Una visión de pobreza
Una comida de pobreza

¿Qué es pobreza relativa? La definición del término ‘pobreza’ es compleja, aunque se intuya con facilidad. Las cosas son aún más complejas si se trata de pobreza «relativa».

Introducción

Dependiendo de cómo sea entendida una situación, variarán las acciones posibles que la situación merezca. Este es un principio que tiene sentido, pero que no es siempre considerado.

Dependiendo de la definición que se haga de pobreza variarán las soluciones que para ella sean propuestas. Y, aunque se dude, sí existen definiciones muy distintas de pobreza.

Esto puede mostrarse en dos tipos de definición que son usados con frecuencia. Pobreza absoluta y relativa. Cada una de ellas lleva a políticas económicas muy diferentes.

Pobreza absoluta

Si la pobreza es definida como un concepto de ingreso bajo, las mediciones serán las obtenidas por medidas de pobreza absoluta. Las dadas por un ingreso mínimo aceptable, por debajo del cual la persona es clasificada como pobre.

Bajo este entendimiento, el tipo de propuesta conveniente a su remedio suele ser el de crecimiento económico. Es decir, políticas económicas destinadas al fomento del crecimiento general.

Cosas como estabilidad monetaria, libertad de comercio, buen gobierno, combate a la corrupción y en general, fomento a la actividad económica general (bajos impuestos, leyes simplificadas, etc.)

Es cierto que bajo esta definición suelen existir algunas políticas de ayuda específica al grupo considerado pobre. Como, por ejemplo, educación gratuita y servicios médicos estatales, también gratuitos, o incluso ayudas alimentarias.

Esta manera de entender a la pobreza, que ha sido la tradicional de mucho tiempo, lleva dentro de ella el germen de cierto tipo de política económica. La del fomento general a la actividad económica para lograr crecimientos importantes y continuos.

Pobreza relativa

Sin embargo, hay otra clase definición que es muy distinta a la anterior. Tan distinta que ella contiene el germen de otro tipo de política económica, una a la que el crecimiento económico puede importarle muy poco.

Para este nuevo entendimiento de pobreza poco importa el ingreso absoluto de la persona. Puede ella tener ingresos de miles de dólares anuales y aún así seguir siendo calificada de pobre. 

Estas mediciones de pobreza se les conoce como medidas de pobreza relativa.

Bajo este enfoque tan diferente, la pobreza es relativa al ingreso de otros. Una persona será pobre o no dependiendo no de su ingreso personal, sino del ingreso que otros tengan.

Entendiendo a la pobreza relativa

Exagero, pero eso ayuda a ilustrar este tipo de mediciones. Una persona que tenga ingresos por un millón de dólares al año será pobre en relación a otro que tenga ingresos en ese mismo período de 100 millones.

Esto podría ser reportado en las noticias como «ganar 100 veces menos es injusto».

Usualmente se calcula un ingreso medio para el país o la zona, a nivel familia, y se fija un porcentaje por debajo del cual las personas son clasificadas como pobres.

Si el ingreso medio es 150 anual, y ese porcentaje es 50%, serán clasificadas como pobres todas las familias que tengan ingresos de menos de 75.

Lo más importante de este tipo de medición relativa es que la economía puede crecer mucho sin que eso refleje una disminución de la pobreza. O incluso ella aumente debido a la medición adoptada —y aunque haya aumentado el ingreso de los más pobres.

Para este tipo de mediciones de pobreza, el crecimiento económico es secundario.

Su foco central es la distribución del ingreso, lo que le lleva a otro tipo de política económica, el de la redistribución del ingreso. Implantación de cosas como impuestos progresivos, estado de bienestar, subsidios, y en general el crecimiento del gobierno como un agente redistributivo del ingreso.

Resumen

Toda mi intención fue mostrar un fenómeno muy poco reconocido y tratado.

La pobreza admite muchas definiciones. Dependiendo de la definición adoptada se usarán mediciones distintas. Dependiendo de la medición se generarán políticas económicas que pueden ser diametralmente opuestas.

Las mediciones absolutas suelen apoyar la idea de un crecimiento general económico —lo que llevaría a políticas de libertad económica y libres mercados.

Las mediciones relativas llevarían a la adopción de medidas en las que el crecimiento de la economía es muy secundario. Siguiendo sus resultados se llegaría a políticas económicas de limitación de la libertad económica y mercados altamente regulados. En lo general, la mentalidad económica Europea es de este tipo.

Si en un mismo país se usan ambas medidas al mismo tiempo, será de esperar que la política económica sea desordenada e incongruente en sus detalles.



Y unas cosas más solamente…

Debe verse:

Definición causal de pobreza: camino a su solución

Otras ideas:

Para el interesado en el detalle de este tema, el libro de Niemietz, K. (2011). A New Understanding of Poverty: Poverty Measurement and Policy Implications (Research Monograph). Inst of Economic Affairs, es indispensable. De esa obra tomé ideas para esta columna.



[Actualización última: 2020-11]

Notas extras acerca de la pobreza relativa y absoluta

Para entender qué es pobreza relativa, debe antes conocerse la absoluta. Ella es la carencia de un cierto nivel de ingreso (o gasto y consumo) considerado como mínimo para una vida razonablemente decente.

Ese cierto nivel de ingreso de la pobreza absoluta es determinado sobre las bases más sólidas posibles, aunque nunca deja de tener cierta arbitrariedad. 

Suele usarse la cifra de un dólar diario de ingreso la más conocida. Podrían existir otros criterios, como dos o tres dólares. O cualquier otro que sea un estándar fijo.

Pobreza relativa, definición y elementos

La relativa es notoriamente diferente a la absoluta. Es otra definición de pobreza radicalmente distinta. Es el definir a la pobreza en relación al resto de las personas de la sociedad en la que ella se mide.

Un estándar variable o fijo

La absoluta establece un estándar fijo, por debajo del cual se considera que la persona es pobre. La relativa no tiene un criterio fijo, sino uno variable, el de la situación del resto de las personas.

En una concepción de pobreza relativa, las personas pueden ser calificadas como pobres aún teniendo como ingreso el mínimo establecido por una medición absoluta. 

Puede haber pobres relativos incluso con ingresos superiores a ese dólar diario, o aún más, mucho más.

La pobreza relativa es una función directamente establecida por la distribución del ingreso en un país, o región. Son las personas que se encuentran en la porción inferior de la distribución del ingreso, sin importar el ingreso que tienen.

Un ejemplo de pobreza relativa

La medición de la relativa, con frecuencia, usa un criterio como el de considerar pobre a quien tenga un ingreso inferior al, por ejemplo, 50% de la media de ingreso total.

Esto significa que en realidad siempre habrá pobres, aunque en proporción variable. Siempre existirán personas que ganen menos que cierta proporción de la media del ingreso de un país, aunque ellas tengan ingresos de, digamos, 10 dólares diarios (por lo que no serían pobres absolutos). 

Justificación

La noción de la pobreza relativa se justifica en una idea central. Se afirma que las personas necesitan más que un ingreso mínimo que asegure supervivencia física.

Las personas necesitan ingresos que cubran otras necesidades que se juzguen necesarias para una vida aceptable mínima en esa sociedad.

Un ejemplo aclara esto. Hace varias décadas no habría sido considerado pobre quien no poseyera teléfono, ni refrigerador. Sin embargo, bajo la idea de la relativa puede serlo si en esa sociedad esos bienes son poseídos por la inmensa mayoría de las personas.

Un estándar mínimo y variable de vida

La pobreza relativa, por tanto, está determinada por una especie de mínimo de estándar de vida decente en relación a la sociedad en la que se mide. Ese mínimo tiene una naturaleza móvil sustentada en la distribución del ingreso.

Una sociedad ficticia, en la que todos tuvieran el mismo ingreso y las mismas posesiones, daría como resultado una pobreza relativa de cero. Pero conforme se registran diferencias de ingreso, comienza aparecer la relativa porque ella está basada en la distribución de ingresos.

Esto tiene consecuencias, porque la pobreza relativa puede aumentar aún y cuando el ingreso de todos en esa sociedad se eleve. Esto provocaría una actitud lógica para esta medición: el crecimiento económico no importa tanto como la redistribución de los ingresos.

El efecto es importante. Cuando la pobreza es entendida como la no posesión de bienes o servicios que son considerados adecuados para la participación social, el crecimiento económico no tiene mucho sentido para remediar la pobreza. Por consecuencia, el gobierno que combata la pobreza relativa deberá tener políticas redistributivas.

Pobreza relativa, precisiones

El corazón mismo de la pobreza relativa es su comprensión como algo que va mucho más allá de los ingresos mínimos razonables para sobrevivir

Será visto como pobre el que tiene una carencia de cierto monto con respeto a la situación general del país. Un criterio relativo.

Si, por ejemplo, la clase media tiene una mejora sustancial en sus ingresos y estándares de vida, esto puede hacer que se eleve la pobreza del país. Las expectativas de una vida decente suben y la medición relativa produciría un aumento en la medición de pobreza.

Conforme se abandonan las medidas de la absoluta y se adoptan las de pobreza relativa, todo cambia en el enfoque del combate a la pobreza. También se abandonan las políticas de crecimiento económico y la atención se enfocaría a la redistribución del ingreso.

Muchos suelen apuntar una contradicción entre las dos medidas de pobreza. Señalan que un pobre en un país rico puede poseer automóvil, refrigerador y televisión. Al mismo tiempo que un pobre en un país en desarrollo no tiene lo suficiente para una dieta alimentaria adecuada.

Obviamente se trata de mediciones muy distintas. La medición en el país rico es distinta, relativa; la medición en el país pobre es otra, absoluta.

«Por ejemplo, si la media del ingreso por hogar en una sociedad rica es de $1 millón cada año, entonces una familia que gane $100.000 se puede considerar como pobre en la escala de pobreza relativa, aun cuando dicha familia tendrá todas sus necesidades básicas satisfechas. Al otro extremo de la escala, si la mediana del ingreso de hogares en un barrio muy pobre comprende sólo el 50% de lo que se necesita para comprar alimentos, entonces una persona que cuyo ingreso sea igual a la media no se consideraría como pobre en la escala de pobreza relativa, aun cuando obviamente esa persona es pobre en una escala de pobreza absoluta». es.wikipedia.org

Conclusiones

Existen dos tipos de mediciones básicas de pobreza, la absoluta y la relativa. Cada una de ellas la define de manera muy distinta y conducen a decisiones de política radicalmente distintas. Las cifras de una y otra no son comparables entre sí.

Las mediciones relativas de progreso son las favorecidas por mentalidades igualitarias y se adaptan admirablemente a gobiernos interventores, socialistas. Esos que implantan políticas de redistribución del ingreso.

Si bien las mediciones relativas de ella tienen ese riesgo, que fomenta el estancamiento económico, no por ello deben ser desechadas en su totalidad. 

Ellas contienen una valiosa idea, la de incluir en las mediciones de pobreza estándares que sean ajustados en el tiempo y acomoden cambios en las circunstancias del país o la zona medida.