Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Comunidad Contagiosa
Selección de ContraPeso.info
29 mayo 2012
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Jordan Ballor. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación. Partiendo del argumento de una de las películas recientes y exitosas con historias de grandes desastres mundiales, Ballor muestra otra faceta del argumento.

El año pasado la película Contagion (Contagio), que contó con un elenco estelar, en gran parte fue exitosa debido a que retrata, de una manera concreta, realista y creíble, algunos de los miedos más profundos de los seres humanos.

Todos nosotros reconocemos, en un grado u otro, que la vida es un don precioso, y también reconocemos la fragilidad inherente a la vida. Esta comprensión humana compartida es una de las cosas que hacen en particular tan populares las historias de las películas de desastres.

Ellas se relacionan con un sentimiento universal de la fragilidad de la vida social humana y de las amenazas reales, como las recientes alarmas que rodearon posibles pandemias, por ejemplo, el brote de gripe aviar asiática de 2005 o la preocupación por la gripe porcina de 2009.

Mientras la enfermedad se vuelve incontrolable a escala mundial, la película muestra lo débiles que son de los lazos de la civilización, cuando la gente, desesperada por la supervivencia, desciende rápidamente a violencia callejera, disturbios y saqueos.

Una vez más, aquí hay algo que resuena profundamente en nosotros, ya que todos somos conscientes de lo rápido que pueden llegar a parecerse las cosas a un “estado de naturaleza” hobbesiano, en el que la vida es “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta”.

Lo que hace tan poderosa a Contagio es que integra con éxito en la historia la compleja dinámica de la globalización, que muestra con qué rapidez las enfermedades pueden propagarse dados los viajes internacionales y el comercio.

De manera muy real, esta película nos muestra qué tan interconectado está el mundo en realidad, como cuando algo que ocurre en Hong Kong (a diferencia de Las Vegas, tal vez) no se queda en Hong Kong, sino que se extiende por todo el mundo en un periodo muy corto de tiempo.

Pero mientras que la película es clara sobre los peligros de las relaciones humanas globalizadas, contiene también una lección más sutil.

A pesar de que la enfermedad muestra un peligro que puede tener un impacto en todo el mundo, esos peligros siguen siendo la excepción y no la regla. De hecho, la película retrata muy bien cómo las redes mundiales de información y el intercambio son absolutamente fundamentales en nuestro mundo contemporáneo.

Es cierto que en la película hay fallas institucionales y humanas, muchas de las cuales son muy plausibles, e incluso probables. Pero también está claro que la interconexión global no es simplemente negativa, a pesar de que solemos pasar por alto los beneficios positivos.

Leonard Read, ilustró con fuerza esta dinámica global positiva en el ensayo, “Yo, el lápiz“, en el que un lápiz común narra la historia de antecedentes, una “genealogía” de su producción y su difusión a un nivel de familiaridad casi universal, “para todos los niños y niñas y adultos que saben leer y escribir”.

Lester Dekoster nos invita por igual a considerar la construcción de las sillas en las que nos sentamos todos los días, y la compleja red de la acción humana que se debe aplicar a estas cosas para que se acomoden a nuestro uso.

“Es obvio que somos físicamente incapaces”, concluye, “de proveernos desde cero los artículos para el hogar que ahora podemos ver, usted y yo, desde donde estamos sentados, por no hablar de la construcción y equipamiento de toda la casa”.

No se trata simplemente de las enfermedades que los seres humanos en todo el mundo “contagiamos” y “pescamos” entre unos y otros, se trata también de bienes y servicios. Igualmente esto muestra algo únicamente humano.

Ciertos tipos de animales migran, sin duda, a veces en una escala impresionante. Considérense, por ejemplo, los patrones de movimiento de las aves migratorias, o los viajes de una amplia gama de diferentes ballenas.

Pero la naturaleza social de la persona humana, creada a imagen de Dios con la obligación moral de servir a los demás a través del uso de la razón y el esfuerzo, es única en el orden creado.

Así que incluso mientras nuestros cuerpos materiales están sujetos a la enfermedad y el peligro, muy a menudo por medio de nuestras interacciones con otras personas, también son servidos esos cuerpos por el esfuerzo espiritual (como en la oración) y el esfuerzo mental (como en la investigación científica) para encontrar el consuelo en medio del sufrimiento y las mejores soluciones posibles a la amplia gama de enfermedades humanas.

De esta manera, las ideas también son contagiosas, la razón por la que a menudo se habla análogamente de “viral”. Ciertamente hay buenas ideas y malas ideas que se difunden, así como hay bienes y servicios, y también enfermedades y aflicciones que se comunican en todo el mundo.

Pero en última instancia, debemos darnos cuenta de que no estamos de ninguna manera mejor solos , “ni solitarios” como dice Hobbes, lo que él muy bien reconoce como una vida que también es “pobre, desagradable, brutal y corta”.

Conforme la comunidad humana se desarrolla más en una escala global, puede verse empíricamente, así como en la práctica, que la vida es más a menudo y cada vez más rica, civilizada agradable y prolongada (aunque con notables y lamentables excepciones).

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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