Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿Cuánto Influyen Las Encuestas?
Selección de ContraPeso.info
18 junio 2012
Sección: EDUCACION, Sección: Asuntos
Catalogado en: , ,


ContraPeso.info presenta una idea de Jorge Ramón Pedroza. Agradecemos al autor su amable permiso de publicación. La idea central del escrito es precisar algunos conceptos básicos sobre las encuestas de intención de voto.

En nuestra serie de análisis semanales sobre los resultados de las encuestas electorales que se publican en los diferentes medios, hoy centraremos la discusión en el efecto que estos estudios sobre las preferencias de los ciudadanos tienen precisamente sobre las preferencias de los ciudadanos.

Existen muchas opiniones sobre las encuestas, y no todas están bien informadas sobre la naturaleza de estos estudios estadísticos.

De hecho muchos opinan de las encuestas sin saber nada respecto a la metodología y confiabilidad de este tipo de instrumentos de medición de la opinión pública.

El otro día un buen amigo nos envió los resultados de una encuesta realizada por un sitio de Internet que presumía ser la más precisa simplemente por tener una muestra superior en tamaño a la de cualquier otro estudio.

Los resultados apuntaban a un triple empate técnico entre los principales contendientes, contradiciendo todas las encuestas publicadas por las casas de investigación de mercado con mayor tradición y reputación.

Con todo respeto a mi amigo, y a los editores del sitio, nada demuestra más ignorancia sobre los procedimientos de una encuesta como esa aseveración. Más encuestas no significan más precisión.

Las buenas encuestas están hechas con muestras estadísticamente representativas.

Dos conceptos son clave aquí, el primero es el de muestra.

Un médico sabe qué pasa con un paciente con una pequeña muestra de su sangre. Unos cuantos decilitros le sirven para analizar con lo que pasa con todo el resto de los 4 o 5 litros de sangre de cada individuo.

De la misma manera la opinión de apenas 1,000 individuos puede representar las preferencias de toda una nación. No hay que sacar 5 litros de sangre para saber qué le pasa al paciente, y de paso matarlo en el proceso. Por lo mismo una muestra en superior tamaño no es necesariamente mejor.

El segundo concepto es el de representatividad de esa muestra. Para que el estudio sea aceptable, éste debe representar a toda la población.

En el caso de la encuesta que nos envió nuestro amigo, esta representaba únicamente a ciudadanos con acceso a Internet, que son aproximadamente el 30% de los mexicanos. Esto quiere decir que dichos resultados no representan al 70% de la población que no tiene acceso a Internet.

Estos dos aspectos son apenas un par de detalles que hay que cuidar para hacer una buena encuesta electoral.

Pero ahora hay que preguntarse qué efecto tiene la publicación de esas encuestas, bien o mal hechas, sobre las preferencias de la población.

Durante su participación en el programa Tercer Grado de Televisa, Andrés Manuel López Obrador admitió que las encuestas son usadas como propaganda por los políticos. En esta perspectiva asumen los candidatos que sí se comunica que van ganando esto les llevará votos a su partido.

Por eso, si la casa encuestadora contratada por un candidato le dice que tiene 28 puntos y su contrincante tiene 37, con un margen de error de +/- 3 puntos, automáticamente este candidato saldrá a la palestra a decir que él tiene el +3 y su contrincante el -3.

Dirá que él tiene 31 y el oponente 34, creando la ilusión de 3 puntos de distancia entre el electorado.

Cualquier conocedor de la estadística sabe que esto es altamente improbable, pero al candidato no le importará para hacer “propaganda”.

¿Qué tan efectivas como propaganda son las encuestas? No mucho.

En un estudio hecho para el IFE en 1999, la Dra. Ana Cristina Covarrubias, una muy respetada colega en el campo de investigación de mercados y opinión pública, reportó los siguientes resultados:

  • 42% de los mexicanos conocían las encuestas electorales.
  • 32% recordaban sus resultados.
  • 16% creían en ellas.
  • Y solamente 4% de los ciudadanos cambiaban de intención de voto al ver los resultados de una encuesta.

Creemos por tanto que utilizar las encuestas como propaganda es un esfuerzo poco rentable. Mientras más se publiquen y se contradigan entre sí menos efecto tendrán en el voto ciudadano.

Aún así, las buenas encuestas han resultado ser muy certeras en todo el mundo, con excepciones que confirman la regla, para predecir los resultados electorales.

Nosotros seguimos confiando en ellas, y si las elecciones fueran hoy, basados en las encuestas serias y profesionales, el PRI ganaría con 38 puntos, el PRD quedaría en segundo lugar con 26 puntos y el PAN sería el tercer lugar con 20 puntos.

Nota del Editor

Jorge Ramón Pedroza es Ph.D. en Mercadotecnia y Comunicación por la Universidad de Texas en Austin.  Después de dirigir su propia agencia de publicidad por 20 años, ahora se desempeña como consultor en materias de comunicación y mercadotecnia.  Además cuenta con 30 años de experiencia impartiendo cursos universitarios en 10 países diferentes.

Me es imposible resistir la tentación de apuntar algunos errores comunes en las opiniones que he escuchado acerca de las encuestas de intención electoral.

• “Yo creo que las inventan porque nunca me han entrevistado”.

• “No creo que con unos cientos de entrevistas puedan medir la opinión de todo los que van a votar”.

• “Las encuestas de la radio en las que uno llama dan resultados diferentes”.

• “Se necesitaría entrevistar a todos lo que van a votar para saber con exactitud”.

• “Entre la gente que conozco no sé de nadie que vaya a votar por el candidato (fulano).”

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras