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Detrás de La Guerra Cultural
Selección de ContraPeso.info
23 abril 2012
Sección: POLITICA, Sección: Asuntos, Sección: Una Segunda Opinión
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ContraPeso.info presenta una idea de Anthony B. Bradley. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación.

El título completo de la columna es Human Nature: The Question behind the Culture Wars (Naturaleza Humana: el asunto detrás de las guerras culturales).

Las guerras culturales pueden producir una retórica desagradable. El discurso político se convierte rápidamente en una carga emocional y causante de divisiones.

Estamos tentados a ver a aquellos con quienes no estamos de acuerdo no sólo como irracionales, sino como malvados.

La cultura de la satanización de nuestros adversarios políticos es lo que el psicólogo moral, Dr. Jonathan Haidt, busca desmantelar con su nuevo libro, The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion (El pensamiento justo: ¿Por qué personas buenas están divididas por la política y la religión?).

Haidt, quien es profesor de psicología en la Universidad de Virginia, cree que se sataniza a los opositores porque no se toma en cuenta que todos valoran la justicia. Mas aún, justificamos nuestras posiciones desde fundamentos morales antitéticos.

En un sentido, Haidt no está diciendo nada que los líderes religiosos y los economistas no hayan estado diciendo por siglos, es decir, que en la raíz de nuestra comprensión de la política está en las creencias fundamentales sobre la naturaleza humana y las definiciones de la moral.

En las últimas décadas, los estadounidenses han recurrido cada vez más a los psicólogos como expertos en la moral y la acción humana.

Son ignorados textos religiosos y económicos, como Centesimus Annus del Papa Juan Pablo II, el Problema de la Pobreza de Abraham Kuyper, e incluso Conflicto de Visiones de Thomas Sowell, todos los cuales explican los conflictos políticos como extensiones de puntos de vista antitéticos de la naturaleza humana y la moralidad.

Sin embargo, ahora que un psicólogo trata estos temas. los estadounidenses están dispuestos a escuchar.

El equipo de investigación de Haidt identificó seis bases morales para analizar y explicar así las diferencias entre los progresistas (liberales modernos) y los conservadores:

  • la compasión (care)
  • la libertad
  • la justicia
  • la lealtad
  • la autoridad
  • la santidad

Después de varios años de investigación, el equipo de Haidt descubrió que los progresistas obtuvieron altos resultados en sus compromisos con la compasión, la libertad, la equidad; y baja en sus compromisos con la lealtad, la autoridad y la santidad. Mientras, los conservadores se preocupan por igual de los seis.

El resultado es que los progresistas y los conservadores no se entienden entre sí. No se comprenden entre ellos porque no es en temas como el bienestar, la atención médica universal y similares donde se encuentran los desacuerdos reales.

Las partes no entiende la definición de la justicia del otro.

Para los conservadores, por ejemplo, la equidad es un valor en términos de si las personas libres son capaces de aprovechar las mismas oportunidades puestas a su disposición en la sociedad.

Los progresistas tienden a definir la equidad en términos de igualdad de resultado material o igualdad de proporción.

Los conservadores, por tanto, están más preocupados acerca de si todos los ciudadanos son libres de ejercer sus dones y talentos, bajo la ley, para satisfacer sus propias necesidades mediante la participación en los mercados libres.

Los progresistas, por el contrario, entienden a la justicia, en cuanto a si las personas tienen ingresos similares, si ellas poseen los mismos lujos de la vida. Imaginan un mundo donde la fuerza de la intervención del gobierno elimina las disparidades.

En una reciente entrevista con Bill Moyer, Haidt, un autoproclamado “centrista”, confiesa que,

“Cuando comencé este trabajo, yo era muy liberal. Y con el tiempo, al hacer la investigación para mi libro y la lectura de gran cantidad de textos conservadores, he llegado a creer que los intelectuales conservadores en realidad están más en contacto con la naturaleza humana. Ellos tienen una visión más precisa de la naturaleza humana. Necesitamos estructura. Necesitamos familias. Necesitamos grupos. Está bien tener membresías y rivalidades”.

La competencia crea las condiciones para el crecimiento económico, Haidt dice, porque “la cooperación y la competencia son las dos caras de una misma moneda. Y hemos llegado a este punto, porque debemos cooperar para competir “.

En otras palabras, la competencia tiene implicaciones morales.

En el libro, Haidt llega a la conclusión de que los conservadores tienen una ventaja en conexión con los valores estadounidenses debido a que la moral conservadora se apoya en todos los seis fundamentos morales.

Ellos están más dispuestos a aceptar la realidad de las renuncias y el sacrificio a fin de lograr “muchos otros objetivos morales”.

La Psicología Moral, dice Haidt, también explica por qué el Partido Demócrata ha tenido problemas para conectarse con el pueblo estadounidense desde la década de 1980 ya que los Demócratas no tienen ningún argumento moral convincente de sus ideas.

La moralidad torcida de los progresistas en el Partido Demócrata es algo que Haidt espera que la psicología moral pueda abordar.

Si la investigación de la psicología moral de Haidt es correcta, los progresistas se verán obligados a rechazar arraigadas presuposiciones sobre la naturaleza humana.

Tal vez la psicología moral puede ayudar a llamar a una tregua a las desagradables guerras culturales, para que podamos detenernos y hablar sobre lo que significa el ser humano —un debate llevado a cabo con la esperanza de que los conservadores y los progresistas puedan volver a compartir los fundamentos morales que dan forma a las libertades de Estados Unidos y la prosperidad.

Nota del Editor

Hay una dificultad siempre presente en las etiquetas políticas. En los EEUU el término liberal se asocia a lo que en otras partes sería llamado socialista o progresista, mientras que en muchas otras partes la misma palabra, liberal, se asocia con exactamente lo opuesto, con los partidarios de la economía libre.

El autor trata, me parece, como dos grupos opuestos a, por un lado, los que llama conservadores y en donde agrupa a los partidarios de la economía libre. Por el otro, a los progresistas dentro de los que incluye también a los partidarios del intervencionismo y el estado de bienestar.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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