Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Corrupción: Sus Ocasiones
Leonardo Girondella Mora
5 enero 2012
Sección: CRIMEN, Sección: Asuntos
Catalogado en:


La corrupción es un acto reprobable en sí mismo —consiste en el aprovechamiento de la posición propia para lograr un beneficio personal ajeno a esa posición, es el abuso de la confianza depositada en quien ocupa un puesto.

El fenómeno de la corrupción puede ser mejor entendido de la manera siguiente:

• La persona A ocupa un cierto puesto, el que tiene ciertas funciones. Para realizarlas, el puesto necesita que la persona tenga cierto poder para ejercer las funciones y que tenga también responsabilidad para lograr lo esperado.

• La persona A realiza las funciones de su puesto, usando el poder que tiene y aceptando las responsabilidades, a cambio de un ingreso acordado previo —en este caso, esa persona realiza sus funciones sin corrupción pues todo lo que recibe es ese ingreso acordado.

En este caso anterior sin corrupción, la persona A cumple con las funciones que de ella se esperan —y como se verá más adelante, cumple con otra condición: no realiza las funciones que no se le han dado, o mejor dicho, que no se esperan de A.

En un nuevo caso:

• La persona A realiza las funciones propias de su puesto, igual que en el caso anterior, pero a su ingreso adiciona otros beneficios derivados de cobrar por ellos a terceros, no a quien le ha confiado el puesto.

En este caso con corrupción, la persona A añade a sus funciones otras, que no se esperan de ella y que no se le han dado, a cambio de lo que recibe un ingreso adicional por parte de terceros.

La naturaleza de la corrupción está en la adición de un ingreso adicional al ingreso formal y abierto que la persona recibe por realizar las funciones propias de su puesto.

La persona A es contratada por la persona B y esta última paga a A un sueldo a cambio de que A realice unas funciones.

Si A realiza esas funciones obteniendo un ingreso adicional al que acordó con B y ese ingreso viene de terceros a cambio de que A haga algo que no se espera de ella, eso es corrupción. Los terceros dan a A un ingreso a cambio de que A haga algo por ellos —y eso que A hace puede clasificarse en dos tipos de conducta.

Primero, A puede dar trato preferente a los terceros —una preferencia indebida por no esperada— como cuando a cambio de una cantidad de dinero la persona A provee un servicio que sí debería dar pero sin recibir esa cantidad.

Segundo, A puede dar un trato preferente a terceros —un privilegio indebido— como cuando a cambio de una cantidad de dinero la persona A provee un servicio que no debería dar.

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De lo anterior, puede concluirse que el monto de corrupción será una función directa del poder que tenga la persona —a más poder, mayor probabilidad de corrupción; y lo contrario, a menor poder menor probabilidad de corrupción.

No extraña, por tanto, que la corrupción se presente con más frecuencia en posiciones o puestos con gran poder. Ya que los gobiernos son el organismo que más poder tienen en una sociedad, sus puestos son los más propensos a sufrir corrupción. Dos ejemplos muestran esto.

• Para la construcción de una habitación adicional de una casa, se exige un permiso de obra con ciertos requisitos —el propietario de la casa cumple con ellos y presenta su petición para obtener el permiso: la persona que coloca el sello de autorizado en el permiso pide al propietario dinero para colocar el sello ahora, de lo contrario pospondrá indefinidamente la emisión del permiso.

• En el mismo caso del permiso de construcción adicional, el propietario ahora no cumple con los requisitos legales y el permiso no puede darse —pero la persona que coloca el sello de autorización ofrece que a cambio de una cantidad ignorará la falta de cumplimiento de los requisitos y colocará el sello al permiso.

Casos como estos demuestran que la corrupción tendrá diferentes montos dependiendo de circunstancias generales:

• Donde operen regímenes de mercados libres y escasa intervención económica estatal, existirán montos pequeños de corrupción. En estos sistemas los puestos de gobierno presentan escasas oportunidades de aprovechamiento reprobable de los puestos públicos.

• Donde, por el contrario, operen regímenes de amplia intervención estatal en la economía, la corrupción tenderá a ser mayor, pudiendo llegar a ser un gran problema.

Es decir, una de las soluciones más estratégicas que pueden tomarse en contra de la corrupción es el implantar sistemas económicos con escasa intervención estatal. Donde las leyes sean más complicadas y abundantes, las oportunidades de corrupción serán mayores.

Addendum

Creo necesario añadir una breve nota sobre la naturaleza humana. Ella es la misma en todos los sistemas políticos y económicos —los seres humanos poseen las mismas faltas y defectos dentro de sistemas socialistas que dentro de sistemas liberales. Lo único que hace un sistema liberal, en este campo, es crear un número menor de oportunidades de corrupción gubernamental.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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