Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿Es un Panel de Control?
Eduardo García Gaspar
4 diciembre 2012
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Quizá sea un error de enfoque. Uno de plantear la pregunta equivocada.

De ignorar el gran tema y poner atención en el menor.

Al menos esa es mi impresión cuando, por ejemplo, se considera la gran relevancia de quién es el responsable de la cartera de economía en el nuevo gobierno mexicano.

No digo que no importe, al contrario.

Lo que sí digo es que comprender ese puesto como uno desde el que es posible manejar la economía, es un error.

No hay ser humano, ni equipo de ellos, que puedan hacerlo. Es demasiado complejo y no existe la información que ello requeriría. La creencia de que sí es posible nace de una confusión.

Quienes piensan que un equipo de burócratas, expertos y sabios, puede manejar a la economía de manera que ella produzca prosperidad y bienestar, parten de una cierta idea muy particular.

Ven a la economía como una especie de juego con controles, como un panel de perillas e interruptores, como una aplicación de computadora. Mueve aquí, mueve allá, quita por allá, añade más acá y… ¡bingo! Todo quedará mejor que antes.

El responsable de la cartera de economía, de cualquier país, es visto como el gran jefe que, iluminado por las instrucciones de su jefe, supervisa a un equipo de personas que mueven controles, perillas y conexiones para producir riqueza, o combatir la pobreza, o igualar ingresos, o lo que sea.

Esto es lo que pienso es erróneo. Equivocado de cabo a rabo.

Del otro lado, están los que piensan que la economía es ese proceso de acciones humanas relacionado con intercambios de bienes. Es el resultado de conductas humanas, actos por millones cada segundo, que son decididos por evaluaciones personales sobre el valor de los bienes.

Tan grande y complejo, que es imposible tener información suficiente como para manejarlo desde un panel central de control.

La diferencia de enfoques es gigantesca.

• Unos ven a la economía como algo que puede controlarse desde las oficinas de expertos que manipulan variables, como tasas de interés, subsidios, impuestos, reglas de importación o exportación, gasto gubernamental y demás.

• Los otros dicen que no puede controlarse, que es un proceso espontáneo, uno en el que nadie tiene ni poder ni conocimiento suficiente como para hacerlo.

En última instancia, la diferencia entre esas dos concepciones viene de maneras de plantear preguntas.

Quien piensa estar frente a un panel de control, con multitud de perillas, cables e interruptores, de inmediato piensa en qué es lo que debe hacer. Qué perilla mover, que interruptor activar, qué cable conectar. Es una mentalidad útil, que se necesita. Pero que ignora un paso anterior.

Ese paso anterior es la pregunta que se hace quien no ve a la economía como un panel de control. ¿De qué se trata, de controlar conductas humanas? Entonces hay que preguntarse, primero, qué es el ser humano. La pregunta es más básica y profunda. Va a la raíz del asunto.

Si el ser humano es como un carro de juguete con control remoto, entonces el panel tiene sentido. Igual que lo tendría si los humanos fuésemos como un sistema operativo de computadora, o una app que puede comprarse en la tienda de Apple.

Como no creo que seamos tan simples en lo individual y en lo colectivo, la mejor opción es no pensar en que el responsable de la cartera de economía del país puede manejarnos a su antojo.

En términos más científicos, esto es una cuestión antropológica, una de entendimiento de quiénes somos, qué hacemos, para qué lo hacemos, qué queremos y cosas por el estilo.

Y, pienso yo, ningún otro humano puede realmente conocerme tan bien como para tomar decisiones por mí, y yo tampoco puedo hacerlo por otros. No los conozco lo suficiente para sustituir sus acciones con las mías creyendo que eso es lo mejor para ellos.

En términos religiosos, es un asunto teológico. Uno que hace las preguntas aún más profundas sobre el por qué de nuestra vida. Uno que nos coloca en libertad para encontrar la verdad y eso, mucho me temo, no puede lograrse frente al panel de control que mueve variables macroeconómicas.

Comprender esas dos distintas mentalidades ayuda a conocer más las razones de muchas discusiones de política. Esas en las que se encuentran opiniones distintas.

Es el choque, al final de cuentas, entre Mises y Marx. Entre Hayek y Keynes.

Post Scriptum

El tema puede verse de manera esquemática aprovechando la imagen del panel de control.

• Para unos es posible la existencia de un panel central, instalado en las oficinas de la burocracia. Desde ese panel, moviendo sus controles, es posible arreglar a la economía y solucionar sus problemas.

• Para otros, si es que se usa la idea del panel de control, existen tantos paneles como personas y cada una lo maneja de acuerdo con sus criterios, objetivos y circunstancias. A veces se conectan con los paneles de otros, a veces se desconectan.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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