones, circunstancias y facilidades en general que las personas usan, consumen, o gozan para elevar su felicidad personal».

La definición es rica en significado. Se trata de entender como bien común a los bienes que son usados como medios para satisfacer necesidades y atribuirles un principio.

A más satisfactores existentes mayores posibilidades de satisfacer necesidades humanas. No solo son bienes materiales, destinados a satisfacer necesidades de ese tipo. Se dice en la obra que cito que,

«[El bien común] No se refiere exclusivamente a satisfactores materiales, como automóviles o tomates, sino también a satisfactores políticos, como un buen sistema policiaco y leyes confiables, y a satisfactores espirituales o culturales, como periódicos libres y tolerancia religiosa».

En conclusión, entiendo que el bien común es la capacidad de una sociedad para crear satisfactores de necesidades humanas, tanto físicas como de seguridad y espirituales. Es la idea de un ser humano con necesidades de muy diversa índole y no solo materiales.

Felicidad personal, definición

Más adelante, se dice que

«la felicidad personal es el nivel de satisfacción de las necesidades que cada persona tiene […] un concepto individual y personal, que podría verse de manera agregada en una población general».

Es una adición necesaria y de naturaleza profundamente individual. Si el bien común es la existencia de satisfactores, la felicidad personal es el resultado neto de la satisfacción de esas necesidades persona por persona. En un momento y lugar dado.

Bienestar general, definición

El esquema presentado es sencillo y, en resumen, da comienzo con la noción de bienestar general como formada por dos elementos esenciales:

• El bien común, que es la capacidad que tienen los miembros de una comunidad para producir bienes que satisfagan sus necesidades. Necesidades que no son solamente materiales.

• La felicidad personal, que es el nivel de satisfacción personal de necesidades individuales. Necesidades que no son solo materiales.

Una idea extra

A las anteriores definiciones agrego otra, de John Finnis. Él propone que el bien común sea una serie de condiciones que permita a las personas lograr por sí mismas sus objetivos y valores, razonablemente, por los que ellas tienen razón de colaborar unos con otros, positiva o negativamente.

Combinando las ideas anteriores

Al reunir las implicaciones de lo anterior es posible adentrarse en el significado de la esencia del bien común, el bienestar general y la felicidad personal.

La persona tiene necesidades

Los seres humanos tienen una amplia cantidad de necesidades. En la medida en la que ellas sean satisfechas en el mayor número de personas se elevará el bienestar general de la sociedad o comunidad.

Las necesidades variadas

Esas necesidades deben ser vistas en un sentido amplio. No se trata sólo de necesidades físicas como comer o beber. También existen necesidades de conocimiento, diversión, libertad y otras que pueden ser tomadas del entendimiento de la naturaleza humana.

Se necesita mayor claridad en esto.

Todos comprenderán la necesidad de satisfactores, como alimentos, para la satisfacción de necesidades físicas que son claras. Pero a ellas también deben añadirse otras necesidades como la existencia de un sistema eficiente de procuración de justicia, que proteja la vida y posesiones de las personas.

Igualmente se necesitarán satisfactores como libros y escuelas para satisfacer necesidades de conocimiento, o templos religiosos para satisfacer necesidades de ese tipo.

Solo la persona puede crear

No hay nadie más que las mismas personas para producir esos satisfactores, un factor no mencionado explícitamente en lo visto antes.

Está en las personas mismas pensar y actuar para producir esos satisfactores que ellas mismas necesitan. No se cuenta con un agente externo que provea tales satisfactores. Desde un sistema operativo eficiente hasta un sistema policiaco confiable.

Responsabilidad personal

De lo anterior se deriva por necesidad lógica un principio propicio al bien común, el de la responsabilidad personal.

Es deber de las personas ser partícipes activos en la producción de esos bienes. Más aún, resulta una falta grande el obstaculizar esa creación de satisfactores.

Esto impone obligaciones morales en los miembros de una sociedad.

Felicidad personal es responsabilidad propia

Igual que es responsabilidad personal contribuir a la producción de satisfactores, es responsabilidad personal imposible de delegar el logro de la felicidad personal.

Siendo cada persona única es irrealizable la posibilidad de que otra asuma la responsabilidad de su felicidad (caso aparte son los infantes y los imposibilitados).

Además, no resulta razonable la expectativa de una felicidad personal completa y total, un estado en el que no hay más necesidades insatisfechas.

Entonces, el bien común

El bien común, por tanto, es un estado de cosas, dinámico, que idealmente se mueve hacia su elevación, pero que puede disminuir por variedad de causas (desastres naturales, criminalidad, gobiernos dictatoriales, etc.)

El gran factor, la persona

De lo anterior destaco una idea central, la de la contribución y responsabilidad humanas, contando persona por persona, una por una.

El bien común está determinado por la producción de satisfactores de necesidades y la existencia de un medio ambiente propicio a esa producción.

Esto puede ayudar a entender mejor la idea del bien común como algo que es construido persona por persona con millones de contribuciones, pequeñas y grandes, cada día.

Resulta, por esa razón, imposible delegar la creación del bien común en una institución, o un grupo de personas. No tendrían ellos la capacidad de lograrlo, ni el entendimiento para hacerlo.

Esta es una precaución central en contra de personas y autoridades que proponen ser ellas el medio para alcanzar el bien común sin las contribuciones del resto.

Crear el bien común necesita participación total en las que resulta crucial contar con procesos de colaboración positiva que creen más y mejores satisfactores. Esto es la suma acumulada de ideas y trabajos personales en colaboración libre personal. Si no se participa positivamente, debe participarse permitiendo a los otros hacer.

Y, finalmente, el uso de esos satisfactores para elevar la felicidad personal es una tarea personal también. Igualmente imposible de delegar ya que las necesidades personales no pueden ser conocidas por un tercero.

Y una cosa más…

La definición está en Finnis George, R. P. (2001). In Defense of Natural Law. Oxford University Press, USA, citado en p. 235.

Las precisiones anotadas antes sobre bien común, bienestar general y felicidad personal, ayudan a entender otra idea, la de progreso o prosperidad.

El camino en el que se elevan el bien común, el bienestar general y la felicidad personal. Un camino en el que hay necesidad inevitable de un código moral que guíe las libertades personales que esos tres conceptos suponen.

Más sobre el tema del bien común

¿Qué es el bien común?

Por Leonardo Girondella Mora –   21 abril, 2010

Si alguien quisiera erigirse en un gobernante notable, lo primero que haría es usar una expresión y sus variantes —la del “bien común”.

La explicación de este fenómeno es sencilla: es una expresión de tan indefinido significado que todo lo puede incluir.

El gobernante, argumentando causas de bien común, podrá legitimar cualquier acción que decida.

Podrá nacionalizar empresas que según él no ayuden al bien común, haciendas que obstaculicen su logro. Podrá controlar a los medios que subvierten al bien común y poner bajo su mando al banco central que no comprende lo que el bien común es.

En lo que sigue exploro el tema, de modo que se evite ese aprovechamiento totalitario de una frase inocente pero peligrosa.

El bien común no puede dañar

Lo primero que debe establecerse es un principio inviolable —el bien común se niega a sí mismo cuando para realizarse se daña a uno sólo de los ciudadanos.

Jamás el bien común podrá justificar lastimar a nadie, así se trate de una sola persona.

Ninguna minoría puede ser dañada en beneficio de mayorías, así sea un individuo nada más.

Referido a personas no sociedades

Segundo, señalar sin medias tintas que el bien común no hace referencia a una entidad abstracta llamada sociedad, sino que se refiere a las personas que la forman consideradas una por una.

De lo que puede derivarse la idea de lo prostituido que es hablar de ‘bienestar social’ cuando de lo que se debe hablar es del bienestar personal de todos.

El bien común significa el bien de todos en lo particular e individual, y no el bien de grupos o de colectividades abstractas.

Gobiernos no son los responsables

Lo anterior me permite llegar al tercer punto en mi exploración. Los gobiernos no son responsables del bien común, sino corresponsables del bien de cada ciudadano, por separado hasta un punto que limita sus poderes. El punto en el que sustituyen las decisiones libres de las personas.

Los gobiernos son un instrumento de ayuda a cada ciudadano, sin excepciones, para que él por su cuenta logre su propio bien personal de acuerdo a sus decisiones libres.

Es decir, el bien común se opone severamente al colectivismo porque este último dañaría al ciudadano al retirarle derechos de acción personal.

Lo anterior ayuda a definir a la acción gubernamental correcta como la responsabilidad de crear y mantener un régimen en el que las personas puedan realizar sus propios bienestares, según ellas mismas los han definido.

Bien común, una definición

El bien común, por tanto, puede ser definido como un estado de cosas que permiten a las personas realizarse de acuerdo con sus propias ambiciones. Es un régimen que facilita la vida del ciudadano para lograr sus propios propósitos personales en libertad.

Por definición, el bien común es un ambiente de libertades personales, iguales para todos, que facilita a cada persona el logro de sus metas propias. Libertades que el gobierno no debe anular porque eso sería un atentado al bien común.

Precisiones y aclaraciones

• Dije y sostengo que el bien común no puede significar el daño de unos en beneficio a otros, así estos últimos sean mayoría. Es decir, el bien común no puede justificar, por ejemplo, acciones de distribución de ingresos o patrimonio realizadas obligatoriamente por el gobierno.

Si llega a hacerlo, dañaría al bien común, el que por definición no acepta daño alguno a nadie.

Solo de manera excepcional y escasa, un gobierno podrá realizar acciones contra la voluntad de algunos individuos, como la expropiación de terrenos por causa claramente pública y siempre con compensación justa.

Bajo esta idea, la expropiación bancaria de López Portillo fue contraria al bien público, igual que las acciones similares de otros gobiernos, como en Venezuela.

• Las acciones gubernamentales deben limitarse a normar las relaciones entre las personas bajo el principio de garantizar sus libertades de decisión y acción, permitiendo que ellas gocen y sufran las consecuencias de su actos.

Y solo puede entrar a limitarlas cuando existan casos que violen esas libertades: fraudes, engaños, daños, asesinatos y similares.

El caso de interferencia gubernamental en, por ejemplo, establecer monopolios es contrario al bien común por impedir libertades legítimas de las personas.

Como lo es el caso de sindicatos con monopolio de contratación, empresas con protección gubernamental que frena competencia y monopolios de actividades exclusivas del gobierno.

• Las consideraciones anteriores producen siempre una inquietud que lleva al desacuerdo, entre personas que conciben al gobierno como solucionador de problemas en una comunidad —siendo el problema de la pobreza el más clásico de todos.

Estas personas presuponen un mecanismo único de solución de pobreza que se sostiene en la transferencia de recursos de unos a otros con el gobierno como intermediario.

La autoridad quita bienes a unos con la intención de darlos a otros —lo que viola el principio central del bien común, el de no poder sacrificar a nadie en beneficio de otros.

Contra la mentalidad de esas personas se ha esgrimido la idea de la ineficiencia gubernamental y que produce corrupción e desaprovechamiento en el uso de recursos. Es una crítica cierta, pero que desaparecería en el caso idealista de un gobierno honesto y eficiente.

Por eso, la crítica debe estar basada no en circunstancias sino en principios.

El punto central

Para que el bien común sea realmente común, ni siquiera una sola persona puede ser dañada en beneficio de todo el resto. Los esfuerzos en contra de la pobreza deberán realizarse bajo la condición de no dañar a ninguna persona.

En resumen, puede tenerse una definición de bien común: un estado de cosas o régimen de gobierno que facilite y garantice a todas y cada una de las personas la posibilidad de realizar sus ambiciones, desarrollar sus talentos, mejorar su posición y proteger sus bienes.

La función estatal es vital para el mantenimiento y vigilancia de ese estado de cosas.