Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sin Dogmas, Sin Educación
Eduardo García Gaspar
7 junio 2011
Sección: ESCUELAS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Lo políticamente correcto suele ser sensiblemente confuso, notablemente inconveniente y ordinariamente inexacto. Se mueve entre frases que son más eslóganes que ideas razonadas.

Y logra, al final de cuentas, la nada.

Uno de los más grandes representantes de la corrección política me dijo un día hace ya tiempo, que la educación debe desterrar a los dogmas, abandonar todo dogma. Eso dijo. Y lo que dijo, no me cabe la menor duda, es también un dogma. El dogma de dejar de lado a los dogmas.

Que la educación no deba ser dogmática es un buen ejemplo de lo que digo, de la notable falta de sentido común que tiene lo políticamente correcto. Que una educación no deba ser dogmática es, en la realidad, otro dogma, y se refuta a sí mismo.

La educación, por su naturaleza misma, no puede dejar de ser dogmática (aunque a muchos estos les cause trastornos estomacales).

Creo que el tema bien vale una segunda opinión. Podemos comenzar con el significado de dogma.

En palabras simples, un dogma es una o más creencias que pueden ser parte de un sistema de ellas y que son principios establecidos aceptados por alguna institución o persona. Generalmente se toman como definitivas, o están sujetas a escasa discusión.

Los ejemplos más claros que se usan son los religiosos, como en el Catolicismo la virginidad de María. No está a discusión y es una creencia obligada en esa religión. Pero no es ese el único caso.

Tome usted a una ideología política como el marxismo, y sucederá algo similar: no se admite tampoco discusión.

Vayamos ahora a la opinión que examino: dice ella que no hay discusión sobre el hecho de que la educación no sea dogmática.

Si se dijera que la educación no debe ser religiosa, la cosa quedaría más clara. Seguiría siendo un dogma, pero mejor definido: el nuevo dogma es que la educación no sea religiosa.

Debe aclararse esto algo más. Un dogma o serie de ellos es un cuerpo doctrinal de creencias tomadas como reales y verdaderas y que son expuestas por alguna institución o persona de manera imperativa. Es posible que ese cuerpo doctrinal de creencias sea declarado por una iglesia, pero también que lo sea por otras personas no religiosas.

De allí que se presente el caso interesante de personas religiosas que quieran que sus hijos se eduquen en la religión que profesan, la que sea, y que se enfrenten a la opinión opuesta de quien les dice que eso no es posible porque la educación no puede ser dogmática… lo que es otro dogma, religioso también.

Si se lleva esto al extremo, ayudará a entender el problema que se presenta. Llevado a su consecuencia lógica, el querer que la educación no sea dogmática plantearía la posibilidad de que se considerara un dogma eso de que el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma del cuadrado de los catetos. Sí, es extremo, pero no deja de ser un dogma que se enseña.

En los terrenos científicos, donde hay verdades y teorías comprobables, el tema de los dogmas no es de controversia. Pero sí lo es en los terrenos en los que esa comprobación no es experimental, sino razonada o ética, que es donde se tiene la discusión de lo dogmático. Un claro ejemplo es la educación sexual.

Si, por ejemplo, ella se enseña desde el punto de vista católico, se enseñará a los alumnos a ejercer dominio sobre sus deseos sexuales, cumpliendo ciertas reglas. A estas reglas se les tachará de ser dogmáticas. La nueva educación sexual “no dogmática”, sin embargo lo será sin remedio: enseñará otras reglas más laxas sobre la sexualidad, pero reglas al fin.

¿Ve lo que digo? Podrá quitarse de la educación una creencia religiosa o ética, alegando que la educación no debe ser dogmática, pero ese vacío será llenado por otra creencia, por otro dogma.

Sin dogmas ni creencias no puede haber educación. Todo lo que puede hacerse es seleccionar cuáles creencias se enseñarán.

Y esto es lo que muestra algo que no ha sido señalado como debiera: los nuevos dogmas, esos que se supone que no son dogmáticos, son implantados usualmente por los sistemas educativos. En el caso de la educación pública mexicana, por ejemplo, no hay educación religiosa en las escuelas, pero eso no significa que no se enseñen dogmas.

Sí se enseñan dogmas, los que ha declarado válidos el gobierno y sus expertos en educación.

Post Scriptum

La solución a la educación no está en evitar que ella sea dogmática, pues no lo puede dejar de ser. La solución está en una real libertad educativa, que deje a los padres de familia seleccionar la educación que ellos quieran para sus hijos.

Hay un claro ejemplo de dogma moral enseñado en un libro de texto en México: Claudia y Pepe Son Novios. Un dogma sobre educación sexual pública está demostrado en Curso: Promiscuidad I.

Sí, se enseña una moral en la educación no dogmática, una moral relativista (que es también un dogma), Véase, Enseñando el Relativismo.

La Educación Para la Ciudadanía es un buen ejemplo del dogma que piensa que no lo es.

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Libros de Texto y en ContraPeso.info: Intervencionismo Moral.

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4 Comentarios en “Sin Dogmas, Sin Educación”
  1. Antonio Dijo:

    Todo el poder se le ha dado a Jesús, incluyendo el político, El mismo lo dice: “Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra.”, pues de Dios proviene todo poder, como también dice a Pilatos que es el representante del Cesar: “No tendrías ningún poder si no se te hubiera dado de lo alto.”. Con esto es suficiente para darnos cuenta que Dios, con todo derecho y con todo su poder reclama lo que le pertenece, no es la Iglesia la que lo reclama es el mismo Jesús que es Dios, y por esto la Iglesia de Cristo rescata lo que es de Cristo… NOTA DEL EDITOR: y sin embargo, con eso de “dad al César lo que es del César” Jesús se separa de los poderes temporales. Quizá la mejor solución es ver esto como una separación de poderes, que evite que el poder político se una al religioso. El tema era el de dogmas educativos.

  2. Ana Hierro Dijo:

    En el artículo se ha excedido el alcance de la palabra dogma, sin embargo hay grandes diferencias. La virginidad de María es un dogma en todo el sentido práctico de la palabra, pues para esa época no era posible quedar embarazada sin tener sexo, aún así, se defiende SIN ARGUMENTOS LÓGICOS esa idea. Lo otro que se ataca en el artículo es diferente, la educación no debe ser religiosa no por dogma sino por razonamientos lógicos y principios ampliamente aceptados como la libertad de expresión, la libertad religiosa, la diversidad, la imparcialidad y la igualdad. Dogma, desde el punto de vista religioso, se sustenta en la fe, dogma en ciencia se sustenta en hechos claramente visibles y comprobables. NOTA DEL EDITOR: buen punto, pero aún así, hay ideas en las ciencias que son creencias de fe y a eso es a lo que me refiero. El marxismo está lleno de dogmas, por ejemplo. Y en las ciencias, como la Ética, se recurre a menudo a principios evidentes en sí mismos, en los que debe creerse. Gracias por su comentario.

  3. droctavio Dijo:

    Es una opinión personal mia que la columna tiene razón en lo general y que la educación es sin otra posibilidad, dogmática en un sentido o en otro, y de no serlo no sería educación. Cometo el atrevimiento de comentar el comentario de Antonio. Dice él que Jesucristo reclama el poder terrenal, por lo menos eso entendí. Para eso usa textos bíblicos sin citar otros que lo contradicen.
    El comentario de Ana dice que “la educación no debe ser religiosa, por dogma sino por razonamientos lógicos y principios aceptados como la libertad de expresión”. Esto equivale a decir que por tener libre expresión no debe tenerse libertad educativa, ni libertad religiosa, lo que es muy desatinado racionalmente. Es real, en verdad que quitar los dogmas religiosos dela educación es sustituir unos por otros (que suelen ser los dogmas del estado).

  4. Crisbio Dijo:

    Respondiendo a Ana,

    Siguen siendo dogmas a final de cuentas, no importando su justificacion o si son “cientificos”, religiosos o de gobierno (y decir que los dogmas son malos es tambien en si un dogma: el dogma de que no deben de haber dogmas). Parafraseando a Murray Rothbard: los gobiernos han expulsado a la legitima religion de la educacion (ambito) publica(o) para imponer su propia religion: la religion civica. La educacion publica no es educacion, es adoctrinamiento (aprendes lo que la agencia central de gobierno te impone que aprendas) y es usada ampliamente por los gobiernos para ablandar y someter (de manera indirecta) a la gente a sus mandatos.

    Todo comenzo por buenas intenciones: “garantizarle” la educación a todo mundo, pero los medios (gubernamentales) que se emplean para ello han tenido daños colaterales desastrozos (corrupcion, falta de interés en los educadores y nepotismo es lo de menos, tambien hay perdida de valores, perdida del sentido de la responsabilidad, conformismo infantil, relativismo moral, erigimiento del Estado como el maximo idolo a quien la gente alaba, etc.).

    Muchos de los supuestos ateos (el ateismo tambien es una religion, la religion en la que el hombre se adora a si mismo) afirman que aceptar a Dios no es compatible con la razón, pero la Iglesia catolica siempre ha condenado tanto el fideismo (solo la fe en detrimento de la razon, que es lo que hacen los protestantes) como el racionalismo (solo la razon en detrimento de la fe, que es lo que hacen los ateos). Fe y razon se complementan, la religion y la ciencia no se contradicen, son distintos caminos para llegar a la verdad.

    Muchos no ven que la creencia en un Universo que se dio existencia a sí mismo (por si solo) es racionalmente objetable, es practicamente imposible de comprobar (solo son puras teorias y claramente no se basan en hechos “visibles y comprobables”) y por lo tanto para creernos muchas de esas teorías se requiere una enorme dosis de fe… en lo que digan los hombres de “ciencia”.

    Ah, pero olvidaba que muchos ignoran (o no aceptan) la provisionalidad propia del método científico. Acogen, entonces, lo que dicen y presentan como científico como absolutamente verdadero. Quienes conocen el mundo de los laboratorios saben que no todo está claro, y que muchas afirmaciones y leyes aceptadas como “absolutas” no son más que etapas provisionales de un camino entre tinieblas. Dentro de algunos años nuevos descubrimientos o nuevos datos científicos obligarán a revisar, cambiar o incluso renunciar a aquello que en el siglo XXI parecía tan claro.

    Al quitar la provisionalidad propia del metodo cientifico y darle el caracter de absoluto (como quieren muchos seudo investigadores) entonces se deja de ser ciencia lo que se practica y se convierte en una de las religiones mas famosas de la actualidad: la religion cientifica.

    Con la Modernidad y, más aún, con el Iluminismo, la Ciencia NO reemplazó a la religión -como errónea e ingenuamente se cree- sino que se hizo una religión, otra más, para las masas inermes, sobre todo las de clase media que se tragan sin crítica todo lo que digan los universitarios, científicos y maestros, quienes son básicamente los sacerdotes de esta nueva religión y que como sucede con toda religión falsa es una invención humana y aparte es politeísta y sus dioses coexisten: la Ciencia, El Hombre, La Ley y el Estado (su principal “impulsor”).





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