Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Igual Medicina, Igual Resultado
Eduardo García Gaspar
13 diciembre 2012
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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Fue hace ya mucho tiempo. Justo en Navidad.

Era una cena de muchos cientos de invitados. En ella habló el que era cabeza muy influyente de una empresa muy influyente.

Dijo algo que aún recuerdo, que lo que México debía tener era el “socialismo humano”.

Otros han dicho cosas similares.

Por ejemplo, hace unos días leí sobre la necesidad de tener “un buen socialismo” y de lo benéfico que sería tener una “izquierda unida”.

Yo no sé usted, pero mi reacción ha llegado a la sonrisa que identifica una de esas ideas repetidas sin mucho pensarlo. Y si llega a pensarse, la cosa es trágica.

Primero y ante todo, porque lo que ha tenido México por décadas en eso mismo que piden, socialismo. ¿Izquierda unida? Eso es también lo que ahora se tiene en estas latitudes.

El Pacto Por México es, en su esencia misma, una plataforma socialista que reclama más poder para el gobierno. El socialismo no es algo que se quiera tener, es algo que ya tenemos. Y lo hemos tenido por muchos años en México.

Segundo, todo eso de socialismo “humano”. Pero si es precisamente lo que no puede ser el socialismo.

Su idea del ser humano es equivocada de cabo a rabo. El socialismo desdeña la libertad y el ser humano es libre. El socialismo desprecia el poder para razonar, y el ser humano es racional. El socialismo se enfoca a lo material y el ser humano es más que material.

No hay manera de tener un socialismo humano. Sería como tener una curvatura recta. Y, sin embargo, la idea sobrevive. No importa que sea ilógica, ella se mantiene en demasiadas mentes.

Las razones de este curioso fenómeno son varias. Por ejemplo, se entiende que los gobernantes la mantengan porque es gracias a ella que pueden acumular más poder. Se comprende que la sostengan quienes gracias a ella pueden vivir, como empresarios y sindicatos que gozan de rentas estatales.

La mantienen no por lógica, ni porque es buena, sino por conveniencia egoísta. Sin socialismo perderían poder y fortuna.

Pero queda una pregunta, la de cómo es posible que aún gente que no tiene esos beneficios crea que en verdad necesitamos ese socialismo “bueno y humano”. Hay algunas respuestas.

La más conocida es la apropiación del altruismo. El socialismo se ha adueñado de la idea de que es la ideología que busca el bien de todos. Curiosa adjudicación de una manera de pensar que se basa en quitar a todos libertad e iniciativa, pero eso es lo que ha sucedido.

Sin justificación real, el liberalismo es evaluado como egoísta y el capitalismo como salvaje. Mientras tanto, el socialismo pasa por ser humanista y caritativo.

Mucho me temo que no pueda serlo una forma de pensar que se equivoca en su antropología, en sus tesis económicas y en sus opiniones culturales. Pero en fin, esa es la realidad.

No sólo eso, también hay otra cosa, la de ansiar al socialismo “moderno”. Otra idea curiosa que interpreta a la izquierda moderna como positiva, cuando en realidad todo lo que ha hecho es volverse liberal o capitalista.

No creo que se abandone rápidamente la idea de querer tener un socialismo “bueno y humano”. Por ilógica y errónea que sea la idea, ella es algo que se desvanecerá en el tiempo, poco a poco.

Con un peligro central, no morirá por completo. Resurgirá de vez en vez, debido a la simplicidad que posee y a las ventajas que da al gobernante. Será algo con lo que siempre viviremos, en dosis variables.

Por lo pronto, tenemos una situación clara para quien quiera verla.

El Pacto por México, que tan bien recibido ha sido, no es nada nuevo en sí mismo. Lo único que tiene de novedoso es que ha producido un consenso entre partidos en México.

El resto es la vieja plataforma socialista que acumula poder en el gobierno y produce los mismos resultados de siempre: en el mejor de los casos resultados mediocres, inferiores a los posibles.

Me recuerda esto a un amigo que sufre de acidez estomacal continua. Sabe que se la produce el comer picantes, pero lo sigue haciendo. Si quiere realmente tener resultados distintos y dejar de sufrir la acidez, deberá dejar de comer picantes. Si lo sigue haciendo, tendrá lo mismo que ahora tiene.

Ya sabemos lo que el socialismo produce. Es una esperanza vana y tonta el creer que aplicando las mismas medidas se tendrán resultados distintos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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