Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Actuar Como Sociedad
Eduardo García Gaspar
2 enero 2012
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Como casi toda frase popular, tiene ella dos cualidades.

Primero, es repetida como una fórmula retórica a la que acompañan buenas intenciones.

Segundo, tiene un significado tan vago que resulta vacía.

Con esos rasgos, la celebridad de la frase es inevitable.

La escuché de nuevo en la radio. La persona habló de la criminalidad en México y dijo que, “como sociedad debemos unirnos para combatir la inseguridad este año que inicia”.

¿Como sociedad? Tácheme de ignorante, pero no entiendo qué quiere eso decir. No tengo la menor idea de qué significa “actuar como sociedad”.

¿Todos juntos, la mayoría, unos pocos representantes?

Si usted no tiene nada mejor que hacer, quizá le interese adentrarnos en esa pieza de retórica común. Si actuar como sociedad significa actuar todos al unísono, en conjunto, como si se tratase de una persona, ese actuar como sociedad resulta algo irreal.

Somos muy diferentes y ni pensamos ni actuamos igual.

Si alguien basa la solución al crimen en actuar todos igual, esa solución no se logrará jamás. Pero puede ser que no quiera decirse que todos actúen igual, que sólo sea la mayoría clara. Tiene esto el mismo problema.

Lograr mayoría es difícil por esa misma variedad de pensamientos y circunstancias. Total, la frase sigue siendo incomprensible. Bonita, pero inentendible.

Y, sin embargo, hay algo en ella que tiene mérito si se escarba. Eso de “actuar como sociedad” deja ver con dificultad una idea valiosa, la de ciertos comunes denominadores entre las personas que forman esa sociedad.

Cosas que son comunes a todos o la mayoría. Quizá sea algo como cultura, entendida como las ideas y creencias que son comunes a todos.

Tomo un ejemplo muy básico, el de la creencia de que el robo es muy reprobable. Es una idea, un principio ético, un mandato moral, como usted quiera llamarle. En la medida en la que esa idea esté arraigada en las personas, puede pensarse, los robos y fraudes serán pocos e infrecuentes en esa sociedad.

Lo opuesto acontecerá en la sociedad en la que esa idea no sea común. Piense usted en una sociedad cualquiera, en la que se piense que el robo es admisible, que no constituye una gran falta. Será lógico esperar que en esta sociedad sea común el robo, el fraude y la corrupción.

Esto es lo que quizá haga que la frase de “actuar como sociedad” sea mejor expresada de otra manera: el tener la inmensa mayoría de las personas las mismas ideas esenciales acerca de cómo conducirse.

Si se cumple esto, la gran mayoría actuará de manera similar, sin necesidad de hacerle llamados a “actuar como sociedad”.

Y, más aún, explicaría el porqué esos llamados a “actuar como sociedad” llevan a nada. No actúan de manera similar porque no hay ideas compartidas esenciales.

La cosa se pone más interesante cuando se entiende que esas ideas compartidas son en su mayoría morales, es decir, indican cómo debe conducirse la persona. Como en el caso de la creencia arraigada de que robar es malo y no debe hacerse.

Sí, esa frase está vacía de significado y creo que lo está porque no se explica correctamente. Llama esa frase a actuar todos en sintonía para resolver algo como por ejemplo, la corrupción o la criminalidad o la participación política o lo que sea.

Pero eso sólo puede lograrse si antes se tiene una idea, una noción previa y compartida sobre ese asunto.

Tome usted, por ejemplo, el problema de los hijos fuera del matrimonio. Se dice que como sociedad debemos actuar para solucionar ese problema.

Pero para actuar así, antes debe tenerse la idea de que tener hijos fuera del matrimonio es algo que debe ser evitado, en otras palabras, que el sexo antes del matrimonio es indebido. Y, sin embargo, por todas partes se escucha lo opuesto.

Quienes hacen un llamado a “actuar como sociedad”, en el fondo y sin quizá saberlo, están haciendo un llamado a tener principios morales arraigados y comunes a todos.

Sin esas ideas previas, enraizadas y generales en todos, pedir que se actúe es inútil. Hacen también un reclamo general de falta de esas ideas morales previas y hasta una reprobación no intencional de la enfermedad mental de nuestros ideas, el relativismo moral.

Cuando la idea que predomina es que todo da lo mismo, la única conducta que se fomenta es la de no hacer nada.

Post Scriptum

La tesis central que apunto es obvia: cuando no existe una cultura en la que se encuentren arraigados principios morales esenciales, los miembros de esa sociedad padecerán conductas reprobables que les indignarán y en contra de las que harán llamados que serán inútiles mientras subsista el vacío moral que padecen.

En donde los principios morales se encuentran arraigados, no hace falta hacer llamados a “actuar como sociedad”. Cada persona, por sí misma, actuará correctamente la mayoría de las veces sin necesidad de que se le llame a actuar como una colectividad.

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Vacío Moral.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras