Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Delirios y Persecuciones
Eduardo García Gaspar
25 enero 2012
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Las ideas de la persona fueron claras.

Habló de la visita de Benedicto XVI a México y, más que eso, habló de la influencia electoral de esa visita.

No resisto la tentación de ver esto más de cerca.

Dijo la persona que la visita papal influirá en los resultados electorales.

Influirá, me dijo, en favor del PAN, que es la derecha conservadora, que el Papa quiere apoyar en esas elecciones. Y que ninguna otra visita papal ha coincidido con épocas electorales presidenciales.

Total, me pareció, un delirio de persecución combinado con teorías de conspiraciones.

La no coincidencia con fechas electorales en visitas pasadas es lo normal. Las elecciones son cada seis años y la probabilidad de una visita que coincida es escasa pero posible.

De cada seis una se esperaría que cayera en esas fechas. Y ahora sucede. El razonamiento estadístico no funciona. Es demasiado débil, sólo responde a delirios de persecución.

Si la visita papal influye en las elecciones o no y hasta qué punto, haría pensar en otra cosa: prohibir toda visita extranjera de gobernantes en esas épocas, sean de donde sean. Más aún, prohibir el arribo de toda publicación extranjera, incluyendo medios electrónicos y libros, no sea que vayan a influir. Hacer esto sería lo lógico de acuerdo con esa mentalidad.

Querer no tener influencias en las elecciones es ridículo. En realidad eso es lo que intentan todos los partidos y candidatos, todos los medios, todos los amigos, todos.

Sin influencias en las decisiones propias se votaría en el vacío. ¿Influye el Papa? Creo que si lo hace será poco y la dirección de su influencia puede ser en dos sentidos, no en uno nada más. Creo que pensar en eso es lo de buscar tres pies en un gato.

La única manera de probar una influencia papal en las elecciones es confirmarla abiertamente. Por ejemplo, con un discurso en el que pida él el voto por un partido específico. No hay otra manera de probarla.

Si se quiere probar una influencia indirecta, entonces la cosa es imposible. Casi todo funciona en las elecciones con influencias indirectas. Leer a Adam Smith lo hace, igual que una noticia de Castro o Chávez.

Hay que recordar que en este país, unos calzoncillos de boxeador en una transmisión televisiva cerrada extranjera detuvieron unas elecciones. La sensibilidad llega a extremos imposibles.

¿No se quieren influencias en las elecciones? Habría que volver ciegos y sordos a los ciudadanos, habría que prohibirles hablar entre sí. Tendría que detenerse toda actividad, como las promociones de los fans de cada partido.

El tema, que ha sido tratado por especialistas académicos, bien vale una segunda opinión.

Piensan ellos, como la persona a la que hago referencia, como los trastornados por el delirio de persecución. No importa lo que suceda, ellos lo interpretan a su modo para comprobar sus prejuicios.

¿Viene el papa después de las elecciones? Será para influir en el presidente electo. ¿Viene a mediados del período presidencial? Será para reconvenirlo. No importa lo que suceda, siempre encuentran pruebas de un complot. ¿No viene? Será porque ha mandado mensajeros para no verse obvio.

Es una mentalidad muy reducida y generalmente sesgada, en mi experiencia. Si visitara el país Ortega de Nicaragua, eso no se vería de la misma manera.

En fin, lo notable de este caso es esa piel ultra sensible que en todo encuentra conspiraciones secretas y explicaciones barrocas que atraen a mentes poco preparadas. En la misma mentalidad que hace creer que en la Biblia hay mensajes codificados.

Las elecciones en un país son un proceso muy complejo cuya esencia es la persuasión mutua. Ella la realizan los partidos y sus candidatos en dosis enormes. Igualmente la realizan los ciudadanos, los medios, las columnas de opinión, los profesores, los sindicalistas.

No hay manera de aislarse de la persuasión electoral. La única manera sería un vacío informativo y educativo.

Lo mejor que puede pasar es dejarlos libres a todos, cosa que se prohibe por ley en México. Que digan lo que quieran, que hagan lo que deseen.

Si Benedicto hace un discurso pidiendo el voto por un partido, que lo haga, eso tendrá efectos de todo tipo (y sería extraordinariamente tonto si lo hace). Si quiere venir Chávez a promover el voto de otro partido, que lo haga. Eso es la democracia, que es libertad de expresión de todos.

Post Scriptum

Es una posibilidad muy real que alguien pueda interpretar lo anterior como una defensa de la visita papal, lo que le serviría para demostrar que esta columna es parte de la conspiración que busca influir en las elecciones mexicanas favoreciendo a la derecha. Contra esto, nada puede razonarse.

Mi intención es influir sí, pero no en las elecciones, sino en el correcto uso de la razón, del sentido común y de la libertad.

Existe una serie de columnas que tratan las elecciones mexicanas, en ContraPeso: Elecciones 2012.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras