Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Riesgo del Salvador
Eduardo García Gaspar
12 junio 2012
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Debe ser una mentalidad especial, una forma peculiar de pensar.

Me refiero a eso que existe en la mente de una persona que le mueve a escalar posiciones de gobierno.

El tema puede explorarse y bien merece una segunda opinión.

El saber qué tiene en su mente el gobernante.

Comienzo por eliminar tipos de personas que no quieren ser parte de un gobierno. Esos a quienes no interesan los asuntos públicos, me imagino, se eliminan a sí mismos.

También, esos que tienen dedicación por sus propios intereses personales. Deben ser dos grupos grandes.

Igualmente se descartan muchos que no creen tener la preparación y, sobre todo, esos a quienes los asuntos políticos causan asco.

Estos últimos, se ha dicho, son personas con preparación y conocimiento, hábiles y preparadas, que por vocación propia se apartan de la política considerándola una ocupación envilecida y sucia.

Por eliminación, en esta especulación, nos quedan personas que tienen un interés marcado en ser parte de un gobierno.

¿Qué interés puede moverlos a tener ese deseo?

Puede especularse que deben tener ciertas motivaciones centrales, algunas nobles, otras bajas. Veamos esto.

Primero, lo más obvio, una motivación altruista, el tener la inquietud de hacer el bien desde el gobierno. Es una actitud no muy diferente a la del misionero.

Incluso también similar a la del activista social que tiene una agenda política acerca de algún tema. Es un tipo que piensa desinteresadamente creyendo que puede hacer un bien a todos.

Segundo, una motivación más oscura y temible, la del que desea aprovechar su posición de poder en beneficio propio. Un beneficio propio muy claro es el dinero, que convierte a este tipo de persona en un vil ladrón que aprovecha los enormes recursos de los gobiernos para apropiarse de parte de ellos.

Lejos de querer hacer el bien, este tipo de gobernante quiere lograr su beneficio personal. Este tipo de motivación para ocupar posiciones de gobierno, y robar, debe ser ocultada, mantenida en secreto.

Y lo es, este tipo de gobernante siempre hablará de su vocación de servicio a la comunidad, de atención a los necesitados. Querrá aparecer como un ángel cuando es un demonio.

Tercero, una motivación académica, sembrada en las aulas universitarias, y poco apuntada. Se trata de los casos de personas que en sus estudios aprenden a creer que la sociedad es un cúmulo de personas que pueden ser manejadas desde arriba por una autoridad central sabia y conocedora.

La mentalidad macroeconómica es un caso de eso. Otro es el de la Sociología. Por supuesto, están las escuelas económicas socialistas, que enseñan a que la mejor sociedad es aquella que es mejor manipulada desde arriba.

Esta mentalidad académica siembra en la mente del alumno la inquietud de colocarse en la única institución que tiene el poder para manejar a la sociedad entera.

Será sólo siendo gobernante que él podrá realizar eso que aprendió en las clases de la universidad. Sus maestros le enseñaron a pensar en el poder como la única manera de tener una sociedad justa.

Cuarto, otro tipo de motivación, la más clara de todas: el deseo de poder. Es el adicto a la droga del poder.

Quinto, otro tipo de motivación, la más peligrosa. Es la del iluminado, la del que piensa ser la encarnación de las esperanzas de todos.

Para esta persona la nación morirá si él no gobierna. Sólo él tiene el conocimiento y la sabiduría que se necesita.

Peor aún, nadie es capaz de comprender realmente lo que está dentro de su mente. Necesita que lo dejen libre, sin hacer preguntas, sin dudar de la sabiduría que posee. Su poder no debe tener límites.

Mi punto queda claro. Los gobiernos tienen una fuerte tendencia a atraer a personas que tienen motivaciones riesgosas para el bienestar del país.

Todos conocemos el caso de corrupción, una buena razón para atraer a los deshonestos que actúan más libremente dentro de un gobierno. También, sabemos de la fatal tracción que ejerce el poder para quien es su adicto.

Pero el caso más peligroso es el del iluminado que piensa tener conocimientos únicos, la receta secreta de la mejor vida para todos. Este es el gran riesgo que presenta la democracia, el engaño del visionario que aparece siempre disfrazado bajo la apariencia del salvador que sólo quiere servir a los demás.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “El Riesgo del Salvador”
  1. Corina Dijo:

    No retrata muy bien a Lopez y Obrador y a Obama? en el mas peligroso, el iluminado, todavia en Estados Unidos, Obama sigue ostentando el titulo de Salvador, y no se diga en Mexico con Lopez Obrador, y ahora con el movimiento estudiantil, que por cierto el hijo mayor del ilumunidado Lopiez Obrador esta en este movimiento sera casualidad? o todo estuvo orquestado para que asi sucediera , para que el iluminado de Lopez Obrador subiera en las encuestas y sobre todo en el animo de los votantes como esta sucediendo.

  2. Jovanni Dijo:

    Yo creo que retrata muy bien no solo a Obama y Lopez, retrata muy bien a todos los politicos actuales; o es diferente Peña, Calderon, Sarkozy, Blair, Hank, Bush ?….





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