Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Consumismo: Soluciones
Eduardo García Gaspar
14 agosto 2012
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Lo leí en un sitio que olvidé. Pero recuerdo lo dicho.

Bien vale la pena examinarlo. Era una queja en contra del consumismo.

Entiendo que se trataba de lamentar el materialismo manifestado en compras sin mucho sentido.

Está bien, es correcto criticar ese tipo de materialismo.

En fin, nada original, excepto por la forma que tomó esa crítica. Decía que el consumismo era causado por el libre mercado.

Pensando así, por consiguiente, si usted ya no deja libres los mercados, el consumismo desaparecerá y asunto arreglado. Desafortunadamente, no es recomendable hacer eso. Por algunas razones.

Primero, si usted desaparece al libre mercado no desaparecerá el materialismo. Seguirá tan campante. La causa de esto es que el materialismo está en la persona, no en el sistema económico.

Es como la codicia humana que se sufrirá por igual con el capitalismo que con el socialismo. Creer que cambiando un sistema económico se corrigen vicios humanos es ingenuo.

Segundo, quite usted la libertad de mercado y caerá en un sistema de poder gubernamental excedido, que estancará al crecimiento. No es una cuestión teórica, es lo que pasa en la realidad. Le digo, si se cree que cambiando estructuras sociales se mejorará la moral humana, se estará en un serio error.

Se decía en eso que leí que en otros tiempos pasados era la demanda de un producto la que determinaba su oferta.

Esta es una ley económica que establece una relación entre oferta y demanda: el crecimiento de la demanda tenderá a hacer subir los precios y esto es lo que hace atractivas las inversiones para aumentar la oferta de ese bien. No es un mal razonamiento.

Pero se agregaba que en la actualidad las cosas han cambiado, que ya no es la demanda la que determina la oferta. Las cosas son distintas porque las empresas tienen muchas necesidades y exigencias y que ellas usan a la publicidad para influir en las personas y hacer que ellas compren lo que no necesitan inventando necesidades.

Es curiosa esta manera de pensar. Supone que esa ley económica funcionaba antes pero no ahora y que eso se debe a que las empresas tienen muchas exigencias y necesidades.

¿Debemos pensar que antes las empresas no eran tan exigidas? No suena lógico. Las empresas necesitan utilidades, siempre las han necesitado. De una manera u otra las empresas han usado diferentes formas de publicidad.

Decir eso es fácil, sin pruebas ni razonamientos. No veo como una ley económica puede dejar de operar por causa de la publicidad o de las exigencias empresariales (lo que sea que eso signifique).

En fin, una opinión si mucho fundamento, pero que se explica por lo que leí a continuación.

Se decía allí que los medios masivos de comunicación, en manos privadas, facilitan el consumismo al difundir su ideología, concretamente “la ideología de la clase dominante” que explota al consumidor haciéndole comprar lo que no necesita para satisfacer necesidades que les han creado.

Aquí es donde está la clave de todo: la visión amplia y grande que influye en nuestras opiniones.

En este caso, es la visión de la lucha de clases en una de sus versiones. Hay una clase, la dominante, que quiere libres mercados, que crea necesidades materiales, que controla los medios, que explota al consumidor.

Y, de acuerdo con esto, lo que se necesita para resolver el problema es retirar el poder a esa clase dominante. Así se acabarán los problemas.

Pero, ¿a quien dar ese poder de los dominadores? La respuesta es, a los gobernantes. Una contestación que es curiosa al menos.

Significa cambiar a una clase dominante por otra, con la esperanza (vana) de que la nueva clase dominante sea angelical. No tiene mucho sentido suponer que los nuevos dominadores estén libres de todo vicio y defecto.

Podría haber otra solución, más ingeniosa. Se basa en la desconcentración de poder. Se llama régimen de libertades y tiene manifestaciones que todos conocemos, como libertad de expresión, libertad de voto, libertad educativa y, por supuesto, libertad económica.

En fin, sólo quise examinar una opinión acerca del consumismo, un materialismo indeseable, lo que es válido. Pero una que propone remediar un mal con otro peor aún. La falla es común, sucede a todo remedio que busca al gobierno como la solución a todo mal que se padezca.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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