Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Gobernantes Vikingos
Eduardo García Gaspar
12 diciembre 2012
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es una de las realidades más desconocidas. Muchos dan la apariencia de negarla.

Especialmente los gobernantes.

Es ella imposible de negar: los recursos son escasos, son finitos, tienen límites. Es parte de la realidad de nuestro mundo.

No podemos negarlo. Tenemos que vivir bajo condiciones de escasez de recursos.

Tener que apuntar esto resulta un tanto penoso. En un mundo más o menos razonable, no haría falta recordar lo que todos saben.

Pero en un mundo de demasiada televisión y escasa razón, recordar lo obvio es casi un deber. Recordárselo especialmente a los gobernantes, los que parecen ignorar en sus decisiones que los recursos son escasos.

Usted los ha visto en acción a los gobernantes, pensando que todo abunda, que nada escasea. Como ahora en México, con el pacto de acuerdos entre partidos, que sufre de ese pequeño olvido de que los recursos son escasos.

Los déficits fiscales, las deudas públicas, son ejemplos de esa mentalidad que cree que la escasez es una invención de los economistas. Las crisis económicas de finanzas públicas, como en Europa, son al final de cuentas el regreso a la realidad, el colapso del mundo virtual del gobernante en el que nada escasea.

Que los recursos sean escasos tiene consecuencias. Significa que existe un conflicto potencial sobre la propiedad de esos recursos limitados: quién los usará, cuándo, dónde, cómo. No es un problema simple. Incluso se ha dicho que la Economía es la ciencia que estudia el uso de recursos limitados.

Seamos organizados. Veamos dos diferentes maneras de aprovechar y usar recursos escasos.

Uno de los posibles sistemas es el que muestran las invasiones de los vikingos en Europa: llegan, atacan y se llevan recursos. En menor escala es lo mismo que hace un ladrón cuando con una pistola amenaza al conductor y su lleva su automóvil.

Este sistema de administrar los recursos escasos, al estilo vikingo, es al final de cuentas un traslado de los bienes de una o más personas, a otra u otras, por la vía de la fuerza. La pistola del ladrón, o las espadas de los vikingos sirven de medio de persuasión para convencer al que tiene el recurso de dárselo al otro.

Es como el reparto de una cantidad fija de bienes limitados, la que pasa de unas manos a otras.

Hay otro sistema, uno que no usa la violencia del método vikingo. Lo conocemos como propiedad personal. Las personas son dueñas de los recursos y tienen dominio sobre ellos para comprarlos, venderlos, donarlos, acrecentarlos… lo que ellas decidan.

Es la solución pacífica y, por eso mejor. La confianza razonable en que no llegará un vikingo a saquear tiene un efecto positivo en las personas. Las mueve a trabajar y acrecentar sus bienes. Si el vikingo quiere algo, que pague por eso.

Nadie en su sano juicio recoge hoy una cosecha de trigo si sabe que mañana será despojado de los costales. No hace falta gran inteligencia para comprender esto. La propiedad privada es el mejor sistema para aprovechar recursos escasos.

El sistema de apropiación vikinga, en realidad, impide aprovecharlos por la falta de ese incentivo a trabajarlos. Lo dije antes. Esto es tan obvio que da cierta vergüenza el tener que anotarlo de nuevo, en medio de los festines del Pacto Por México.

Una vez anotado lo obvio, vamos a algo que no lo es tanto. Volvamos al gobernante que ignora que los recursos son escasos.

Ya que su pasión y vicio es gastar, se ve en la necesidad de tomarlos de donde sabe que existen. Esto es lo que lo mueve a comportarse como el invasor vikingo: va a donde están los propietarios de los recursos y los toma. Esto tiene un nombre. Lo conocemos como impuestos.

El problema, por tanto, está en la mente del gobernante. Ya que no sabe que la escasez es real y existe, una y otra vez va como quienes poseen los recursos y toma de ellos cantidades crecientes, sean directamente o por medio de préstamos.

Peor aún que el ladrón, el gobernante cree que el dinero en sí mismo puede ser aumentado para darle poder de gastar más.

Tenemos, entonces, una situación fascinante y que es el fondo de las crisis económicas. Por ignorar la realidad de un mundo con recursos escasos, el gobernante actúa bajo la hipótesis falsa de recursos ilimitados.

Lo hace mientras puede, tomando recursos de quien los tiene hasta que llega un punto fatal e inevitable. Ya no hay más recursos para tomar. La crisis que sigue es el retorno a la realidad.

El remedio: pedirle al gobernante que se comporte como una ama de casa, la que sí sabe que los recursos son escasos. Más sabia es ella que él.

Post Scriptum

Hablando del Pacto Por México, El Universal reportó que,

“El secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, advirtió que la rectoría de la educación en el país está a cargo únicamente del Estado, no de los grupos” (11 diciembre 2012).

Eso como parte del Pacto Por México, que es una lista de acciones que aumentan el poder estatal y necesita recursos en gran cantidad. La declaración es propia de un país en el que el gobierno domina la vida. Fascinante que muy pocos pongan atención en la naturaleza totalitaria de esas palabras, muy poco apropiadas para un sistema democrático.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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