Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Democracia Perfecta, Secular
Eduardo García Gaspar
9 abril 2012
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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No creo que sea una idea poco popular. Quizá lo opuesto.

Toda ella proviene de uno de los más grandes errores actuales, la exaltación de la democracia a un nivel que no merece.

Se piensa que la democracia todo resuelve, todo remedia, todo compone.

Una exageración notable.

La cosa no se detiene en eso. Se llega a decir que no habrá bien más grande que el que todos tengamos un estilo de vida democrático. Como si eso lo arreglara todo. No para allí la exaltación.

La buena democracia, la realmente buena, se nos dice, necesita de una visión secular, donde las personas usen a la razón para determinar sus ideas y sus valores sin necesidad de dogmas religiosos.

En resumen, la democracia necesita deshacerse de las religiones para realmente ser democracia. Curiosa forma de pensar que, al menos yo creía, admitía perfectamente la libertad religiosa y de creencia.

Es decir, no puede deshacerse de las religiones porque hacerlo sería quitar libertades. Contradicción poco notada, e inconveniente incluso para el ateo.

Lo que se cree es que en una democracia realmente verdadera lo único que es necesario es la razón humana. Ella es capaz de determinar todas las ideas, especialmente las morales y éticas, los valores que deben ser respetados por cada uno.

En una democracia, la razón de cada persona le dará sus valores y creencias, sin nada más que esa razón. Todo lo que las religiones hacen es ir contra la razón con sus dogmas.

Una mentalidad digna de ver más a fondo, comenzando por algo que hemos vivido: todos conocemos a algunos cuya razón no es precisamente notable y a quienes se les hace responsables de crear sus valores personales.

La inmensa mayoría de nosotros no tenemos esa capacidad sin acudir a otras fuentes (y no creo probable que lleguemos a leer masivamente a Aristóteles, ni a Cicerón, ni a Santo Tomás si es que éste último es permitido).

La realidad es que es soñador e iluso pensar que de la razón todos podemos crear nuestro propio sistema axiológico, es decir, de valores éticos y reglas morales.

Pero vamos a suponer que todos somos sin excepción grandes filósofos, capaces de crear grandes sistemas éticos. Entonces tendríamos un problema: seguramente habría personas que no estarían de acuerdo entre sí y, tendría que solucionarse la controversia de alguna manera.

Mi punto, que bien vale una segunda opinión, es que nuestra razón no es suficiente como para que se nos dé la responsabilidad de que solamente usando nuestros talentos lleguemos a crear nuestro sistema personal ético y poder así tener una real democracia.

Y sin embargo, eso es lo que se nos pide por parte de quienes suponen que una buena democracia sólo puede ser secular, sin religiones.

Me explico. No hay remedio, es una realidad inevitable: necesitamos fuentes externas a nosotros para tener ideas sobre lo bueno y lo malo, sobre lo deseable y lo indeseable.

Sí, podemos usar nuestra razón, pero es una misión imposible que usándola logremos desarrollar nuestro propio sistema personal ético. Necesitamos ideas de otros.

Ahora es cuando el asunto se pone interesante porque debemos pensar en esas fuentes de ideas morales y éticas. Podemos acudir a la Ética de Aristóteles, por ejemplo, que no está nada mal. O, para los inclinados a conductas más relajadas, resultaría aconsejable Epicuro. O si alguien los entiende, podrían ser Kant, Hegel o Habermas.

También podríamos ir al utilitarismo de Bentham. En fin, hay muchas opciones.

Lo que yo no encuentro lógico es que se me diga que está prohibido usar fuentes religiosas.

¿Por qué no usar también a Tomás de Aquino como fuente de ideas morales? Nada más porque es religioso, se me dice. Pero no importa, diría yo, sus ideas son realmente buenas y nos ayudarían a todos.

Lo que me sucede es que encuentro ideas que son relativamente populares, como la de que una buena democracia sólo puede ser secular, sin creencias religiosas. No es cierto.

Si le quito las ideas religiosas a la democracia le estaría quitando una fuente extraordinaria de creencias morales y éticas. Tendría que quitar a los Diez Mandamientos y esperar que algún sociólogo los cree de nuevo para ser aceptados.

En fin, otra de esas ideas basura que no tienen mérito alguno, que causan más problemas de los que resuelven.

Post Scriptum

Mi idea va mucho más a fondo: sin religiones las sociedades entran en una deriva sin rumbo que las lleva a su extinción a la larga. Las religiones, como el Cristianismo, dan un significado enorme a nuestras vidas, sin las que la existencia terrena no tiene gran sentido. Da, además, mandatos simples, razonables, comprensibles para todos sin excepción. Mandatos que dan buenos resultados, incluso en esta vida.

Tome usted, por ejemplo, a los Proverbios o el Eclesiastés, ¿cómo justificar desahacerse de cosas con tanto sentido práctico y común, accesible a cualquiera?

Quite usted eso, y la libertad pierde brújulas únicas, lo que llevaría a la pérdida misma de la libertad. Ella tiene sólo sentido si se tiene una dirección. De allí que el relativismo moral sea una arma de destrucción masiva de nuestra esencia humana.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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