Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿Qué es Fascismo?
Leonardo Girondella Mora
8 abril 2011
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO, Y MATERIAL ACADEMICO
Catalogado en: ,


Un problema del término fascismo es la flexibilidad de su uso en la actualidad —utilizado como un insulto común se ha perdido su significado real.

En lo que sigue intento hacer precisiones al respecto del significado de fascismo.

Antes de seguir, insisto en la frecuencia de su uso, un uso equivocado que lo hace un calificativo político sin contenido —por ejemplo, es costumbre más o menos establecida el llamar fascista a quien sea que no esté de acuerdo con la posición propia.

La connotación general de ese uso ordinario es una de represión o imposición. A quien se quiere acusar de ser autoritario se le suele llamar “fascista” —cometiendo el error de no comprender su real significado.

&&&&&

Una definición de fascismo integra elementos claros para un arreglo social o un régimen de gobierno:

• El fascismo tiene una fuerte visión colectiva y no personal. Comprende a la sociedad como una colectividad dentro de la que existen más colectividades, sin llegar nunca al nivel del individuo —cuyas libertades son permitidas mientras no impidan esas ideas colectivas.

• Rechaza con determinación las nociones democráticas que se basan en la igualdad esencial de cada persona. Su base es jerárquica, por la que se aceptan como deseables desigualdades entre personas, dependiendo de las colectividades a las que pertenecen.

• Toma al Estado como un objeto digno del más elevado culto —sobre lo que nada puede colocarse y ante lo que la persona debe someterse sin condición.

• El fascismo tiene ambiciones muy claras de expansión territorial, un imperialismo esencial que requiere ese sometimiento frente al Estado y que requiere tener un sentido de sacrificio personal muy desarrollado —la persona debe entender que nada hay más grande que ofrecer su vida por el Estado.

• Es natural que por lo anterior, la guerra sea vista por el fascismo como un bien en sí mismo —un medio para su expansión y una manera de desarrollar el heroísmo hasta sus últimas consecuencias en bien de la gloria estatal. Este belicismo es el que logra seres humanos virtuosos.

• Las apariencias son importantes para el fascismo. La gloria nacional debe estar representada en símbolos, banderas, edificios, celebraciones, galas, efemérides, frases destinadas a glorificar al Estado y alabar a sus líderes.

• El fascismo contiene un componente nacionalista muy fuerte que se cimienta en una cultura única sin variaciones, poseída por personas que se enorgullecen de ella y la consideran superior a cualquiera. Los elementos extranjeros son siempre causa de sospecha y temor, lo que le lleva a una xenofobia sistemática.

• Considerándose siempre en una posición de guerra, el fascismo tiene una actitud muy férrea ante todo lo que pueda verse como un riesgo para el Estado —por lo que toda disensión es considerada como traición nacional y el pensamiento libre es calificado como inseguridad estatal.

• Los medios de comunicación y sistemas educativos son tomados por el Estado para la difusión de sus ideales —se ensalza a los líderes y se glorifica al Estado. El cine, por igual, es un instrumento de propaganda de las ideas imperialistas y la gloria estatal —no es sorprendente que Mussolini fundara Cinecitta.

• Sin libertades políticas, ni de expresión, el fascismo también limita severamente las libertades económicas —lo hace con una mentalidad corporativista que fomenta una fuerte asociación entre grandes intereses económicos y el gobierno, típicamente industrias protegidas públicas o privadas, incluyendo sindicatos.

&&&&&

En resumen, el fascismo es una de las variantes de arreglos políticos basados en la concentración del poder en una autoridad que tiene una misión considerada la más alta posible y que no puede ponerse en riesgo permitiendo libertades personales.

En todos esos arreglos políticos de concentración de poder en los gobiernos se cumplen tres requisitos que son sus comunes denominadores:

Uno, la inexistencia de libertades políticas reales —incluso a pesar de la existencia nominal de partidos de oposición, elecciones y cámaras de legisladores.

Dos, la inexistencia de libertades culturales —sean de expresión, educación, religión o de otro tipo. Un indicativo poderoso de la existencia de este tipo de regímenes es la escasa o nula cantidad y libertad de medios de comunicación.

Tres, la inexistencia práctica de libertades económicas —este tipo de actividad se realiza bajo la extrema vigilancia estatal y, si acaso, actividades pequeñas son dejadas a personas.

Addendum

El lector puede ahora usar esos elementos y realizar un examen de su propio gobierno y de los de otros países —acabando seguramente con una buena idea del tipo de concentración de poder que se tiene en esos lugares.

Por ejemplo, es obvio que si se toma a Italia, en el tiempo de Mussolini, se tendrá un ejemplo diáfano de fascismo. Igualmente, si se toma a Alemania en tiempos de Hitler se verán similitudes enormes.

Me imagino que lo mismo sucederá con el régimen peronista en Argentina, el de la antigua URSS. Incluso la época del PRI en México, sobre todo en tiempos de Cárdenas, tiene parecidos importantes.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre dos aspectos del fascismo en ContraPeso.info: División del Poder y en ContraPeso.info: División Social.

Añado a las precisiones anteriores que el fascismo, al igual que los sistemas de concentración del poder, dejan una herencia cultural nefasta, la de seguir creyendo que la sociedad puede entenderse formando colectividades en las que la persona individual es insignificante.

Y, por último, una frase de G. Orwell,

“Since you don’t know what Fascism is, how can you struggle against Fascism?”

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras