Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Bobada Del Dinero
Eduardo García Gaspar
6 agosto 2012
Sección: ECONOMIA, FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Leí algo realmente curioso. Era una defensa del populismo.

A esta práctica política se le critica, entre otras muchas cosas, por imprimir dinero.

Haciendo eso, se sabe, hay una primera reacción positiva, entre quienes primero reciben el dinero extra.

Ellos compran más a precios actuales.

Pero conforme se difunde el nuevo dinero, los precios suben y el beneficio inicial en unos, se convierte en daño para todos: los precios suben más que el ingreso de las personas.

No es algo desconocido. Pues bien, la defensa del populismo que leí hizo una apología de la impresión de dinero. Dijo que,

“El dinero se imprime cuando el país puede hacerlo, cuánta más moneda nacional hay, más se puede comprar, comida, tecnología, viviendas, etc. Todos felices.”

La cita es literal. De acuerdo con esto, el dinero se imprime cuando se necesita, lo que significa siempre, porque siempre se necesita comprar más.

Eso de que “el país” imprime significa cuando el gobierno lo necesita y ya que los gobiernos nunca cesan de necesitar fondos, eso significa que siempre pueden hacerlo y lo hacen cuando no tienen frenos para impedirlo.

Las promesas de los gobiernos siempre necesitan recursos y esos se logran sólo por medio de impuestos actuales o futuros.

Ya que existen límites en los montos de impuestos que pueden recolectar, la tentación de imprimir dinero está siempre presente. Pero ahora viene lo bueno.

Dice esa cita que cuanto más dinero exista, más puede comprarse. Y pone ejemplos de comida, casa, tecnología. Es cierto, con más dinero usted puede comprar más. Pero hay un pequeño detalle.

Con más dinero usted puede comprar más siempre que ese dinero mantenga su valor. Un detalle que suele olvidarse. Si el dinero pierde su valor, entonces usted comprará menos.

No creo que haya dudas al respeto. No es complicado entenderlo. Mientras el dinero mantenga su valor, si usted recibe más, podrá vivir mejor.

El detalle está en que al imprimir el dinero, éste pierde valor por haber más cantidad de él. Es una ley económica: la abundancia de un bien reduce su precio. Más monedas y billetes, impresos por el gobierno, producen una reducción en su valor, es decir, en lo que puede comprar.

Cuando esto sucede no todos serán felices, al contrario, serán muy infelices.

Lo que admira en el caso de esa cita es que existen personas que realmente piensan que elevar la oferta monetaria, es decir, poner más dinero en circulación produce beneficios.

He escuchado a personas que afirman que impedir imprimir más dinero es una táctica capitalista que persigue mantener en el subdesarrollo a los países. En serio.

La realidad es que eso no es capitalismo, ni liberalismo. Es mero sentido común. Olvídese del razonamiento económico y de los procesos de cambios en los precios.

Usemos sólo un poco de juicio. Se dice que poner más dinero en circulación permitirá a todos comprar más y vivir mejor. ¿De acuerdo?

Bien, si eso fuera cierto, ya no habría pobreza en el mundo. Desde hace siglos todos seríamos millonarios.

Si imprimir dinero le hubiese funcionado a los egipcios, los hubieran copiado en todas partes. Haití podría haber remediado sus problemas teniendo una imprenta de billetes y no habría necesitado ayuda mundial.

No se necesita saber de Economía para concluir esto. Un poco de sentido común basta.

La cita que mencioné deja ver lo absurdo de la idea, lo que nos lleva a algo que merece una segunda opinión.

La misma idea sobrevive expresada en formas menos descarnadas. Un amigo al que en una temporada le fue mal en los negocios se quejaba. “Hace falta dinero, que el gobierno meta más dinero para que se mueva la economía”, decía él.

Es la misma idea, expresada de manera distinta y más común. Pero contiene el mismo razonamiento falso, que tiene su origen en una falacia rotunda que todos hemos escuchado.

Se cree que la economía puede activarse o recuperarse con un mayor gasto gubernamental. Es admirable lo frecuente de esa idea en todo el mundo. Obama lo cree. Y muchos otros.

Si eso fuera cierto, insisto, ya no habría pobreza. Habría bastado con que los aztecas en México tuvieran un gasto público enorme para lograr la economía más pujante de su tiempo, lo que habría sido imitado por otros de inmediato con los mismos resultados.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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