Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Exactamente lo Opuesto
Eduardo García Gaspar
27 febrero 2012
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en:


La idea es atrevida. Realmente arrojada. Replantea muchas cosas tomadas como dadas.

Lo que sostiene es un giro de 180 grados a ideas tomadas sin gran consideración.

Tiene que ver con los papeles de hombres y mujeres en sus familias. Vayamos paso por paso.

Es idea de nuestros tiempos pensar que el papel masculino de ser el proveedor de la familia es el principal y más importante. Ir al trabajo, traer dinero, ser el sostén del hogar. Todo eso se piensa, es superior.

Tan superior y elevado que supone un adelanto el que los papeles femeninos, de llevar la casa y atender a los hijos, son en comparación ínfimos y degradantes.

Pensar de esa manera lleva a la conclusión lógica: la mujer debe hacer de lado su papel familiar para incorporarse al mundo masculino del trabajo y los negocios. De esta manera se independiza y realiza.

El hogar, se cree, es humillante. Cada comida preparada, cada cambio de pañal, es insultante, como si fuese una criada al servicio del resto.

La idea que escuché invierte todo. Es un giro fascinante.

Comienza por sostener que la vida del trabajo y los negocios no es superior en nada a la vida de la casa. Quizá sea inferior, con menores consecuencias. No es el trabajo fuera de casa el mundo idealizado que se cree.

Es sólo un modo de ganarse la vida y con ello servir a la familia. Y, más aún, quien más directamente sirve a la familia es el papel tradicional femenino. Un papel que en realidad es elevado, digno y noble.

¿Por qué? Las razones abundan. La familia es el centro de la vida personal. Llevar la casa es una responsabilidad superior a la de salir a trabajar.

La casa, el hogar, la familia, son entidades complejas, difíciles, intensas, de tiempo completo. Necesitan talentos administrativos, psicológicos, técnicos, hasta principios de Química y Física, incluso Medicina.

En otras palabras, hay más arte, habilidad y conocimientos en llevar una familia que en salir a trabajar, incluso siendo el presidente de una empresa.

La imagen del que trabaja, se afirma, es exagerada y llena de leyendas y mitos. No tiene la importancia que se piensa, sobre todo comparada con la labor central del hogar, la educación de los hijos. No hay arte mayor, ni habilidad superior que ésta.

Un ejemplo. He escuchado demasiadas veces a padres y madres que aspiran, dicen, a ser amigos de sus hijos. Equivocación crasa. Los padres deben ser padres, no amigos. Amigos sus hijos tendrán. Padres sólo un par que deben asumir el papel que tienen.

Y ese papel es educar, más con ejemplo que con palabra. Un papel que cae en los dos, pero que es vital en la madre. Ella más que nadie es la que educa.

Le dije, era una idea que invierte los planos. El papel tradicional femenino no es ínfimo como se piensa. Al contrario, es el más importante que se tiene en la familia.

Sí, los dos son importantes, pero el papel de la esposa es vital. Exactamente opuesto a lo que suele creerse. Y esto es importante por las consecuencias que tiene, que es lo que creo que bien vale una segunda opinión.

Si alguien piensa que la responsabilidad de atender la casa y educar a los hijos es ínfimo y degradante, llegará a una conclusión inevitable. Se hará lo posible por abandonar esa responsabilidad y moverá a la mujer a entrar al trabajo y los negocios.

Se crea por tanto, un problema, la desatención al llevar la casa y educar hijos.

Si cambia el modo de pensar que desprecia al papel femenino, las responsabilidades de casa e hijos serán admiradas y se pensará en cultivarlas. Quien las realiza será digno de admiración.

Despreciarlas sería un error. Sufriría la educación de los hijos, sufriría la casa entera, toda al familia. Hijos con educación mala serán padres malos muy probablemente.

La idea que expongo y que es opuesta a las modas actuales tiene su fundamento.

Nada hay que pruebe que el papel y las responsabilidades de quien lleva la casa y atiende a los hijos es algo de baja categoría e ínfima calidad. Al contrario.

Todo es un problema de percepción equivocada. Una buena esposa y madre, no sale en los periódicos, pero es alguien superior a los que sí aparecen en ellos.

No es un asunto de escasa importancia por las consecuencias que tiene. La casa, los hijos, son centrales en la familia y sin familia, no tendremos sino muchas personas con conductas indeseables. No es un asunto complicado, es una cosa de mero sentido común.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.




esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras

AVISO VACACIONES

Del 22 de diciembre al 2 de enero, suspenderemos la publicación de columnas y el envío del boletín a suscriptores.