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Destrucción y Poda Creativas
Selección de ContraPeso.info
9 julio 2012
Sección: ECONOMIA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea del Rev. Robert A. Sirico. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación.

La idea central del escrito es tratar la idea de Destrucción Creativa, sugiriendo ideas acerca de políticas que ayuden a la innovación, al crecimiento y a tener una economía humana.

Todas las idas y vueltas sobre el papel de Mitt Romney en Bain Capital —junto con la denuncia moral acerca de la destrucción creativa— recuerda una experiencia que tuve y que hace de este tema algo mucho más concreto y comprensible.

Hace varios años, cuando me detuve en la entrada de la casa donde vivía mi comunidad religiosa, me horroricé al ver que alguien había cortado la mayor parte de los arbustos verdes de acebo que rodeaban el frente y los lados de la casa.

Al entrar, vi el Padre James lavándose después de un trabajo agotador.

Le pregunté qué había pasado con los acebos.

“Los corté”, respondió.

“¿Usted hizo eso? ¿Por qué los mató?”

“Yo no los maté”, fue su respuesta. “Yo los podé. Si quieres que crezcan saludables el próximo año, es importante que no desvíen su energía en las ramas más largas. Si dejamos que las ramas crezcan, se pondría en peligro todo el arbusto y acabaríamos con nada”.

El Padre James nació y creció en el Medio Oeste de EEUU. Yo crecí en Brooklyn, y estaba fuera de mi cancha. Lo que él decía tenía sentido para mí, en un nivel técnico, pero toda mi intuición estaba en su contra. Se veía horrible.

A veces lo que parece estar golpeado y dañado está en buen estado y preparándose para crecer de nuevo. Este es el caso de lo que los economistas llaman destrucción creativa —el fenómeno por el cual viejas habilidades, empresas, e industrias enteras se ven a veces eclipsadas mientras nuevos métodos y empresas toman su lugar.

La destrucción creativa se ve en los despidos, la reducción de personal, la obsolescencia de las empresas, y, a veces, en el daño grave de las comunidades que dependen de ellos. Se ve horrible, sobre todo, cuando se ve a través de las vidas de las personas que sufren tal trastorno económico, puede ser desgarrador.

Pero piense en la alternativa. ¿Qué habría sucedido si los fundadores de EEUU hubieran construido una sociedad donde no se permitiera nunca a ninguna industria desaparecer, porque eso habría significado que gran cantidad de personas inocentes perdieran sus puestos de trabajo?

Quiero decir, ¿alguna vez ha usted conocido a un encargado de patio con librea o un mozo de cuadra? ¿Qué tal un herrero o herrador de caballos? ¿Tiene entre sus conocidos a fabricantes de sillas de montar, bridas, carretas, entrenadores equinos, o fuetes?

Todas estas formas de empleo que antes bullían se han extinguido u ocupan nichos pequeños en la economía actual. Su destino fue sellado el 1 de octubre de 1908, cuando Henry Ford introdujo el Modelo T —la culminación de un largo período de experimentación y avance en la tecnología del automóvil que involucró a muchos inventores en muchos países.

Muchos de estos inventores estaban ligados a lo que había sido hasta ese momento el principal medio de transporte por tierra en distancias cortas (y más largas, hasta la introducción del ferrocarril) —es decir, el caballo.

Esta realidad no nos exime de nuestra preocupación y la obligación, incluso social, por las personas atrapadas en medio del progreso económico, pero ante cualquier esfuerzo que pueda diseñarse para garantizar su bienestar y tener una transición segura a un nuevo medio de vida, la única decisión que no podemos hacer es detener el progreso.

Hacerlo significaría amenazar el bienestar de las personas que siguen trabajando en las industrias nuevas y en crecimiento.

¿Qué políticas son las más adecuadas para fomentar la innovación y el crecimiento, al mismo tiempo que fomentar una economía humana?

• Asistencia amplia y eficaz, local, estatal y nacional, a los desplazados por la destrucción creativa, con el objetivo de su readaptación profesional y educación, con el gobierno como un recurso de última instancia.

• Impuestos bajos a las empresas, para promover la inversión en nuevas tecnologías, la expansión de las empresas existentes y la contratación de nuevos trabajadores.

• Un clima regulador que combine la protección razonable del aire, el agua y la tierra con cantidad de espacio para el crecimiento económico.

• Rechazo al capitalismo de amigos (crony capitalism) y a los rescates, que sólo ayudan a las tecnologías obsoletas y a las empresas no competitivas.

• Leyes de derecho al trabajo que aseguren la capacidad de los empleados a decidir por sí mismos si deben o no unirse, o apoyar económicamente o no a un sindicato.

Tenemos que pensar qué pasaría si no nos molestamos en podar los arbustos de acebo y dejar que se pierda su energía.

Por supuesto, la personas no son ramas que se desechan, pero hay formas mejores y peores para respetar a los trabajadores. Los intentos que paralizan los motores del progreso económico se convertirán sólo en desempleo masivo, una economía estancada y desperdicio.

Nota del Editor

La Destrucción Creativa es una de las nociones más fascinantes de la Economía y parte de una premisa escasamente reconocida, la economía es dinámica y el cambio es su estado natural.

La expresión “crony capitalism” describe a un sistema económico en el que existen lazos estrechos entre grandes empresas y el gobierno, de manera que ellas obtienen tratamientos preferenciales. Es una forma de intervencionismo económico que protege el status quo de las empresas con contactos en el gobierno. Suele llamársele también clientelismo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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