Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Felicidad de VIllarreal
Eduardo García Gaspar
2 mayo 2012
Sección: ECONOMIA, ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


El caso es curioso. Una empresa rural hizo un cambio.

Implantó un sistema de incentivos para elevar la produccción.

Los obreros, sin embargo, llegaban al nivel mínimo y allí detenían su trabajo.

Seguían ganando lo mismo que antes, pero ahora en un tiempo más corto.

Antes ganaban ese mínimo en ocho horas. Ahora lo ganaban en menos horas y allí paraban.

No hicieron lo que se esperaba, que era trabajar esas mismas ocho horas, quizá más, y por consiguiente ganar bastante más que antes. El programa fue considerado un fracaso. ¿Lo fue?

No. Funcionó y muy bien. Lo que no produjo fueron los resultados esperados por la empresa, pero sí fue un incentivo para los obreros: trabajar menos tiempo.

No es un resultado ilógico como se pensaría en apariencia. Mostró que los obreros valoraban más su tiempo libre que el ingreso extra. Y actuaron en consecuencia.

Otro caso contrasta notablemente con el anterior. En Coahuila, México, el gobierno anterior contrató una deuda de 34 mil millones. Lo hizo con engaños.

A la cabeza de las operaciones financieras estaba Javier Villarreal Hernández, quien ahora es buscado por lavado de dinero y fraude. Se reporta que tiene propiedades en Texas por 18 millones de dólares.

Mientras que los obreros de esa empresa juzgaron que era mejor más tiempo libre que dinero adicional, Villarreal juzgó lo opuesto: era preferible cometer una serie de irregularidades con riesgo de ser buscado por la justicia, si así podía hacerse de varios millones.

Villarreal también funcionó bajo un sistema de incentivos.

Un sistema más o menos similar. Pudo haber valorado más un trabajo honesto y bien hecho en las finanzas de su estado a cambio de un sueldo razonable y una vida sin riesgo de ser perseguido por la justicia… pero optó por obtener gran cantidad de dinero haciendo un trabajo deshonesto y tomando el riesgo de ser buscado por la policía.

Lo que es fascinante es ver el funcionamiento de los incentivos que se nos presentan a los humanos en las circunstancias en las que vivimos. Reaccionamos de maneras diferentes ante un mismo incentivo.

Una mente convencional hubiera predicho que los obreros de esa planta trabajarían al menos ocho horas porque así ganarían más. No lo hicieron porque para ellos valía más su tiempo libre que el dinero extra.

La reacción no fue la esperada, pero es lógica y racional. En el caso de Villarreal, su razonamiento es también lógico. Valoró él tener millones de dólares más que dañar a otros, más que aceptar el riesgo de ser perseguido, más que comportarse con honestidad. Y actuó en consecuencia.

Sabemos todo eso, aunque a veces lo olvidamos: nuestras circunstancias presentan una serie de incentivos, positivos y negativos, frente a los que reaccionamos pensando lo que más nos conviene.

Y así actuamos en busca de nuestro bien. Esto es, al final de cuentas, la materia de estudio de la Economía, los incentivos que tenemos y percibimos.

Interpretado de manera pueril, lo anterior significaría que actuamos meramente con incentivos económicos buscando nuestro mayor bienestar y que seríamos capaces de dañar al que sea, si eso nos beneficia. Muchos piensan así. Se equivocan.

En nuestra manera de tomar decisiones se encuentra otro elemento que es parte de nuestro bienestar, el actuar correctamente.

Esto es lo que creo que bien vale una segunda opinión.

El aceptar que nuestra felicidad y bienestar también incorpora una satisfacción importante el actuar de acuerdo con la moral, o la ética. Quien tenga un sentido moral poco desarrollado, como al parecer Villarreal, actuará sin importarle dañar a otros. Es lo mismo que les sucede a los criminales. No tienen conciencia moral.

¿Qué es esa conciencia? Simplemente actuar con otros de la misma manera que quisiera que otros trataran conmigo. Si no me gustaría que robaran mis propiedades, entonces concluyo que tampoco debo robar a otros.

No es complicado. Pero en algunas mentes, por la razón que sea, esta idea no se ha desarrollado. Es un problema de falta de inteligencia.

Una de las soluciones es mostrarle a esas personas las consecuencias de sus actos. Por eso se castiga a los criminales con penas legales. Si no entienden por las buenas, seguramente entenderán por las malas. Su falta de comprensión puede solucionarse con castigos que avisan a otras conciencias poco desarrolladas lo que puede sucederles.

Post Scriptum

La probabilidad de ser capturado y condenado es un incentivo negativo para el criminal. Un incentivo muy propio para el que no tiene desarrollada una inteligencia suficiente como para entender que no debe actuar indebidamente. Al no comprender eso, ciertas personas necesitan castigos físicos acomodados a su edad y que actúan como ejemplos para otros que tuvieran dudas al respecto.

La historia de la empresa rural la narró Gabriel Zaid (Grupo Reforma, 29 abril 2012).

La base de mi idea es incorporar en la felicidad personal un sentido de satisfacción por actuar de manera moral; y un sentido de insatisfacción por haber hecho lo opuesto. Creo que esto es innato al ser humano en una modalidad intuitiva que necesita ser desarrollada y pulida.

De allí que si la educación no contiene una instrucción moral o ética, el ser humano se torna más propenso a tener conductas reprobables. El relativismo moral es culpable de esa falta de desarrollo de la conciencia.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “La Felicidad de VIllarreal”
  1. Jesus Dijo:

    Creo que el México de hoy tiene muchos Villareales, y mas aun los que están por entrar en el ámbito “laboral”, creo percibir en esto la total ausencia de ética y moral de los Villareales emergentes, ¿ Que se puede hacer al respecto?, si decimos que hay que retomar el modelo educativo de años anteriores cuando la educación moral era parte de la educación del individuo, lo primero que se dirá, eres un retrogrado(a), si se integran los valores morales a la educación, habrá mas de un “liberal” que saltara a escena para fustigar este tipo de educación, quizás me vea muy reiterativo con lo de la educación “moral” (aunque le salga sarpullido a algunos) pero ahí esta la clave del éxito de un país.

  2. Heriberto Dijo:

    A mi manera de ver, el problema no es que haya muchos “Villareales” en México, en todos lados siempre habra quien quiera hacer sus planes de manera ilegal, el problema es el sistema de justicia que esta corrupto, hay un alto grado de impunidad, no existe el castigo como medida disuasoria en la mayoria de los casos. Es seguro que gente como Villarreal incluso consideren gastar un 10% de sus ingresos ilegales en forma de “mordida” para evadir la justicia y siempre saldra ganando. Hay que combatir la corrupcion por todos los medios y modos posible.





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