Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿De Dónde Salen Los Derechos?
Eduardo García Gaspar
17 agosto 2012
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El tema va y viene. Nunca nos deja realmente.

Tienen usos múltiples y sirve a políticos. Da buen material para discursos electorales.

Me refiero a los derechos humanos. Incluso en libros de texto es material básico.

Más aún, cualquiera reclama el derecho que se le ocurra.

En fin, que el tema es interesante. Sobre todo si uno se pregunta de dónde salen tantos derechos. Digo, porque parecen multiplicarse cada semana.

Ya no sólo hay esos derechos que todos conocemos, como el de libertad religiosa, o el de expresión. También hay derechos a la salud, al trabajo, al ingreso digno, a la felicidad socio-afectiva, a anticonceptivos.

En fin, hay tantos derechos ya que han tenido que clasificarlos. Ahora hablan de derechos de primera generación, que son los que todos conocemos, pero también de segunda, tercera y cuarta generación.

Me imagino que dentro de poco se hable ya de derechos de quinta o sexta generación.

Dije que ver esto es interesante porque cualquiera se pregunta de dónde salen tantos derechos. No unos pocos, sino muchos, como, en serio, derecho a viajar.

¿Qué hay detrás de todos estos derechos? ¿Quién o quiénes los crean? ¿De dónde salen cosas como el derecho a al sexo gratificante y sin infecciones?

Comparto con usted lo que pude averiguar. En resumen, de muy diversas maneras expresado, el origen de esa creciente lista de derechos, se dice, es una serie de acuerdos entre expertos, personas y grupos.

Más en concreto, supe que los derechos humanos son una expresión de acuerdos que se logran como resultado posterior a conflictos entre grupos con opiniones e ideas diferentes.

No es broma. Eso leí. Se trata, al parecer, de solucionar problemas de opresión, de injusticias y de discriminación.

Esos problemas, se dice, son solucionados con la emisión de derechos que fomentan la justicia, la dignidad humana, la libertad. Y son emitidos después de esas luchas entre grupos con intereses diferentes.

No es lógico que se diga todo eso. Si los derechos son la creación de luchas y conflictos, entonces, me imagino, son el resultado del bando que gana la lucha.

Podría ser que el que gana esa lucha sea uno que quiera establecer el derecho a tener buenas calificaciones en la escuela. La lucha, pienso, no es un origen legítimo de un derecho, el que sea.

Es decir, colocar el origen de los derechos humanos en la lucha y el conflicto es muy incompleto. Puede ser que esa lucha sólo interese a unos pocos lo suficiente como para involucrarse. Puede ser que quien gane la lucha no tenga la razón y proponga un derecho absurdo, o uno imposible.

En fin, no es una explicación sólida del origen real de los derechos humanos, pero sí explica el porqué se han convertido en una lista que crece constantemente sin orden. Ya que cualquiera que haga su lucha por algún derecho puede lograr que se acepte, entonces todo es cuestión de grupos organizados que actúen en pro de sus ideas.

La cosa, por tanto, se convierte en derechos que son productos del activismo político, de la agenda ideológica que alguien tenga.

Con suficiente trabajo y constancia, podrá llegar al clímax absoluto de su ambición: que la ONU trate el tema y llegue a considerarlo un derecho. Si no se puede, hay otras organizaciones mundiales que pueden ayudar. Y con eso, lo que sea que se le ocurra, será convertido en derecho humano.

Por mi parte, estoy pensando desarrollar el derecho a escuchar a Mozart. Tendré que formar alguna ONG, hacer mi campaña de propaganda y quizá algún día la Organización Psico-Antropológica Internacional lo considere un derecho que pueda añadirse a la lista. Espero lograr esto como un derecho de décima generación.

No sé usted, pero los derechos humanos son algo bastante serio como para ser tratados con tanta insensatez.

Verlos como acuerdos de expertos que luchan y, por su victoria legitiman los derechos que proponen, me pone la carne de gallina. ¿Qué sucedería si acuerdan esos expertos que se tiene el derecho a la información objetiva? Quizá piensen que esto que escribo no lo es.

La verdad es que hay una sola fuente posible de derechos humanos, nuestra misma naturaleza, lo que somos. Y, por simplicidad muy deseable, esos derechos son muy pocos y abstractos. Consisten en libertades personales básicamente. Nada más.

Post Scriptum

En el fondo de este tema está un asunto relacionado con la fuente y el mecanismo que busca legitimar un derecho. Decir que algo es un derecho porque eso dicen expertos, la ONU, alguna asociación profesional o similares, es el argumento más débil que puede encontrarse.

No es suficiente para justificar un derecho real, el que sólo puede ser justificado y legitimado usando a la naturaleza humana: la congruencia entre el derecho y esa naturaleza es lo que legitima a los derechos. Más aún, no debe haber oposición entre esos derechos, es decir, un derecho no puede violar a otro.

Un derecho real, también, debe ser posible y realizable. Igualmente, todo derecho es personal e individual, lo que significa que no puede haber derechos colectivos que sean distintos a los de otros grupos.

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