Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Ecos, Una Casa
Leonardo Girondella Mora
6 febrero 2012
Sección: ECOLOGIA, ECONOMIA, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Las palabras griegas que dan origen al término Economía —según la costumbre aceptada son: οἰκονομία, es decir, oikonomia, lo que se entiende como el manejo o la administración de una casa.

Del griego, οἶκος es decir, oikos que significa casa —y νόμος es decir, nomos, que significa ley, principio, costumbre.

En conjunto, Economía es, en su sentido etimológico, el estudio de la administración y manejo de la casa, del sitio en el que se vive.

El mismo origen tiene el término Ecología —también del griego οἶκος, es decir, casa y de λογία, es decir, estudio, ciencia.

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El común denominador claro entre Economía y Ecología es el del sitio en el que se vive —y las dos también se refieren al estudio de ese lugar, a su manejo.

Expresado de otra manera, ambas ciencias tratan el interés en el estudio y el manejo del lugar en el que se vive, desde la perspectiva de una ciencia social y de la ciencia biológica.

Con el antecedente anterior quiero ahora proponer una idea sencilla: tanto en la Economía como en la Ecología existe la inquietud de conocer la “casa”, el lugar en el que se vive y ese conocimiento tiene una intención, la de saber cómo funciona ese lugar para hacer mejor la vida de las personas.

En tiempos recientes se han usado palabras como “sustentable” y “sostenible” para expresar esa misma idea —la de conocer el lugar en el que se vive con la idea de hacerlo propicio a la mejora de la vida de quienes lo habitan, y mantenerlo vivible en el plazo largo.

La Ecología es la que acarrea la mayor connotación de sustentabilidad con sus nociones acerca del cuidado y conservación del medio ambiente —pero también, la Economía tiene esa misma intención de conservación en buen estado del lugar en el que se vive.

Eso es precisamente lo que quiero exponer, la idea de que la Economía persigue también la meta de mantener vivible el lugar en el que se vive —y que la Ecología no tiene el monopolio de esa meta. La Economía estudia la buena administración de una casa, del sitio en el que se vive, y por necesidad persigue hacerlo sostenible en el largo plazo.

Otra manera de expresar esta idea es afirmar que la Ecología debe tener algo de Economía y que la Economía algo de Ecología —porque ambas tienen esa misma preocupación de cuidar el medio ambiente en el que se vive.

Lejos de ser competidoras, ambas ciencias son complementarias.

Y, si lo son, eso tiene efectos no siempre vistos. Por ejemplo, la Ecología se vería enriquecida con alternativas de acción no necesariamente limitadas a la práctica acostumbrada de impedir trabajar en zonas ambientales que merecen cuidarse —revelando así opciones que lograrían la posibilidad dual de cuidar el medio ambiente sin negar la posibilidad de actividad económica.

Por su parte, la Economía se vería enriquecida con las consideraciones ecológicas —sobre todo con esa idea ya conocida de externalidades en el medio ambiente.

Al final de cuentas, lo que propongo persigue reducir el usual enfrentamiento entre quienes tienen preocupaciones ambientales y quienes las tienen económicas —como en el caso del uso del DDT para prevención de malaria. Entre esos grupos, dejaría de existir tanta rivalidad al comprenderse la unidad de metas que ambos tienen.

En el caso de las políticas económicas de gobierno, la preocupación por cuidar la sustentabilidad del lugar en el que se vive, haría a los gobernantes más prudentes y cuidadosos en el uso de recursos —para darles un uso productivo y evitar desperdicios.

Podría, por ejemplo, llegar a entenderse que los subsidios distorsionan el uso de recursos escasos, una preocupación que une a los economistas y también a los ecologistas.

Más en específico, el caso del agua muestra la unidad de metas entre los dos. Es obvio que el ecologista con mucha razón critica el desperdicio de ese recurso con amplias consideraciones de sustentabilidad futura —y el economista posee la misma mentalidad, con la ventaja de poder ayudar al ecologista proveyendo un marco que explica ese desperdicio y sugiere medidas para evitarlo.

En la vida acostumbrada es frecuente encontrar conflictos entre ecologistas y economistas —con lo anterior, me propongo sugerir que ambos tienen mucho que ganar colaborando entre sí al reconocer que comparten la meta de prosperidad del lugar en el que se vive.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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